Mientras en La Habana los presidentes de la región declaraban América Latina como zona de paz y la ONU se congratulaba con una cumbre de democracias capaces de resolver sus diferencias entre sí, surge una falsa polémica fronteriza entre Argentina y Bolivia como para demostrar que somos un país de marrulleros en busca de problemas. Dos cosas se pueden extraer de esto: las fuerzas armadas de la región no son impermeables a las sectas religiosas lo mismo que sectas políticas (ver caso IGlesia de los SAntos de los Ültimos Días --mormones--, adventistas, Halliburton y la presencia y peso que tienen al interior de la US Army, como ejemplo) y parece nomás un hecho innegable que hay presiones empresariales en torno al litio en Argentina, Chile y Bolivia (que tiene la mayor parte de las reservas). Para darnos una idea de lo que es capaz la oposición que enfrenta la señora presidente Cristina Fernández de Kirchner --y en su momento, también el presidente Evo Morales en Bolivia--.
CANCILLERIA EMITIO UN COMUNICADO
Versiones cruzadas por un presunto conflicto fronterizo con Bolivia
La Razón, Argentina
29 ENE 2014
18:01 Familias salteñas del Valle del Silencio denunciaron que autoridades bolivianas las intimaron a desalojar el lugar o cambiar su ciudadanía. Sin embargo, desde el Gobierno negaron que esa zona ahora haya quedado en territorio del país vecino y aseguraron que no hubo modificaciones en el límite internacional.
Dos versiones ante un mismo hecho. Al menos 50 familias salteñas que residen en el Valle del Silencio denunciaron que autoridades bolivianas las intimaron a desalojar el lugar o cambiar su ciudadanía. Sin embargo, desde el Gobierno nacional negaron que esa zona ahora haya quedado en territorio boliviano y aseguraron que no hubo modificaciones en el límite internacional con el país vecino.
"El límite internacional entre Argentina-Bolivia está determinado por el Tratado Definitivo de Límites del año 1925. No se ha modificado, ni existe ningún proyecto de hacerlo, el límite internacional como informan erróneamente algunos medios", sostuvo la Cancillería argentina.
El Ministerio de Relaciones Exteriores remarcó asimismo que "entre la República Argentina y el Estado Plurinacional de Bolivia no hay diferencias en materia de límites fronterizos".
El comunicado fue difundido luego de que el diario "El Tribuno" informó hoy que "más de 50 familias salteñas que residen en el denominado Valle del Silencio, un terreno que siempre se consideró argentino, fueron intimadas a abandonar el lugar por las autoridades de Bolivia, luego de que el límite fronterizo fuese modificado en unos 30 kilómetros en favor del estado presidido por Evo Morales".
De acuerdo al matutino, el conflicto ocurre en el departamento Santa Victoria Oeste de Salta. "Si bien la intimación recayó sobre 17 familias, el desplazamiento al sur de la frontera entre Bolivia y Argentina afecta a más de 50 familias y constituye la pérdida de por lo menos 600 kilómetros cuadrados de territorio nacional", advierte "El Tribuno".
Según esa versión, los pobladores del paraje Abra de Santa Cruz notaron que el hito fronterizo que estaba 32 kilómetros al norte ahora está a solo dos kilómetros de la escuela de la zona. La modificación, de acuerdo al periódico, se habría concretado en el mes de noviembre.
http://www.larazon.com.ar/economia/Versiones-presunto-conflicto-fronterizo-Bolivia_0_537600187.html
SIN ROCES
Bolivia también desmintió un conflicto limítrofe
El canciller boliviano David Choquehuanca negó que existan diferencias con la República Argentina por límites en la frontera entre el departamento boliviano de Tarija y la provincia de Salta. La noticia falsa difundida por varios medios despertó una ola de comentarios xenófobos de los lectores de esos diarios.
