Mostrando entradas con la etiqueta historia marítima. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia marítima. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de abril de 2014

Historia del Mar del Sur (u Océano Pacífico)

Día 12/04/2014 - 15.45h

abc

Dos balleneros armados para contrarrestar las agresiones del inglés realizaron hechos que parecen fantasía

 

Dos balleneros británicos apresados fueron los únicos medios con los que el virrey del Perú pudo combatir los múltiples ataques de los corsarios ingleses que amenazaban rutas, naves y puertos por todo el Mar del Sur, hacia 1800. Armados con la artillería disponible (inferior a la de los barcos con los que iban a cruzarse) y repartiéndose los cien soldados disponibles: el «Orúe» dio caza a tres naves corsarias en un combate que merecería una película; y el «Cástor» abordó a uno y recuperó otra nave apresada de igual modo. Estos y otros hechos que parecen fantasía, pero son historia, en la nueva entrada del historiador Agustín Rodríguez González en el blog de ABC.

Cazando corsarios en “La Mar del Sur”

Publicado por en abr 12, 2014
Corría el año 1800, España estaba en guerra con Gran Bretaña y los marinos británicos campaban a sus anchas por todos los mares del globo. En cada lugar la amenaza era diferente, pero siempre presente, y así, en las aguas de la “Mar del Sur”, las del Virreinato del Perú, se concretaba en buques... Leer más | 1 Comentario
Barcos surcando los siete mares, plasmados en su historia.

Barcos surcando los siete mares, plasmados en su historia.

Publicado por en mar 31, 2014
Sobre el rojizo horizonte, la tarde cautiva las miradas pensantes. Quizás en esos momentos de calma los hombres sabios dibujasen sus aprendizajes  del mundo que les rodeaba. En todas las superficies han dejado grabada la geografía, en sus comienzos más atentos a... Leer más | 1 Comentario
Buceando en la historia de los mapas españoles…

Buceando en la historia de los mapas españoles…

Publicado por en mar 17, 2014
“Las diferentes formas de representación disponibles para la ciencia se adecuan en mayor o menor medida a las diferentes disciplinas según su objeto de estudio, fines cognitivos, métodos de investigación y tipos de problemas. Mientras unas disciplinas recurren... Leer más | 0 Comentarios
“Un mar de soluciones” tecnológicas para la arqueología subacuática

“Un mar de soluciones” tecnológicas para la arqueología subacuática

Publicado por en mar 16, 2014
Es un hecho que el hombre tiene que controlar la ciencia y chequear ocasionalmente el avance de la tecnología. (Thomas Henry Huxley) A proa y a popa se elevaban, a escasa altura, dos cabinas de paredes inclinadas y parcialmente cerradas por espesos vidrios... Leer más | 4 Comentarios
Habla un náufrago del «Purísima Concepción» (1765)

Habla un náufrago del «Purísima Concepción» (1765)

Publicado por en mar 9, 2014
Otra vez un naufragio digno de una película, en el que la supervivencia se impone a un letal escenario. Y además, una historia que podemos conocer por el testimonio directo de uno de los náufragos, que conserva el Museo Naval en su Archivo; uno de los que pudieron... Leer más | 7 Comentarios
Una modesta pero heroica victoria en 1898

Una modesta pero heroica victoria en 1898

Publicado por en mar 9, 2014
Aunque parezca imposible, también hubo victorias navales españolas en el amargo 1898 de la guerra con los EE:UU., tan corta (de fines de abril a mediados de agosto) como de resultados aplastantes. Por supuesto, se trató de pequeños combates, no decisivos, pero que... Leer más | 2 Comentarios
Andalucía sus trazos y sus vidas, mapas en el tiempo.

Andalucía sus trazos y sus vidas, mapas en el tiempo.

Publicado por en mar 2, 2014
Andalucía, una secuencia de cartografía histórica. Un paseo a través de una selección cartográfica de su territorio y del mar Mediterráneo. Trazos del pasado, utilidades geográficas, mapas navales, mapas temáticos. Del pasado a la luz  en expresión...


Tomado del blog de arqueología naval Espejo de Navegantes: http://abcblogs.abc.es/espejo-de-navegantes/


lunes, 20 de enero de 2014

Historia del Océano Pacífico: Kon Tiki - 2012 ("Un Viaje Fantástico", español latino)


"Los primeros hombres no veían el Océano como una barrera, sino como un medio de comunicación."

"Esto es Ciencia, que no puede hacerse detrás de un estudio o por un Comité."

"Hace 1.500 años una civilización sudamericana poseía las habilidades marítimas y de navegación para maniobrar con éxito una balsa de madera más de 8 mil kilómetros. Estamos usando las mismas estrellas que ellos usaron."

--Es como si fuéramos los únicos seres humanos que quedaron en el Universo.
--Sí.
--Quizá han tirado más bombas. En cada ciudad, como en Hiroshima.
--Entonces no tendríamos contacto por radio, Ben.
--Tal vez la Naturaleza nos ha aceptado como parte de ella, como un pez o un ave.



Sinopsis
( Video publicado el 02/07/2013) Duración 1:53:52
Thor Heyerdal, un explorador noruego que en 1947 cruzó en balsa el Océano Pacífico, es la inspiración de esta cinta nominada al Oscar por mejor película extranjera.

Esta dramatización de hechos reales es una película dentro de otra; el material que Heyerdal filmó durante su expedición ganó el Oscar como mejor documental en 1951, pero esta versión se enfoca más en las aventuras que la historia llevó al explorador.

Del dúo de directores noruegos Joachim Rønning y Espen Sandberg (Bandidas, 2006), la cinta se inventa eventos para aumentar el drama de la historia (como un flashback a la infancia de Thor) que acartonan la trama en vez de representarla vívidamente. Aunado a esto, los efectos visuales terminan afirmando el objetivo de entretener del filme, lo cual deja a un lado la diferenciación entre realidad y ficción.

Los personajes son otro factor a favor de la ficción, su desarrollo en guión se limita muchas veces a lo básico y, en la mayoría de los casos, sólo tiene propósitos narrativos y no logran compaginar con la audiencia. Por su parte, el protagónico es interpretado sobriamente por Pål Sverre Hagen (Max Manus, 2008) quien entrega lo necesario en pantalla pero no sobresale.

Aún así, Un viaje fantástico se siente entretenida y motivacional. Su historia sobresale por lo que aconteció en realidad, mas no por el honor que la cinta pretende otorgarle... razón suficiente para echarle un vistazo.



‘Kon Tiki’: la balsa que cruzó el Pacífico
El noruego Thor Heyerdahl encabezó un equipo de cinco hombres con el que se propuso comprobar el origen americano de las Polinesias. Con ese fin construyó una balsa a la que llamó ‘Kon Tiki’, en honor al Dios polinesio, y que era comparable a la que habrían utilizado los supuestos antepasados americanos. ‘Kon Tiki’ partió un 28 de abril de 1947 del Callao. Pocos creían que su travesía terminaría en buen puerto, pero el milagro ocurrió.

El héroe noruego
El grupo expedicionario lo lideraba el biólogo, etnólogo y geógrafo noruego Thor Heyerdahl (1914-2002), especializado en antropología de la Polinesia. Para concretar su soñado viaje el estudioso debió prepararse al lado de curtidos marinos de su país, con quienes fue descubriendo los secretos de altamar.
Heyerdahl, entonces de 32 años, había realizado algunas visitas a las islas Marquesas y Tahití, entre 1937 y1938; además allí mismo pasó su ‘luna de miel’, y entabló amistad con los jefes indígenas. De esta forma, fue interesándose por la cultura de esos pueblos, surgiendo en él una pregunta clave: ¿Cuál fue el origen de esa civilización?
El noruego comprobó que muchos de los mitos y leyendas polinesias indicaban que sus antepasados provenían del este. Por ello estudió las culturas americanas del sur, y fue verificando la coincidencia de ciertos aspectos, como métodos de cultivo y rasgos comunes en su organización social y religiosa.
Un mito polinesio contaba que un personaje semidivino, llamado ‘Kon Tiki’, había llegado a las islas desde el este para enseñarles nuevas forma de vida. La hipótesis de Heyerdahl fue tomando forma: el origen de los pueblos polinésicos pudo haber sido América, o por lo menos habrían recibido -en tiempos considerados por nosotros preincaicos- gran influencia de esos lejanos pueblos de América del Sur.
La única manera de poder llegar hasta allá para un antiguo peruano era por medio de balsas, recurso de navegación común en aquellos siglos anteriores a la Era Cristiana.

La construcción
Heyerdahl ya podía imaginarse cómo sería su balsa de expedición. Luego de obtener la financiación necesaria para el proyecto, seleccionó a cinco expedicionarios con distintas capacidades y con la suficiente valentía para superar el reto.
Estos fueron, aparte de Heyerdahl, los noruegos Erik Hesselberg (1914-1972), buen navegante y pintor (hizo el dibujo de ‘Kon-Tiki’ en la vela); Knut Haugland (1917-2009), experto en el manejo de la radio y soldado condecorado por los británicos en la Segunda Guerra Mundial (SGM); Torstein Raaby (1920-1964), otro conocedor de las trasmisiones radiales, ex soldado en la SGM y oficial de la marina noruega; y Herman Watzinger (1910-1986), el segundo en mando, ingeniero que trabajó en las mediciones y registro de los reportes meteorológicos e hidrográficos.
Completó el grupo el sueco Bengt Danielsson (1921-1997), de barba rojiza, sociólogo y encargado de las provisiones, además de traductor oficial, pues hablaba perfectamente el español.
Dirigiendo la construcción del ‘Kon Tiki’ estuvo Watzinger. Sin clavos ni alambres, la balsa fue tomando forma, al tiempo que sus tripulantes se preparaban para la aventura.
Fueron nueve troncos de balsa entrelazados por sogas de cáñamo. Medían cada uno 14 metros de largo por 60 cm. de diámetro. Sobre estos, transversalmente, se ajustaron -dejando un metro de espacio- otros troncos de balsa de aproximadamente 6 metros de largo por 30 cm. de diámetro. Tablas anchas de pino reforzaron la estructura de la balsa hacia los lados.
La anécdota fue que cada uno colocó su nombre en uno de los troncos de madera, quizás a modo de amuleto o repitiendo costumbres atávicas. No obstante, para efectos prácticos, la parte más segura para la tripulación sería la pequeña caseta (especie de tambo) colocada sobre un lado de la embarcación, donde se refugiaron de la inclemencia del tiempo.

La partida
Una vela con el dibujo del Dios del Sol flameaba desde muy temprano ese lunes 28 de abril de 1947. Los nórdicos ya estaban a bordo de la famosa balsa; pasado el mediodía, en la tarde chalaca, deberían alistarse para zarpar.
El Comercio de ese mismo día (edición de la tarde) dio cuenta de esos momentos previos a la travesía. Un buque de la Armada peruana, el ‘BAP Guardián Ríos’, remolcó al ‘Kon Tiki’ desde las cinco de la tarde, hasta más de 200 millas mar adentro. Los testigos de entonces dijeron que en los primeros minutos la nave, ya sola, se movía a paso de tortuga; pero luego cogió velocidad y buen viento.
Horas antes, Heyerdahl había asegurado a la prensa limeña que llegarían con seguridad a la cálida isla de Tahití, su destino final. El ambiente en el primer puerto peruano era una mezcla de entusiasmo, admiración y duda.
Y es que eran 4.000 millas las que deberían recorrer en la frágil nave, y en el Pacifico todos sabían de sus fuertes tormentas, inusitadas corrientes, vientos traicioneros, además de la abundancia de tiburones.
El diario Decano advertía, también, el reto de sobrepasar a punto de remo la Corriente de Humbolt, la cual los llevaría naturalmente hacía el norte, y en ese trance tener que encontrar otras corrientes más favorables para su fin.
La tripulación del ‘Kon Tiki’ estaba bien provista de víveres, que habían sido envueltos en ‘material impermeable’, informaba El Comercio. Heyerdahl se dio tiempo aún para contestar una pregunta clave de un periodista:
- ¿Qué les puede suceder?, le interrogó.
- Una balsa no puede hundirse y si se voltea es igualmente plana por ambos lados. Todo lo que tenemos que hacer es volver a encaramarnos y aferrarnos a ella.
-¿Y las tempestades?, inquirió otro reportero.
- Ninguna dura más de dos o tres días, contestó, impávido.
Casi al vuelo, la prensa pudo registrar las últimas frases de la tripulación. El mismo Heyerdahl insistía: “Voy a comprobar mi teoría”. Watzinger, más precavido, “espero que la balsa resista”; y Hesselberg, optimista, “llegaremos a la meta”. Otro tripulante, Haugland, expresó: “Es una aventura interesante”; y Danielsson, “espero obtener buenos resultados”.
Ese día 28, como en los siguientes, la comunicación radial con la nave fue constante con Estados Unidos, Gran Bretaña, Noruega y Suecia, desde donde se monitoreaba las incidencias de la aventura marina.

La llegada
Pasaron más de 100 días en pleno océano Pacífico, soportando grandes tormentas, fuertes vientos, tiburones al acecho; en el peor momento los nórdicos dejaron que el ‘Kon Tiki’ decidiera por dónde ir. Los brazos ya no daban para más.
Y entonces la milagrosa balsa no se hundió, como en algún momento pensaron los tripulantes, y empezó casi a deslizarse por el mar. Heyerdahl y los suyos iban superando el reto. En total fueron tres meses y medio, hasta que la pequeña balsa llegó a tierra.
¿En qué condiciones llegaron los seis hombres del ‘Kon Tiki’? Las versiones indican que lo hicieron en el atolón de Raroia, en el archipiélago de Tuamotu, en la Polinesia francesa; para luego embarcarse a Tahití.
Estaban semidesnudos, con cabellos largos, casi desconocidos. Quienes lo vieron seguramente vivieron una epifanía: esos esmirriados hombres parecían aquellos de sus leyendas y mitos.

¡Fabuloso momento!
Los detalles de la travesía los dejó por escrito el propio Thor Heyerdahl en su libro ‘La expedición de la Kon Tiki’ (1951), que fue un verdadero best-seller, traducido a 66 lenguas, y que inspiró un documental que obtuvo nada menos que un Óscar en 1951.
En ese libro, Heyerdahl describe magistralmente cómo en las noches algunos de ellos subían al pequeño bote de goma que llevaban atado a un costado, para ver la balsa en su vaivén incesante.

“Se levantaban por todas partes olas negras como montañas de carbón y una centelleante miríada de estrellas tropicales arrancaba un desmayado reflejo del plancton en el agua. El mundo era simple: estrellas en la oscuridad. Que fuera el año 1947 antes o después de Cristo, pronto careció de significado alguno”.

La teoría de Heyerdahl sembró dudas, muchos le creyeron en su idea de ver en América el origen del hombre de las Polinesias; pero aunque la ciencia descartó luego esa posibilidad, la historia de ‘Kon Tiki’ perdurará en la memoria de todos.

(Carlos Batalla)
Fotos: Archivo Histórico El Comercio/ Agencias

jueves, 7 de noviembre de 2013

Cástulo Martínez, historiador chileno: "El mar de Bolivia"



"El propósito de este libro no es abrir más las heridas dejadas por la Guerra del Pacífico, una guerra terrible, tal como son las guerras entre hermanos, sino ayudar a cicatrizarlas. Y sólo cicatrizarán cuando Bolivia tenga una salida soberana al Océano Pacífico. En vano nos adormecemos con la errónea idea de que a Bolivia nada le debemos. Le debemos un puerto." Blog del autor: http://casmar.blogspot.es/tags/boliviana/

ENTREVISTA:

Historiador chileno reflota información histórica importante para Bolivia

EL DERECHO AL MAR ES UNA MISION IRRENUNCIABLE PARA BOLIVIA
Cristina Corrales


]
 
La información encontrada en libros coloniales y en datos oficiales del Archivo de Indias reveló que Chile nunca tuvo derecho legítimo a los territorios marítimos disputados.
Los documentos investigados por Martinez echan a tierra el infundio presentado en la historiografía oficial chilena de que Bolivia nunca tuvo mar.