La Cancillería boliviana ratificó que está en vigor el tratado definitivo de límites de 1925 entre Bolivia y Argentina, países vecinos con una frontera común de 965 kilómetros. "Estos límites no han sido modificados, así como tampoco existe ningún proyecto de hacerlo", destaca el comunicado oficial.
Ya ayer el Ministerio de Relaciones Exteriores argentino había salido a desmentir una nota del diario salteño "El Tribuno" que luego fue replicada por varios diarios nacionales. El artículo denunciaba que unas 50 familias argentinas fueron intimadas por autoridades del departamento boliviano de Tarija a abandonar sus viviendas en Valle del Silencio, poblado que está en el límite de Argentina y Bolivia.
La Cancillería argentina remarcó que "entre la República Argentina y el Estado Plurinacional de Bolivia no hay diferencias en materia de límites fronterizos".
LA NOTICIA DE UN CONFLICTO LIMITROFE QUE NUNCA EXISTIO DESPERTO EXPRESIONES DE ODIO
De noticias falsas y xenofobia
La Cancillería desmintió cualquier modificación en los límites con Bolivia publicada por diarios y sitios nacionales. Centenares de lectores, mientras tanto, habían reclamado la deportación masiva de extranjeros.
Por Eduardo Videla
La publicación en varios medios de comunicación de un presunto conflicto de límites entre la Argentina y Bolivia, sin la correspondiente verificación con fuentes oficiales, no sólo obligó a la desmentida de los gobiernos de ambos países: antes había generado un torrente de expresiones xenófobas y racistas de los lectores de esos medios convocando a la deportación masiva de inmigrantes de la Argentina. La nota que detonó esas manifestaciones fue publicada por un diario de la provincia de Salta y reproducida por dos medios online de alcance nacional. Decía que habían corrido la frontera con Bolivia “30 kilómetros adentro del territorio salteño” y que las autoridades del país vecino pretendían desalojar a los habitantes argentinos que no adoptaran la nacionalidad boliviana. Desde La Habana, donde participa de la cumbre de la Celac, el canciller Héctor Timerman ratificó que “la frontera entre la Argentina y Bolivia fue establecida y definida en 1925 por un tratado”, que desde entonces “es la misma” y negó que haya un conflicto con ese país (ver recuadro).
La noticia fue publicada primero por El Tribuno, de Salta, y levantada luego por los portales Infobae y La Nación. Ninguno de los artículos citaba fuentes y sólo hacían referencia a vagos testimonios de pobladores no identificados. Pero fueron suficientes para que lectores lanzaran sin filtro sus expresiones más xenófobas, en muchos casos amparados en el anonimato, cuya lectura este diario quiere ahorrar a sus lectores.
También hubo reacciones políticas. El diputado nacional por el Frente Renovador, Alberto Assef, rechazó “en forma absoluta la actitud expansionista” de Bolivia. “Cómo son las cosas, Tarija debió ser argentina y ahora pretende arrebatar territorio de Salta”, comentó. Su par del PRO, Federico Pinedo, también se hizo eco de la información: “Vamos a pedir informes de que se entregaron 28 kilómetros de territorio a Bolivia”, tuiteó.
La Cancillería argentina salió al cruce de la información. Mediante un comunicado, ratificó el límite internacional entre la Argentina y Bolivia, que está determinado por el Tratado Definitivo de Límites del año 1925, que “no se ha modificado ni existe ningún proyecto de hacerlo, como informaron erróneamente algunos medios”. Subrayó además que entre ambos países “no hay diferencias en materia de límites fronterizos”.
La zona del supuesto conflicto es Abra de Santa Cruz, una zona de alta montaña ubicada en el departamento Santa Victoria Oeste, de Salta, en el límite con Bolivia. “La zona es habitada por pueblos originarios y campesinos, que se dedican mayormente al pastoreo y a la siembra”, contó a Página/12 Reina Sotillo, cónsul argentina en Villazón, quien viaja con frecuencia a esa zona.
Desde la embajada argentina en Bolivia ratificaron a este diario que “no se firmaron acuerdos con autoridades bolivianas que hubieran modificado o alterado de alguna forma los límites o los hitos existentes, y por lo tanto no se perdieron 600 kilómetros cuadrados de territorio argentino como fue erróneamente difundido por medios de comunicación, que no verificaron la información con fuentes oficiales”.
La embajada, a cargo de Ariel Basteiro, aclaró que no se corrió un hito demarcatorio, como se informó, sino que se colocó uno nuevo, entre dos existentes, para favorecer la demarcación en una zona donde no hay límites naturales ni físicos. “El límite en la zona Abra de Santa Cruz es un rectilíneo de muchos kilómetros que se acordó en el tratado de 1925 y desde esa fecha no se ha modificado”, explicó Magalí Gómez, vocera de la embajada. “Desde 1940, sobre la línea recta que es el límite entre los dos países, se colocaron seis hitos, de los cuales uno está ubicado en el cerro Peña Orko y otro en el cerro Mecoya, sin existir nunca un mojón ubicado 32 kilómetros al norte de Abra de Santa Cruz”, aclaró.
Según informó la embajada, el 28 de noviembre pasado “la Comisión Nacional de Límites (Conali), de la Argentina, completó la densificación de las señales sobre la línea recta limítrofe, colocando un séptimo hito en el sector Abra de Santa Cruz, dado que, por razones geográficas y climáticas, desde el valle del Río Santa Cruz no se pueden observar los hitos Peña Orko y cerro Mecoya”, los más cercanos, ubicados en la montaña.
Por último, informó que las autoridades argentinas están “en constante comunicación con los pobladores de la zona, no habiéndose constatado que en la región hubiesen sucedido los hechos difundidos por algunos medios de comunicación”.
Lo ratificó ante este diario la cónsul Reina Sotillo: “En 2012, las autoridades de Bolivia querían construir una escuela allí, pero no estaba claro dónde estaba el límite. Entonces se hicieron tomas satelitales y georreferencia para instalar el hito, que se colocó en noviembre. La escuela todavía no se hizo.” Según Sotillo, el pueblo más cercano a la frontera es Abra de Santa Cruz, en la Argentina, donde viven 190 familias, mientras que el asentamiento boliviano más cercano está a unos 50 kilómetros. “De todas maneras, hay familias entre ellos, sin importar las nacionalidades”, concluyó.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-238779-2014-01-30.html
“No se modificaron los límites”
Por Victoria Ginzberg
Desde La Habana
El canciller Héctor Timerman desmintió que se hayan modificado los límites con Bolivia y ratificó que la frontera es la que fue determinada por el Tratado Definitivo de Límites del año 1925. “No se modificaron los límites, ni hay ningún proyecto para hacerlo. Ni hay un conflicto con Bolivia”, dijo ayer Timerman desde la cumbre de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) que se realizaba en La Habana. “La frontera entre la Argentina y Bolivia fue establecida y definida en el año 1925 por un tratado entre los dos países, eso es inmodificable a menos que haya un nuevo tratado, y no hay ningún nuevo tratado”, reiteró el canciller, quien reveló que conversó con Evo Morales por este tema a raíz de algunas noticias que estaban llegando desde Buenos Aires y el presidente boliviano no tenía idea de a qué se refería y se mostró muy sorprendido. “Será por ignorancia o por deseo de crear conflictos donde no los hay”, dijo el canciller al ser interrogado acerca de por qué se habría generado esta información. De hecho, en noviembre pasado, explicó el ministro, se “intensificó la frontera”, lo que significa que se pusieron mojones más seguidos para señalizar los límites.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/238779-66665-2014-01-30.html
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jueves, 30 de enero de 2014
viernes, 17 de enero de 2014
Archivo (2008): artículo de la revista Forbes acerca del mercado del litio y su proyección en el mundo
En este ilustrativo artículo se puede evidenciar cómo los patrones se repiten. Como en los años previos a la invasión chilena de 1879, hoy se finge menosprecio al litio boliviano por su baja calidad comparado con el del vecino (regateo). En el siglo XIX los científicos y empresarios extranjeros fingían la misma indiferencia ante la enormidad de yacimientos de guano y salitre boliviano y el increíble abandono en que permanecían (resultado de las enormes dificultades de Bolivia para comercializar el producto, frenar la ola migratoria creada desde Chile e imponerse a la aridez del desierto de Atacama). En este artículo las reservas de litio de Uyuni no son mencionadas sino de manera marginal (le atribuye un tamaño y porcentaje menor en el mercado) y repite otra constante trágica en la historia de la vecindad: funcionarios públicos e intereses privados (familiares del dictador Augusto Pinochet involucrados). Amén de los grandes intereses y aliados externos a la región. (Franklin Farell Ortiz)
11/06/2008 @ 11:40AM
The Saudi Arabia of Lithium
Brendan I. Koerner
The gas engine made petroleum the world’s biggest commodity. The electric car could do the same for the third element on the periodic table.