El derecho al Mar es irrenunciable y se hace imprescindible tocar el tema con argumentos sólidos e irrebatibles. Por ese motivo HORA 25 ofrece una entrevista con el investigador y escritor chileno Cástulo Martínez, cuya investigación histórica en su libro "El Mar de Bolivia", ofrece a Bolivia una defensa muy bien documentada sobre nuestro derecho al Mar.

HORA 25.- ¿Con qué motivación inició su investigación sobre el derecho de Bolivia al Mar?

MARTINEZ.-
El tema es que en Chile tenemos abundante material que estructura la historia de la Guerra del Pacífico, obviamente, con ojos chilenos. Por ejemplo, en los textos escolares se nos enseña a creer que Chile se vio obligado a entrar en guerra contra Bolivia porque este país rompió el Tratado de 1874 al imponer un impuesto de 10 centavos al quintal de salitre que explotaba la Compañía de Salitres de Antofagasta, de propiedad chilena, aunque los principales accionistas eran ingleses y norteamericanos. Los chilenos tenían pocas acciones, aunque mucha influencia, ya que la mayoría de ellos eran funcionarios de Gobierno. También se enseña que las autoridades bolivianas cometían muchos abusos contra los chilenos residentes en Antofagasta y en el año 1983, tras la publicación del libro del ex presidente Pinochet, "Geopolítica de Chile", se necesitaba una investigación documentada para sustentar estos conceptos. Con el desarrollo del trabajo, descubro que esas enseñanzas eran falsas y que Bolivia tenía derecho al Mar.

HORA 25.- ¿Qué documentos descubrió para su investigación sobre el tema marítimo entre Bolivia y Chile?

MARTINEZ.-
Para mi sorpresa, lo que descubrí era totalmente opuesto a lo que se nos enseña en las escuelas. La información encontrada en libros coloniales y en datos oficiales del Archivo de Indias me indicó que Chile nunca tuvo derecho legítimo a los territorios disputados, que fueron motivo de tres tratados de límites con Bolivia. Por ejemplo, por los escritos del jesuita chileno Alonso de Ovalle--así como de otros antiguos cronistas--aprendí que el Chile colonial terminaba por el norte a la altura de Taltal. De ahí que Chile no tenía jurisdicción ni soberanía sobre el territorio que abarca Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla. ¿Cómo fue, entonces, que Bolivia y Chile entraron en un Tratado de Límites en 1866 sobre un territorio que, según datos oficiales e históricos, sólo pertenecía a Bolivia? El resultado de una escrupulosa investigación de los entretelones de la gestación del primer tratado de límites es desalentador para las pretensiones chilenas. La ineludible conclusión es que, en las palabras de Sir Clement R. Markham, los derechos alegados por Chile hasta el paralelo 23 no eran más que "una reclamación injustificada".

HORA 25.- Esta constatación ha debido generar para usted una situación incómoda, ¿Cuando terminó sus investigaciones, qué dijeron las autoridades chilenas?

MARTINEZ.-
Reaccionaron con preocupación pero yo tuve que decirlo, soy un hombre apegado a la verdad, y no tiene objeto escribir para mentir. El hecho es que por más que busqué en las diversas obras chilenas que tratan las causas de la Guerra del Pacífico, no pude encontrar ningún fundamento histórico para fijar la frontera chilena en el paralelo 23 (a la altura de la Bahía de Mejillones). Considerando que el límite norte de Chile era el río Paposo, situado en el paralelo 25, grado 32, la ley del 31 de octubre de 1842 nació viciada. Un país no puede legislar sobre territorio ajeno. El presidente de Chile en ese año era don Manuel Bulnes, y sus asesores políticos seguramente sabían que los reyes españoles habían dictaminado que el límite norte de Chile terminaba en el paralelo 25, de modo que las guaneras de Atacama quedaban lejos del territorio chileno. Esa ley, por lo tanto, es un buen ejemplo de lo que el historiador chileno Francisco A. Encina describe con tanta gracia como "el espíritu expansionista" de los chilenos. Más aun, el 28 de septiembre de 1872, el gobierno de Chile reconoció, por intermedio de su ministro de Relaciones Exteriores, señor Adolfo Ibáñez, que Tarapacá pertenecía a Bolivia. En efecto, al contestar varias preguntas que le había hecho el diputado Cruchaga, el ministro Ibáñez declaró ante la Cámara de Diputados, en parte, la siguiente frase que recogemos de los archivos oficiales:

"La primera de las preguntas que contiene la interpelación debe más bien dirigirse al gobierno de Bolivia que al de Chile, porque correspondiendo al primero la soberanía del territorio donde está situado el puerto de Antofagasta, es a ese gobierno a quien conviene dar las garantías de permanencia y estabilidad que se pretenden".

HORA 25.- Si había conciencia de que Antofagasta era territorio boliviano, ¿qué impulsó, entonces, a Chile usurpar tierra ajena?


MARTINEZ.- Una razón quizás pudo haber sido que en aquella época Chile tenía un estado financiero alarmante. En efecto, la Memoria del Ministerio de Hacienda presentada al congreso chileno el 15 de julio de 1878 por don Augusto Matta, revela la pésima situación de la Hacienda Pública de ese año. Pero no había que alarmarse porque, como lo decía el mismo: "nuevas fuentes de producción se abrían al espíritu emprendedor de sus compatriotas en el norte de Chile con las salitreras del desierto". Como Chile llegaba por el norte sólo hasta Copiapó, ¿a qué salitreras se refería el ministro Matta? Es evidente que a las riquezas del litoral boliviano. Y así fue como esa intención se implementó mediante la ley dictada por el congreso chileno el 31 de octubre de 1842. Además, hay que añadir la fuerte, aunque sutil, influencia de poderosos intereses ingleses que se movían entre bastidores, pisoteando barreras ideológicas y económicas para tener acceso y control de las salitreras bolivianas y peruanas. Después de todo, fueron los ingleses quienes usufructuaron finalmente de las riquezas salitreras mediante poderosas empresas como The Nitrate Railways Co. Ltd., The Bank of Tarapacá & London, The Anglo Chilean Nitrate and Railways Co., y otras después de la Guerra del Pacífico.

HORA 25.- ¿Con qué territorio marítimo nació originalmente Chile de acuerdo a los documentos que investigó?

MARTINEZ.-
Aunque la génesis de Chile puede haberse iniciado con las primeras capitulaciones que la reina española firmó con Francisco Pizarro y otros conquistadores, se puede decir que el nacimiento formal de Chile se gestó el 18 de abril de 1538, cuando el licenciado Pedro de La Gasca, presidente de la Real Audiencia de Lima, por orden del rey español Carlos V, otorgó a Pedro de Valdivia ‘por gobernación y conquista desde Copiapó, que está en 27 grados de altura de la línea equinoccial a la parte del sur, hasta 41 de la dicha parte. El laureado historiador chileno, don Francisco Antonio Encina, nos informa que "el rey confirmó el nombramiento de Pedro de Valdivia en los mismos términos de La Gasca, por real cédula de 31 de marzo de 1552; y los límites de la gobernación de Nueva Extremadura o provincia de Chile fueron inicialmente: por el norte, el grado 27 que llega solo a Copiapó. Este límite es confirmado por el Inca Garcilaso de la Vega, quién relata cómo las fuerzas guerreras del Imperio Incaico descubrieron un belicoso pueblo que habitaba al comienzo del Valle Copiapó. De la misma manera el poeta y soldado español, Alonso de Ercilla, sitúa a Chile "en altura de veinte y siete grados". Refiriéndose a los límites de Chile colonial, el antiguo historiador español, González de Nájera, escribió: "Tiene este reino su principio en el valle y río de Copiapó, que está a grados australes de latitud veinte y siete".

HORA 25.- Pero, siguiendo los datos históricos, ¿Cómo es que Chile avanzó hasta el paralelo 25?

MARTINEZ.-
Esto viene de una decisión de la monarquía española. El 1º de octubre de 1803 y el 17 de marzo de 1805, el rey español dictó respectivas cédulas reales, mediante las cuales se declaraba que en el Paposo convergían los territorios del Virreinato de Buenos Aires, Perú, y Chile. Esto significaba que el límite norte de Chile era el paralelo 25º 38'. Este dato oficial fue confirmado por el historiador chileno don Alonso de Ovalle, quien declaró: "Da principio a este reino en sus confines con el del Perú, en veinte y cinco grados, el río que llaman Salado". Él dijo, además, que el Reino de Chile "tiene por vecino a la banda del norte, las provincias de Atacama y las ricas minas de plata de Potosí, que dan principio al Reino del Perú".

HORA 25.- Para verificar estos importantes datos, conoció usted también la documentación del Archivo de Indias en Sevilla, España?

MARTINEZ.-
La siguiente importante información fue copiada para mí por un dilecto colaborador, directamente de la Sección V de manuscritos del Archivo General de Indias, en Sevilla, donde se coleccionan los documentos relativos a la Audiencia de Charcas, que fue lo que hoy es Bolivia:

1. En el Legajo Nº 24, que contiene cartas y expedientes enviados desde la Audiencia de Charcas al Rey y al Consejo Supremo de Indias, figura una carta del Doctor Juan de la Peña Salazar, oidor de la Audiencia de Santiago de Chile que había sido promovido el 22 de marzo de 1684 y dirigida al rey, la cual dice al comienzo: "Señor, doy cuenta a Vuestra Majestad de cómo habiendo desembarcado en el puerto de Cobija, cuando pasé del Reino de Chile a esta plaza..." (La frase "cuando pasé del Reino de Chile a esta plaza" prueba que el puerto de Cobija estaba fuera de la jurisdicción del Reino de Chile).

2. En el Legajo Nº 135, que contiene "Cartas de Arzobispos y Obispos de Charcas al Rey y al Consejo de Indias, años 1560 a 1658", figura una carta del cura de San Pedro de Atacama la Grande, fechada el 8 de octubre de 1613, dando cuenta al Arzobispo de La Plata (Chuquisaca) de que el Corregidor de Atacama la Chica ha presentado ante él queja contra el cura de Atacama la Chica, Bartolomé Suárez de Figueroa, "porque había estado en Cobija confesando y adoctrinando a los indios del puerto más de 20 días y esto le había hecho perder más de 500 cargas de pescado que en ese período debieron coger los indios". (Si Cobija hubiese pertenecido al Reino de Chile, el asunto habría sido elevado a la autoridad eclesiástica de Santiago, y no a la de Chuquisaca). La información contenida en esos dos legajos del Archivo de Indias no admite dudas de que el puerto de Cobija perteneció a Bolivia desde tiempos inmemoriales.
HORA 25.- Qué otro documento que usted haya investigado da testimonio que Bolivia siempre tuvo Mar?

MARTINEZ.-
Además de todo lo señalado, el derecho de Bolivia al litoral quedó reafirmado cuando, el 28 de diciembre de 1825, el Libertador Simón Bolívar dictó un decreto que confirmaba el puerto de Cobija como integrante del territorio boliviano.

En efecto, cuando nació la República de Bolivia, el 6 de agosto de 1825*, su litoral se extendía desde el río Loa hasta el río Salado o Paposo, tal como se consigna en cédulas reales y en abundantes datos históricos. Pero carecía de puertos útiles, ya que sólo contaba con la destartalada caleta de Cobija y algunas ensenadas, todo lo cual era insuficiente. Por lo tanto, en pleno ejercicio de soberanía, el Libertador Simón Bolívar ordenó que se hiciera un reconocimiento de la costa para localizar el lugar más adecuado para la habilitación de uno o más puertos. La misión recayó en el irlandés Francisco Burdett O'Connor, quien, como resultado de su inspección, informó que el lugar más conveniente estaba en Cobija.

El decreto, en su parte pertinente, dice textualmente:

"Quedará habilitado, desde el 1º de enero entrante, por puerto mayor de estas provincias, con el nombre de Puerto de La Mar, el de Cobija. Se arreglarán allí las oficinas correspondientes a la exacción y seguridad de los derechos pertenecientes a la hacienda pública. El gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, queda encargado de la ejecución de este decreto".

Este importante decreto quedó consignado en el Anuario Legislativo (o colección de leyes y decretos) que año tras año, desde 1825, se ha venido publicando en Bolivia y, además, fue incluido por el historiador Vicente Lecuna en su obra "Documentos Referentes a la Creación de Bolivia".
HORA 25.- Este documento mencionado, ¿echa por tierra toda la tesis del ya fallecido Gral. Pinochet y otros intelectuales chilenos que afirman desde hace mucho tiempo que Bolivia nunca tuvo Mar?

MARTINEZ.-
Este documento echa a tierra el infundio presentado en la historiografía oficial chilena de que Bolivia nunca tuvo mar. Simón Bolívar era escrupuloso en cuestiones de soberanía para suponer que él hubiera ocupado territorio ajeno para habilitar un puerto para Bolivia. Así que, como no era razonable dudar de la integridad del Libertador, el historiador Encina eligió la táctica de negar la existencia del mencionado decreto. Él dijo que ni él ni sus alumnos habían encontrado jamás el Decreto de Bolívar. Que el señor Encina y sus ayudantes no hayan podido ubicar dicho decreto, puede ser posible, aunque ello implique que su investigación no fue tan concienzuda como debía haber sido; pero afirmar que don Vicente Lecuna, "máxima autoridad en la materia", tampoco lo encontró, es un caso específico de ocultación de la verdad. Por lo tanto, este decreto, además de las fuentes oficiales e históricas ya revisadas, es una evidencia conclusiva de que Bolivia nació con litoral y puertos propios en el Océano Pacífico.

HORA 25.- ¿Qué otra prueba antigua existe sobre el derecho histórico de Bolivia al Mar Pacífico?

MARTINEZ.-
Bueno aquí tendría que citar leyes antiguas investigadas. La Ley 5 señala que la Audiencia de Lima "tenga por distrito la costa que hay desde la dicha ciudad hasta el reino de Chile exclusive". Originalmente cierto, pero por la fundación de Charcas, hoy Bolivia, se redujo la extensión de la Audiencia de Lima, cercenándole de su extremo sur un espacio de más de cien leguas que quedaba interpuesta entre ella y la Santiago de Chile. La antigua Audiencia de Charcas, hoy Bolivia, partía términos, según la Ley 9, "por el septentrión [norte] con la real Audiencia de Lima y provincias no descubiertas; por el mediodía [sur] con la real Audiencia de Chile; y por el Levante y Poniente con los dos mares del Norte y del Sur". Algunos califican a la Ley 9 de vaga, porque así les conviene. Pero el límite meridional de la Audiencia de Charcas está tan claramente expresado en su texto que no da lugar a dudas; confina con la de Chile por el Mediodía, y por el Poniente con el mar del sur. La ley que fundó la Audiencia de Charcas le asignó una gran parte del territorio de la Nueva Toledo. El territorio concedido a Almagro era litoral: doscientas leguas de costa fueron las que se le otorgaron. Emancipado el Alto Perú, en 1825, Bolivia domina el antiguo territorio de Charcas sin salirse de los límites asignados al distrito de ésta, y ejerció actos soberanos sobre el suelo que se le disputó. Esta es la verdad histórica que emana de datos oficiales e históricos con respecto a los límites originales del Perú, Chile, y Bolivia.
HORA 25.- ¿Es cierto que otros historiadores chilenos también escribieron en su tiempo la verdadera situación marítima de Bolivia?