Nothing grows in the heart of the Salar de Atacama. this ancient Chilean lake bed 700 miles north of Santiago may be the driest place on Earth, a wasteland strewed with salt-encrusted rocks that resemble cow pies. Annual rainfall on the salar (which in Spanish means "salt lake") rarely tops a few millimeters. The cloudless skies combine with the high altitude, 1.4 miles above sea level, to produce punishing solar radiation, capable of frying exposed flesh in minutes.
Humans would steer clear of the Salar de Atacama were it not for the precious brine that bubbles 130 feet below its surface. When first pumped from the ground, the brine looks like slushy, dirt-stained snow, of the sort that piles up on Manhattan sidewalks after a spring flurry. But when left to broil beneath the desert sun, the water in the brine slowly evaporates, leaving behind a yellowy mineral bath that could easily be mistaken for olive oil.
This greasy solution yields the substance that makes modern life possible: lithium. The lightest of all metals, lithium is the key ingredient in the rechargeable batteries that keep cell phones and laptops humming. Chile is the Saudi Arabia of lithium. According to the U.S. Geological Survey, this single ancient lake bed contains 27% of the world’s reserve base of the metal.
Until recently lithium was a minor commodity, used in small quantities by manufacturers of glass, grease and mood-stabilizing drugs. But demand has skyrocketed in recent years, as BlackBerrys and iPods have become middle-class staples. Between 2003 and 2007 the battery industry doubled its consumption of lithium carbonate, the most common ingredient used in lithium-based products.
The lithium bonanza may just be starting. Lithium-ion batteries are integral to the automobile industry’s plans to wean itself off fossil fuels. The hotly anticipated Chevrolet Volt, a plug-in hybrid car slated to debut in 2010, will use a lithium-ion battery alongside a 1.4-liter gas engine. Mercedes plans to roll out a hybrid version of its S-Class sedan in 2009 and will similarly rely on lithium-ion technology to produce superior mileage. Nissan is working with NEC to mass-produce lithium-ion batteries for hybrids, in hopes of churning out 65,000 per year by 2010.
Since a vehicle battery requires a hundred times as much lithium carbonate as its laptop equivalent, the green-car revolution could make lithium one of the planet’s most strategic commodities. The rush is on to find and develop new sources of it, a race that has mining companies scouring the globe’s remotest corners, from the high-altitude deserts of Chile and Bolivia to the wilds of northern Tibet. The prospectors seem undeterred by the possibility that lithium’s automotive heyday could be cut short by the cost and complexity of lithium-ion batteries. They prefer instead to focus on optimistic forecasts. Kevin McCarthy, a commodity chemicals analyst at Bank of America , sees the potential for double-digit annual sales growth for lithium carbonate at least through 2012.
Such rosy short-term predictions have investors swooning over Sociedad Química y Minera de Chile S.A., or SQM, the Chilean fertilizer and mining company that produces nearly a third of the world’s lithium carbonate and whose leather-skinned employees brave the Salar de Atacama for the sake of gadget lovers. In the past three years the Big Board-traded shares of SQM have climbed from $11 to $22. In the first six months of 2008 SQM reported a profit of $191 million, up 103% from a year earlier, on sales of $787 million, up 41%.
SQM is controlled by Julio Ponce Lerou, who heads Pampa Calichera, a Chilean investment group; he is also the ex-son-in-law of Augusto Pinochet, Chile’s military dictator for 17 years. But Potash Corp. of Saskatchewan has coveted SQM since at least 2002, and it now owns 32%, roughly the same amount as Ponce Lerou and the maximum allowable under SQM’s bylaws. Ponce Lerou controls SQM via a deal he struck with Kowa, a Japanese firm that owns 2% of SQM’s shares. But he has also had to take on a huge amount of debt to increase his stake in Pampa Calichera, which Standard & Poor’s placed on negative credit watch in July. That turmoil might open the door for Potash, which briefly seized control of SQM in 2005.
The lithium craze explains only a portion of Potash’s interest in taking over SQM. The Chilean company gets 58% of its revenue from fertilizers, compared to 11% from lithium. But it’s clear that investors are intrigued by SQM’s rapidly expanding operations in the Atacama desert. Chile boasts at least ten more salars that have yet to be explored for lithium reserves. If GM is right and drivers are willing to pay a steep premium for lithium-powered cars, SQM could be poised for a windfall.
But the lithium industry is still young, even embryonic. China, which produces 23% of the world’s lithium carbonate but most of it at a far higher cost than Chile does, recently started extracting brine cheaply from a Tibetan salar. This operation has already had an impact. When SQM’s lithium revenue fell 10% in the first quarter of 2008, the company blamed "the growing presence of Chinese producers."
SQM’s lithium fields are ringed by blindingly white knolls of magnesium chloride, a salty substance that looks suitable for skiing. These magnesium hills, the by-products of a neighboring potassium chloride plant, provide an excellent vantage point from which to view the rectangular lithium ponds that stretch out toward the dull-brown Andes. From atop the tallest of these snowy mounds, one can see dozens of rectangular man-made ponds, each one bigger than a hockey rink.
The plastic-lined ponds, arranged in neat grids, are filled with brine in various states of evaporation. Ponds awash in the freshest brine are tinged a brilliant turquoise; others, nearly ready for harvest, are richly yellow around the edges. Scarcely any human intervention is needed; the sun does all the work. After the brine reaches a lithium concentration of 6%, which takes not quite a year, it is pumped into tanker trucks and driven three hours west to a plant near the Chilean coast. There the solution is purified and dried until all that remains are crystals of lithium carbonate. These crystals are then granulated into the finished product coveted by battery manufacturers, a fine white powder resembling cocaine.
The solar energy keeps SQM’s costs to an estimated $1,260 per ton of lithium carbonate. It sells that ton for up to $12,000.
Lithium production wasn’t always this simple, or this cheap. For almost half a century, starting in the early 1950s, the world’s primary source of lithium was North Carolina, much of it from a mine in the town of Kings Mountain. The soft metal, vital to the military’s H-bomb program, was laboriously extracted from spodumene, a silicate mineral occasionally used as a gemstone. By the mid-1970s the U.S. was producing about 2,900 tons of lithium per year.
Around that same time an Exxon chemist named M. Stanley Whittingham was working on a novel rechargeable battery, one that volleyed lithium ions between anode and cathode. Whittingham’s design took advantage of the fact that lithium stores an unusually large amount of energy for its volume, making it ideal for portable electronics. Though Exxon failed to commercialize the technology, probably because it couldn’t easily eliminate the risk of fires, the engineering world realized that lithium might someday go places.