MARTINEZ.
- Efectivamente, además de los datos oficiales provenientes de las cédulas reales de España y del Archivo General de Indias, otra principal fuente de información que confirma que Bolivia nació con litoral propio en el Océanos Pacífico, procede, paradójicamente, de prominentes escritores chilenos, tanto coloniales como contemporáneos. Por ejemplo, don Benjamín Subercaseaux Zañartu publicó en 1946 su libro "Chile, Tierra de Océano", que, junto con sus otras 26 obras lo calificaron para que en 1963 se le otorgara el Premio Nacional de Literatura. Este renombrado escritor chileno reconoce que Antofagasta era territorio boliviano. En conclusión puedo afirmar que en 1563 se funda la Audiencia de Charcas, subordinada al Virreinato del Perú. Esta Audiencia comprendía la ciudad de La Plata, la ciudad de La Paz, Chucuito, el pueblo de Oropesa, la Villa Imperial de Potosí, Porco y Santiago del Estero. La costa se extendía desde Tampalla hasta el río de Copiapó, incluyendo los puertos de Tarapacá y Mejillones. La Audiencia de Charcas, hoy Bolivia, tenía acceso soberano al Océano Pacífico por la costa del desierto de Atacama que correspondía a la jurisdicción de la Provincia de Potosí.

HORA 25.- ¿Cómo nace la estrategia expansionista de Chile?

MARTINEZ.-
Hablando con franqueza, Chile nació pobre. En nuestro territorio nunca hubo depósitos de oro o plata en una cantidad que justificara una expedición, siendo estos los elementos a los cuales el género humano les atribuye tanto valor. Como riquezas naturales, Chile sólo podía exhibir la madera del sur y el cobre en un área que actualmente se conoce como Rancagua. Esa situación desvalida continuó en Chile, sin grandes variaciones, a través del periodo colonial y más allá de las primeras décadas de vida independiente, hasta poco antes de la Guerra del Pacífico. El historiador Don Francisco A. Encina reconoce que "la Colonia (chilena) nació muy pobre, casi indigente. Chile fue el pordiosero colonial, y la misma fama debió acompañarle hasta 1883". Hasta ahí las palabras del señor Encina. Ese año, Chile dictó una Ley que fue el principio en su estrategia de crecer a costa de sus dos vecinos: Bolivia y Perú.
HORA 25.- ¿La respuesta de Bolivia fue inmediata o dejó pasar la oportunidad de reclamar?

MARTINEZ.-
Al imponerse de la ley promulgada por el gobierno chileno, Bolivia protestó enérgicamente contra dicha ley que declaraba propiedad chilena las guaneras de Atacama, y envió al abogado Casimiro Olañeta a Santiago de Chile, con la misión de reclamar los derechos de Bolivia sobre el territorio comprendido entre los paralelos 26 y 23. El Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, don Ramón Luis Irarrázabal, le contestó que "no estaba en las facultades del Poder Ejecutivo alterar las leyes dictadas por el Congreso". Y fueron inútiles los afanes del señor Olañeta por hacer prevalecer la voz de la razón. La posición chilena se mantuvo impertérrita. Después de una serie de conflictos y roces de autoridad en el territorio en disputa, Bolivia envió en octubre de 1847 a don Joaquín Aguirre a Santiago de Chile a reclamar por sus derechos territoriales. Pero la misión de este segundo enviado del gobierno de Bolivia tampoco tuvo éxito.
HORA 25.- ¿Cuál es la verdad sobre las afirmaciones que se hacen en la "historia oficial" que se difunde en Chile, en relación a que Bolivia hubiera dictado decretos que dieron lugar a la invasión por decisiones erróneas sobre impuestos?

MARTINEZ.-
Bueno, es que la cuestión limítrofe entre ambos países llevaba más de treinta años, desde el 31 de octubre de 1842, fecha en que el gobierno de Chile decretó que el país limitaba al norte con el paralelo 23. Como ambos países reclamaban derechos territoriales sobre la zona en disputa, los contratistas que deseaban explotar el salitre no sabían con certeza con cuál gobierno debían tratar. Así se dio el caso que el chileno Matías Torres, que residía en el puerto boliviano de Cobija, pidió y obtuvo licencia del gobierno de Chile para explotar unas guaneras ubicadas al sur de Mejillones. Pero las autoridades bolivianas ya habían otorgado la misma covadera al ciudadano brasileño Pedro López Gama, así que éste entabló juicio contra su rival chileno, demandando daños y perjuicios. Como resultado, las autoridades judiciales de Cobija hicieron apresar a Matías Torres y lo sometieron a proceso, con la consiguiente confiscación y remate de la casa que tenía en Cobija. La reacción de Chile no se hizo esperar. Dos barcos de guerra al mando del capitán Juan Williams Rebolledo llegaron al área de Mejillones para defender los intereses del ciudadano chileno Torres. Después, como se sabe, Bolivia le declaró la Guerra a Chile y todo culminó en violencia.
Hora 25.- Después de todo lo que hemos conversado sobre las relaciones entre Bolivia y Chile, ¿por qué es que después de más de cien años aún no hemos podido arribar a una solución que nos permita regresar soberanamente al Océano Pacífico, y seguimos enclaustrados en tierra firme, lejos del mar? ¿Acaso nunca se nos hará justicia?

MARTÍNEZ.-
La causa de que todavía no se haya podido llegar a una solución que permita a Bolivia contar con un puerto en el litoral chileno, puede deberse a un conjunto de factores que han estado jugando en contra de los intereses de ambos pueblos. Tanto dentro de Chile como dentro de Bolivia hay grupos nacionalistas a ultranza que no están dispuestos a flexibilizar sus posturas en bien de un acuerdo mínimo, pero práctico. Durante el gobierno militar chileno, ambos países estuvieron en un tris de resolver el asunto de la demanda marítima boliviana. Pero se frustró porque Bolivia no aceptó el canje de territorio, y porque el Perú sencillamente entorpeció la negociación acogiéndose al derecho que tiene de votar sí o no en un caso en que Chile quiera ceder a Bolivia territorio que antes fue peruano. Bolivia podría entrar por el extremo norte de Chile, como lo propuso el gobierno militar chileno, pero sin exigir soberanía. Negociaciones aterrizadas entre las autoridades chilenas y bolivianas, que contemplen los intereses de ambas naciones, podrían conducir a un arriendo de terreno de paso y litoral. En ese caso, Perú no tendría ingerencia en el asunto, ya que en términos simples se trataría de un arrendamiento de tránsito, terreno y mar. Y Bolivia disfrutaría de los beneficios que le otorgaría la porción de litoral arrendado.

En todo caso, esta idea de un arrendamiento de litoral es sólo un atajo para llegar a la meta anhelada. Por supuesto, hay otras alternativas legítimas que se pueden considerar. Una de ellas, por ejemplo, es incluir en las conversaciones con Chile elementos energéticos como argumentos de negociación, lo que podría inclinar la balanza en favor de Bolivia. El insigne profesor, escritor y abogado chileno, don Carlos Vicuña Fuentes, expresó lo siguiente respecto a la demanda marítima boliviana:

"En cuanto a Bolivia, el problema es más hondo todavía, porque es vital; no puede ella sobrevivir enclaustrada, fuera del acceso a la vía libre del mar [...]. su salida al mar tendrá que ser forzosamente una ineludible aspiración nacional y un eterno problema internacional, en cuya finalidad no podrá haber desacuerdo entre sus hombres. Lo habrá sí en cuanto al modo de solucionarlo [...], pero los hombres que representan el sentimiento profundo y permanente de la nación, buscarán necesariamente una salida por el territorio de Chile, que tiene en su poder todo el antiguo litoral de Bolivia".

Pareciera que el modus operandi más práctico, y con más posibilidades de éxito, para que se resuelva el eterno enclaustramiento de Bolivia, sería que este país utilizara sus recursos energéticos, acuíferos y minerales como elementos de negociación para llegar a un acuerdo que contemple los intereses de ambas partes. Estos recursos bien podrían llegar a incentivar a las autoridades chilenas para que se allanen a estudiar la posibilidad de que Bolivia vuelva a salir al Océano Pacífico en forma soberana.
La respuesta a estas dos necesidades --un puerto útil y propio para Bolivia, y una solución para la angustiosa situación de la zona norte de Chile -- se halla en la extraordinaria potencialidad de los recursos naturales de Bolivia que, negociados con sabiduría y con los pies bien puestos en la tierra, puede ser la llave para solucionar estas dos necesidades.
Hora 25.- Para finalizar, ¿a qué meta apunta la publicación de la Cuarta Edición de su libro "El Mar de Bolivia" en este año 2010?

MARTINEZ.-
El propósito de este libro no es abrir más las heridas dejadas por la Guerra del Pacífico, una guerra terrible, tal como son las guerras entre hermanos, sino ayudar a cicatrizarlas. Y sólo cicatrizarán cuando Bolivia tenga una salida soberana al Océano Pacífico. En vano nos adormecemos con la errónea idea de que a Bolivia nada le debemos. Le debemos un puerto.

* * *


LA IMPORTANCIA HISTORICA DEL LIBRO DE CASTULO MARTINEZ
El aporte histórico de la investigación de Cástulo Martínez contenido en el Libro •El Mar de Bolivia• es tan grande que en el año 1990, el Ministerio de Educación encabezado por el inolvidable Mariano Baptista Gumucio emitió la Resolución Nº 2731 que lo declara como "texto de consulta en los colegios, normales y otros establecimientos del sistema educativo de Bolivia".
 



viernes, 25 de octubre de 2013

1581: CARTA DEL FACTOR DE POTOSÍ JUAN LOZANO MACHUCA AL VIRREY DEL PERÚ

Una carta-relación del siglo XVI que evidencia las jurisdicciones en la costa del Pacífico de la época (Mar del Sur). Se trata de lo que hoy sería un hombre de negocios al virrey en Lima. En ella el empresario minero le informa acerca del "descubrimiento" de una serie de comunidades indígenas cuya riqueza había pasado desapercibida, acerca de la necesidad de "reducirlos" y hacer que paguen impuestos (integrados al mercado potosino ya estaban) y las jurisdicciones de la zona costeña del Pacífico ("son indios encomendados a Juan Velázquez Altamirano, vecino de La Plata"). Además de ser un documentos que registra la vida económica de la costa charquense (Bolivia), es de destacar la visión y planes minero-marítimos que el remitente propone al virrey para poblar la costa desértica de Atacama, además de confirmar otros planes y proyectos como el de auxiliar a los hombres de Pedro de Valdivia en la conquista de Chile desde Charcas (y resolver así el llamado problema Chiriguano). En realidad, la diplomacia chilena no ha inventado nada nuevo, sólo ha aplicado con sus vecinos las viejas prácticas del colonialismo español. 
 
No está demás hacer notar que esta carta, además, pone en evidencia el discurso evangélico-civilizador fue usado desde siempre como coartada empresarial. Recuérdese que una conquista era una sociedad, una empresa o negocio con porcentajes y socios que buscaban ganancias tras su participación en las guerras de conquista, que fue lo que sucedió con el esquema político empresarial chileno en 1879 y sus socios ingleses. La conquista, reducción de los pueblos y la explotación minera de la costa boliviana fue llevada a cabo por la avaricia de sus vecinos que la envidiaban, no por sus hombres de negocios.
 
Aquí, el valioso documento publicado por el americanista español Marcos Jiménez de la Espada (miembro de la Expedición Científica al Pacífico de 1862):
 
 

APENDICE III

Compónele una serie de documentos escogidos que no pueden considerarse como relaciones o descripciones geográficas escritas exclusivamente con ese objeto; pero llenos de datos tan interesantes y petinentes a las publicadas en este tomo y al fin del primero, que no vacilo en asegurar que su lectura ha de ser de tanto agrado y utilidad como la de aquellas a los que se dedican al estudio de las antigüedades del
Perú.




Mapa de América del Sur y las costas del Océano Pacífico en donde el Puerto de Cobija figura claramente. En la relación del texto francés el desierto de Atacama es considerado como el Perú simplemente, sin distinguir la Audiencia de Charcas o hacer diferencias entre el Alto o Bajo Perú. En este mapa como en otros, Copiapó es la frontera norte de Chile, por debajo del Trópico de Capricornio, como invariablemente figura en mapas, documentos y relaciones incluso desde el Incario, durante y luego de la conquista de Chile, su independencia y hasta bien entrado el siglo XIX, cuando se lleva a cabo la agresión injustificada bajo el pretexto de los 10 centavos de impuesto cobrado por el gobierno de Bolivia, en 1879. (Relation du voyage de la Mer du sud aux côtes du Chily et du Pérou, fait pendant les années 1712, 1713 & 1714, dédié à S.A.R Monsieur le Duc d'Orléans, Régent du royaume, par M. Frézier, ingénieur ordinaire du Roy. Ouvrage enrichi de quantité de planches en taille-douce. A Paris. Chez Jean-Geoffroy Nyon, Etienne Ganneau et Jacques Quillau, 1716.

 

CARTA DEL FACTOR DE POTOSÍ JUAN LOZANO MACHUCA AL VIRREY DEL PERÚ, EN DONDE SE DESCRIBE LA PROVINCIA DE LOS LIPES.

[1581]

Excmo. Señor: Por dos que tengo escritas a V.E. he suplicado fuese V.E. servido aguardar a que Pedro Sande fuese a informar a V.E. de algunas cosas importantes, y estando ya P.° Sande para se partir, la real Audiencia de La Plata invió por él por cierto negocio que contra él trata el fiscla sobre la herencia de su padre y sobre una negra que compró que estaba condenada a muerte; y visto esto, determinó ir en su lugar Diego Enrique Franco, ques el que esta dará a V.E., que ansimesmo estaba determinado de ir con Pedro Sande; y atento a esto, me será forzado alargarme en esta más de lo que lo hiciera yendo P.° Sande. Será V.E. servido de mandarme dar para ello licencia.

Habrá diez años, poco más o menos, que en el repartimiento de los Lipes, questá en la Corona real, como cincuenta leguas desta villa, se descubrieron muchas minas de plata y se comenzaron a registrar con mucha furia, y de la misma manera se dejaron de proseguir y labrar; y así se quedaron por entonces, diciendo ser la tierra mala y despoblada; y después, habiendo yo venido a servir a S.M. en estos oficios de fator y veedor de su real Hacienda, viendo lo mal que estos indios pagaban su tasa, traté con Tomás de Ibarra, alguacil de Hacienda real, cerca de la orden que se podría tener para la cobrar; porque se decía que eran indios belicosos y que estaban cerca de indios de guerra y no se sufría apretallos, porque no se alzasen. Tomás de Ibarra se ofresció a ir, e yo le ayudé para ello, y entender lo que en esto había, y así lo puso en ejecución, llevando tres o cuatro amigos consigo y recaudos de oficiales reales para cobrar la tasa; y habiendo ido allá, entendió que los indios eran muy ricos y que podían pagar a S.M. mucha más tasa, y que no eran belicosos como se decía, sino muy al contrario; y a él le pareció la grangería de las minas tan bien, que compró una y pidió otra por despoblada, de que ha sacado metal muy rico.

Y esto fue causa de que otra mina que Su Majestad tenía cerca de la de Ibarra, se arrendase por tres años a la mitad del metal que se sacase libre de costas y más doscientos pesos en los tres años, y el que la arrendó ha ganado más de tres mill pe- [60] sos ensayados en hacer traspaso del arrendamiento. Y entendida esta noticia que me dió el Tomás de Ibarra, rogué a Pedro Sande que tomase trabajo de llegarse a ver aquellas minas y hiciese algún ingenio con que les desaguase --porque estaban llenas de agua--, por ser hombre ingenioso y general en muchas cosas; y que asimismo entendiese todo lo que había en la tierra y la dispusición della muy en particular, ofreciéndole que procuraría se le gratificase su trabajo; y que se llegase al asiento de Porco a ver las minas que Su Majestad allí tiene, para darme relación de todo. Púsolo en ejecución, fué a Porco, y de su ida resultó descubrirse cierto arrendamiento que estaba hecho de una mina de S.M., y díceme que aquellas minas de Porco están muy llenas de agua y conviene desaguarlas.