Foote Mineral, which owned the Kings Mountain mine, hoped to get the jump on the lithium boom by expanding to northern Chile, where desert brines were rumored to contain vast, cheaply obtainable amounts. In 1975 Foote signed an agreement with the Chilean government, then run by Pinochet, to explore the Salar de Atacama. Nine years later Foote began extracting lithium from a sliver of the lake bed. (The Foote subsidiary that worked the salar is now owned by Rockwood Holdings of Princeton, N.J., which continues to produce lithium on the tract.)
Newly wise to the desolate salar‘s value, Pinochet’s government decided to auction off the rest of the region’s mining rights. The American firm Amax (now part of Freeport-McMoran) won the bidding but didn’t develop the property. In 1992 Amax sold its rights to a former arm of the Chilean government that had recently been privatized and handed over to Pinochet’s then son-in-law, Julio Ponce Lerou.
Lithium’s boom had begun in earnest just a year before, when Sony launched its first generation of lithium-ion batteries for consumer electronics. By the end of 1991 Sony was making 100,000 a month. SQM began selling lithium carbonate in late 1996, and within a matter of weeks, lithium carbonate prices fell by a third, to $2,000 a ton. The American lithium industry vanished overnight.
Sidebar:
White Gold
Prices didn’t fully recover until 2002, as cell phones and laptops became affordable for millions of consumers. Since then prices have climbed steadily upward, especially for so-called battery-grade lithium carbonate, a powder with the finest particles and fewest impurities. Glass and ceramics makers pay $6,000 to $7,500 a ton for relatively chunky grades of lithium carbonate. Demand for the good stuff has been growing 20% to 25% a year. There’s no telling what will happen if and when lithium car batteries catch on.
Today’s hybrid cars have batteries in which nickel is the operative metal. Why might lithium displace it? Simply because it weighs less. A lithium-ion battery stores two to three times as much energy per pound as a nickel-metal hydride battery, says Charles Gassenheimer, chief executive of Ener1 , a New York firm that purchased Delphi Corp.’s lithium-ion battery business. (Lithium-ion batteries are very different from lithium batteries, which are not rechargeable and are used in things like hearing aids.)
General Motors ‘ long-awaited Chevrolet Volt, a compact car priced at around $40,000, will feature a 400-pound lithium-ion battery pack capable of holding 16 kilowatt-hours of energy. That’s 21 horsepower-hours. Doesn’t sound like much, but supposedly the Volt will be able to go 40 miles on battery power before needing a recharge from its small gas engine. With a full charge from a wall outlet, the car will go 100 miles for every gallon of gasoline burned. (At least if the driver behaves; read Lisa Margonelli’s "The Plug-In Paradox"
)
Other sickly automakers are focusing on purely electric vehicles. In September Chrysler announced that it was developing an electric Dodge capable of traveling 150 miles on a charge. Tesla Motors recently began selling its $109,000 all-electric Roadster, which contains a battery studded with 6,831 lithium-ion cells.
The U.S. Advanced Battery Consortium, a research organization funded by Detroit’s Big Three, opines that lithium-ion batteries will need to hold 40kwh of energy before electric-only vehicles are ready for mass commercialization. There is considerable debate as to how much lithium carbonate is required per kwh in a lithium-ion battery, but 3.1 pounds is one common estimate that’s in line with calculations from Argonne National Laboratory. If you use that rule of thumb, a mass-market electric car will require 124 pounds of lithium carbonate.
Only 102,000 tons of lithium carbonate were produced in 2007, and only about a quarter went into batteries of any kind. SQM forecasts that global production will rise to 176,000 tons by 2018, 10% of which will be for automobiles, enough for 284,000 electric-only vehicles. That doesn’t even account for demand from future hybrids using lithium batteries. The Freedonia Group, a market research firm, has forecast that worldwide hybrid sales will hit 4.5 million vehicles in 2013. There’s quite a gap here.