Fue a los Lipes, donde estuvo cuatro o cinco meses viendo y entendiendo la tierra y desaguando las minas que tenían mucha agua, y descubrió nueve vetas de plata en un cerro de Usloque, ques donde primero se descubrieron las minas que he dicho y donde se arrendó la de S.M., como verá V.E. en particular por la manifestación y relación que desto me trajo, que es la que se sigue.

El repartimiento de los Lipes está en Corona de S.M.; terná de box el contorno y término de lo que intitulan los Lipes, trescientas leguas, y habrá como cuatro mill indios aimaraes, antes más que menos, y éstos están por reducir, divididos en muchas partes y pueblos muy distintos y apartados unos de otros en las poblaciones siguientes: Colcha, que es el pueblo donde reside el sacerdote, y el pueblo de Chuquilla y Queme, Cheucha, Becaya, Ojas, Tuca, Palas, Patana, Abana, los cuales son pueblos principales de dicho distrito, y sin éstos habrá otros cien pueblezuelos de a 10, 20, 30, 50 indios. Y en este repartimiento y tierra de los Lipes, con ser tan grande, hay sólo un sacerdote, que es el P. Joan Mondragón, y no tienen suficiente dotrina, por estar tan divididos y apartados, que hay pueblos que están unos de otros 15, 20, 40, 50, 80 leguas y más, y esto es causa de que los indios vivan sin orden ni pulicía de ley natural ni evangélica, porque la mayor parte de todos ellos no son bautizados, ni se confiesan, ni tienen dotrina, ni participan de los sacramentos de la Santa Madre Iglesia.

Demás de estos cuatro mill indios, junto al cerro de Escala --que es el que agora Pero Sande ha descubierto y registrado en él las minas de plata contenidas en la manifestación que lleva Diego Enrique con las muestras y ensayes, y asimismo de otro cerro en que registró una veta Agustín de Mondragón, que se llama Corotono y está cuatro leguas de Usloque, junto al cerro de Escala. --hay cuatro pueblos de indios uros, que se llamam Pololo, Notuna, Horomita, Sochusa, questán a cuatro, y cinco, y siete, y diez leguas del dicho cerro de Escala, y todos éstos son de S.M. y no dan casi nada de tributo, porque jamás han sido visitados y por tener fama aquella tierra de inhabitable y los indios de pobres; por lo cual, y por no estar reducidos, se pierden y han perdido muchas almas, por carecer de doctrina evangélica, como está dicho.

Demás de los cuatro mill indios referidos, había en este repartimiento otros mill indios uros, gente pobre que no siembran no cogen y se sustentan de caza de guanacos y vicuñas, y de pescado y de raíces que hay en ciénagas, que llaman coroma; y con éstos se hacen pobres los cuatro mill aymaraes, porque siendo gente rica de ganados de la tierra y que cojen y siembran, y tienen contrataciones y rescates en esta villa de Potosí, Tarapacá y Atacama, y que funden muchos metales que sacan de las minas, se excusan de pagar tributo a S.M. a título de pobres, como los mill indios uros, que lo son verdaderamente, y podrían pagar muy descansadamente a S.M. cada un año doce mill pesos ensayados de tasa; y esto claramente se ha visto y entendido y se ve cada día; y lo principal a que fue Pedro Sande, por orden mía,fue a hacer esta averiguación, verificación y pesquisa de raíz, como lo ha hecho, con los mimso indios y por vista de ojos. Y asimismo me significa lo mucho que conviene al servicio de dios Nuestro Señor y al de S.M., el reducir todos estos indios en dos o tres pueblos, donde tengan comodidad de tierras y sementeras, y dotrina bastante.

Demás desto me ha advertido que los caciques lipes, como gente de más razón [61] y entendimiento que los demás indios, se sirven y aprovechan de los indios y los ocultan y aun venden unos a otros y cobran dellos la tasa, y se aprovechan della, y no la meten en la Caja real, y los propios indios se quejan desto.

Y ansimismo dice hay otros indios confinan con lo indios de guerra de Omaguacas y Casavindo, y tienen trato y comercio con estos lipes, los cuales están neutrales, que no son de paz ni de guerra, y entran en Potosí con nombre de indios lipes y atacamas con ganados y otras cosas de venta y rescate, y se podrían con facilidad allanar y reducir a nuestra Santa F Católica, y serían de mucho provecho, por estar cerca del cerro de Escala, y pagarían tasa a S.M., que será de mucho interés.

En el distrito de los Lipes hay otras muchas vetas de plata, cobre y plomo para artillería y munición, y salitre en cantidad para pólvora, de lo cual todo se puede sacar y hacer mucha suma para el servicio de S.M. y provisión deste reyno, por estar en parte y tierra tan cómoda para ello de leña, carbón y otros materiales, y aparejo para llevarlo a los puertos donde V.E. viere que conviene más al real servicio.
Asimismo, en todo el distrito de los Lipes, en las casa y rancherías de los indios hay hornillas de fundir y afinar plata y muchas guairas en los cerros, y todos en general se ocupan en beneficiar y sacar plata, y no se sabe de las vetas de donde se saca, lo cual se sabría con facilidad si la dicha tierra se poblase y hollase de españoles.

Estos indios son extremadamente viciosos en comer coca y tienen de gasto ordinario della cada año más de diez mill pesos ensayados; porque todo el rescate que tienen en esta villa de Potosí es llevar coca solamente a su tierra, aunque es gente que no se emborracha ni acostumbran a beber chicha, por no ser la tierra dispuesta ni aparejada para dar maíz.

Parece que al tiempo que se hizo la visita general por el señor don Francisco de Toledo, no se visitaron ni redujeron estos indios lipes, por tener fama de tierra pobre y cercanos de los de guerra, y porque dos caciques dellos se presentaron en esta villa ante el señor don Francisco de Toledo, haciéndole presente de una plumas de avestruces y unas camisetas de unos animalejos terrestres que llaman chincillas y significándole ser gente tan pobre, que no alcanzaban sino aquello que le presentaban; y así el día de hoy traen por refrán los dichos indios, que "dos indios engañaron a un visorrey"; y paresce haber sido la voluntad de Dios, para que de mano de V.E. se haga esta redución y descubrimiento y un efeto de tanto servicio de Dios Nuestro Señor y de aumento de la real Hacienda y bien a los naturales, [que] estando en pulicía y teniendo dotrina, vivirán más xpianamente y conforme a razón y serán más ricos.

El valle de Atacama está de los Lipes 40 leguas; son indios encomendados a Juan Velázquez Altamirano, vecino de La Plata, y si V.E. acomodase en otra cosa al Juan Velázquez, de lo cual él holgaría de buena gana, porque no le dan de provecho más que mill pesos mal pagados cada año, se podrían poner estos indios atacamas en la Corona real y reducirse en uno o dos pueblos, que serán hasta dos mill indios; demás del tributo que darían a S.M., se podrían labrar muchas minas de cobre que hay en aquella comarca, en especial en el mismo puerto de Atacama, a la lengua del agua y partes donde con sinceles se podrá cortar el cobre fino, como V.E. o verá por la muestra que lleva Diego Enrique.

En la ensenada de Atacama, ques donde está el puerto, hay cuatrocientos indios pescadores uros, que no son bautizados ni reducidos ni sirven a nadie, aunque a los caciques de Atacama dan pescado en señal de reconocimiento. Es gente muy bruta, no siembran ni cojen y susténtanse de sólo pescado, y están juntos a esta veta del cobre, y así con estos indios y con los atacamas se podría labrar esta veta y sería de gran provecho a S.M. por estar junto al puerto y poderse llevar cobre por todo el reino y a España por el Estrecho (1). En este puerto es donde dió
_____
(1) Procedente de estas minas existe en el gabinete de Historia Natural de Madrid un enorme grano de cobre nativo y en parte cristalizado. Pesa algunos quintales y fue obsequio del cónsul de España en Cobija, señor Insausti, a la comisión de naturalistas españoles que viajó por América durante los años de 1862 a 1865.

[62]

carena a su navío e hizo su lancha el inglés Francisco [Drake], por ser de los mejores puertos que esta mar tiene. Será esta ensenada de veinte leguas, y en ella se ofrece Pedro Sande a que se cojerá mucho ámbar, que ahora se la comen los pajaros, y dará para ello industria.

Podríase compeler a los indios de Atacama que diesen mantenimientos a estos indios que allí trabajasen, tasándolos a moderados precios, conforme a la dispusición de la tierra, atento que no tienen saca dellos a ninguna parte, y tasando los jornales de los indios conforme a esto, porque de otra manera no se podrá conseguir este buen efeto.

Y desta manera se podrá dar en muchas minas de oro y plata y otros metales, porque los hay en la tierra; y es fama común que los caciques principales las tienen oculto (así), a fin de que los españoles no les entren en sus tierras y porque el Diablo se lo aconseja; y para esto sería necesario tener siempre en Potosí o en la ciudad de La Plata dos o tres caciques de los principales en depósito y reenes, hasta que esté bien ebntablado, por ser indios belicosos y mal impuestos.

Y con estos indios de Atacama y contorno del lapis-azul y jaspe de colores diferentes y negros y amarillo, turquesas (1) finas y granates y otras diferencias de piedras de poco valor y mucho; u asimismo en Tarapacá hay algunas cosas destas y alumbre muy rico.

Podríase abrir camino desde el asiento de Escala a Copiapó de Chille por la cordillera, y hay agua y pasto y mucho ganado vacuno, que vale a peso cada novillo y vaca en Chille. Demás del provecho que seguiría en traer y sacar el dicho ganado, sería en traer y sacar el dicho ganado, sería de grandísimo provecho descubrir este camino por la cordillera a Chille, porque se excusaría el despoblado que hay a Chille deste Atacama a Copiapó, porque en él no hay el recaudo que habría por las vertientes de la cordillera, donde Pedro Sande dice se abrirá camino y se ofrece a lo abrir.

Asimismo en el término y contorno de Tarapacá, ques desde el puerto de Pisagua e Hiquehique, donde hay indios uros pescadores, hasta el puerto de Loa, hay muchas minas de plata y oro, cobre y plomo, alumbre, acije [aceche, caparrosa] y otros metales. Y el inga pretendió echar el río de Mauri, que es en la cordillera, al valle del Algarrobal, ques junto a Tarapacá, y cinco leguas del cerro que llaman Asino, donde labró el inga y Lucas Martín Begaso, y Pedro Sande ha labrado y vístolo por vista de ojos; y este río intentó el inga echallo al Algarrobal dicho, y para ello rompió siete leguas de tierra y lo dejó como entraron los españoles en la tierra, y faltará por romper un cuarto de legua de la cordillera, que se podrá romper y abrir con costa de seis mill pesos ensayados; y sería de muy gran efeto echar este río para cultivar las minas, porque son muy ricas y es tierra fértil y abundante de comida; y si se echase este río, se podrían poblar dos o tres pueblos despañoles y reducir los indios de aquel disrtito; porque aunque se mandaron reducir en la visita general, no están todos reducidos y se podrían sacar más de mill indios más de los reducidos que están ocultos, y por ser tierra tan poco hollada despañoles no se han descubierto grandes riquezas que el inga labraba en ella. Y el repartimiento de los herederos de Lucas Martín Begaso es jurisdicción e la ciudad de Arequipa, y tendrá como dos mill indios aymares (así) y más de mill indios uros pescadores en el dicho distrito.

Hay de los Lipes a Tarapacá 30 leguas. Hay de los Lipes a Atacama 40 leguas.-- Hay de los Lipes a los Carangas 40 leguas.-- Hay a Potosí desde los Lipes 50 leguas.-- Hay desde los Lipes a Talina 35 leguas.-- Hay desde los Lipes a Tarija 40 leguas.-- Hay desde los Lipes a la tierra de guerra de los omaguacas 40 leguas.-- Hay de los Lipes a los indios cimarrones, que están hacia Omaguaca, 25 leguas.

Puédense proveer los Lipes de comida [63] de Tarapacá y de Atacama y de Talima y Tarija, y al presente se ha llevado de Potosí.

Y para que V.E. más en particular entienda lo dicho y casi será verlo por vista de ojos, lleva Diego Anrrique (así) la pintura y discreción de toda esta tierra.

Del contorno y tierras del Paraguay se podrían sacar con facilidad cuatro mill indios guaranís, gente muy belicosa y guerrera, porque son casi los indios del Brasil y hablan la propia lengua; y podríanse sacar de Tucuma, ques muy abundante de maíz y carne y vale poco; y con estos indios y con doscientos y cincuenta españoles se podría entrar a Chille con facilidad, y apretando a los indios del valle de Arauco y todos los demás que están de guerra, por la otra parte y por ésta, con facilidad se allanarían y se haría grandísimo servicio a Dios y a la magestad real; porque estos indios, pasando la cordillera, correrán todo el estado de Arauco en pocos días, porques gente de montaña y pelean con flechas y macanas, y es gente que jamás representa batalla, sino que dan los asaltos con muchas trasnochadas, en lo cual tienen grandísima ventaja a la gente de Chille. Y estos indios agora diez y siete años salieron con Nuflo de Chaves y el obispo de Paraguay y vinieron rodeando y allanando la tierra, antes que llegasen a Santa Cruz, más de ochocientas leguas, y pasaron por gentes muy belicosas y especial por la provincia que llaman Chiquitos, gente muy belicosa y que tiene yerba. Y estos guaraníes vencieron ya otros muchos hasta llegar a Santa Cruz; por manera que se tiene ya espiriencia desta gente.

De la parte donde se han de quedar estos indios S.M. no tiene ningún provecho de tasa ni de servicio de indios, ni aún de los españoles ni criollos; es gente muy buena para la guerra y buenos arcabuceros y hombres de a caballo y holgaran servir e esta jornada; y de Tucumán, como está dicho, se podrían proveer depósitos de comidas, pues las tienen de cosecha y valen tan poco y aquella tierra no da ningún provecho.

Siendo V.E. servido, yo me ofrezco entablar lo de los Lipes e ir a reducir todos aquellos indios conforme a lo que está dicho en esta relación y llevar la gente necesaria para ello, todo a mi costa y sin queme dé socorro alguno; y entiendo, mediante Dios, hacer en ello un señalado servicio a S.M. y a V.E., porque creo ha de ser tanta grosedad como este cerro, y holgaré en ocsa semejante emplear mi vida y hacienda. Y asimismo, siendo V.E. servido y paresciendo que es cosa conveniente, me ofrezco a entrar a socorrer a Chille con los indios arriba referidos, o sin ellos, como mejor paresciere convenir; porque como hombre que trajo el socorro pasado para aquel reino, deseo llevar este otro para lo allanar, porque como es cosa nueva acometerles por la parte del Pirú, hanlo de extrañar, y aunque les pese se han de allanar.

Con el talento que Dios me dió y con mi persona y hacienda, y con mis amigso y deudos, me ofrezco a servir en estas cosas; V.E., como quien tan bien entiende, será servido de mandar ver si conviene aceptar mi servicio y ofrecimiento, y remitiéndome a Diego Enrique en las demás particularidades que V.E. fuere servido saber, Nuestro Señor la Excma. persona de V.E. guarde por muchos años y en mayor estado acresciente. En Potosí, 8 de noviembre de 1581.

Pedro Sande es la persona que dió orden en hacer las lagunas desta villa conque muelen los ingenios de la ribera della muchos meses más de los que molieran., de que se sigue grandísima riqueza. --Excelentísimo señor. --De V.E. criado que sus excelentísimas manos besa, JOAN LOZANO MACHUCA.
_____
(1) Según mi amigo, el insigne americanista y geólogo W. Reiss, estas piedras no son las que Lozano creía, sino la sustancia volcánica denominada Sodalita.

(Original. --Bibl. Nacional; Mss. J. 58, fols. 144-146)


Relaciones Geográficas de Indias vol. II. Marcos Jiménez de la Espada. Madrid, 1967.
[pp. 59-63,]