William Tahil, the founder of Meridian International Research, a technology consultancy in Martainville, France, has argued that there simply isn’t enough economically recoverable lithium on the planet to support the auto industry’s ambitious plans. Tahil estimated that only 4.4 million tons of the world’s lithium resources can be extracted without prohibitive cost, a supply he believes will be quickly exhausted if lithium-ion batteries become a staple of next-generation cars.
Tahil reserves particular skepticism for SQM. The company states that it has already discovered 5.7 million tons of lithium in the Salar de Atacama and that only 45% of its lake-bed claim has been explored. But Tahil, who is not a geologist, scoffs at that assessment; he believes that the brine starts to run out below 130 feet under the salar.
"You have a mother lode, where [the brine] is excellent quality, and every time you put the pick in you come out with a nugget. But the further out from the mother lode, you have to start panning. It takes more work." By Tahil’s estimate the Chileans may have already exhausted half of the salar‘s mother lode.
Tahil’s controversial "peak lithium" argument has been vigorously disputed by metal suppliers and automakers. Argonne National Laboratory has stated that although "significant market penetration by [electric vehicles] with Li-ion batteries would perturb the market and require expansion of imports or U.S. production … long-term supply should not be a major concern."
R. Keith Evans, a geologist who has worked in the lithium business since the 1970s, has been Tahil’s most vehement critic. In a rebuttal to Tahil published in March, Evans pegged global reserves of lithium carbonate at 165 million tons. He also argued that if demand spikes as anticipated, higher prices will make it cost-effective to extract lithium from clay and wastewater.
"Well, geez, it’s only the 33rd most abundant element in the world," says Ener1′s Gassenheimer. "We’re quite certain the world will not run out of lithium."
Toyota is less sanguine. According to published reports Toyota originally planned to use a lithium-ion battery in its 2009 Prius, but decided to stick with nickel-metal hydride (the company denies ever fully committing to lithium-ion). "The future supply of lithium will not be able to sustain both the exponential growth in batteries for consumer electronics and a large automotive battery demand," says Jaycie Chitwood, environmental strategy manager for Toyota’s advanced technology group.
Toyota is also skeptical over lithium-ion technology’s long-term viability. Bill N. Reinert, national manager for Toyota’s advanced technology group, predicts that lithium-ion batteries will be in vogue for only about a decade, after which the auto industry will switch to a lighter, more affordable solution–perhaps fuel cells or an as yet untested battery chemistry. "If people want an electric vehicle that goes 200 miles but doesn’t cost $100,000, that’s not lithium, that’s something else," says Reinert.
"Lithium-ion batteries are still not usable from our perspective," Honda President Takeo Fukui told Automotive News last March. The 2010 Honda Insight, another much-anticipated hybrid, will sport a traditional nickel-metal hydride battery.
The thirst for lithium carbonate will continue to send miners to inhospitable locales. FMC, the corporate descendant of Foote Mineral, mines lithium at the ominously named Salar de Hombre Muerto in Argentina’s mountainous northwest. Rincon Lithium, a subsidiary being sold off by Admiralty Resources, is set to step up production in the nearby Salar del Rincón.
The continent’s most tempting prize is the Salar de Uyuni, in the southwestern corner of Bolivia. The lake bed is said to contain even more lithium than Atacama. In September an investment company controlled by French industrialist Vincent Bolloré announced plans to mine lithium in Bolivia; that lithium would be used to produce the so-called BlueCar, an electric vehicle that Bolloré is developing with the Italian design firm Pininfarina. But the brine beneath the Salar de Uyuni is tainted with a lot of magnesium and will be expensive to purify.
SQM has a permit to extract enough lithium to produce 66,000 tons of lithium carbonate per year but can always apply for permission to go beyond that figure. "Chile’s government at the national and regional levels is very pro-mining," says Christopher Ecclestone, a mining analyst for Hallgarten & Co. "It’s in the blood."
For the moment SQM is waiting to see if the Chevy Volt is a hit. The company has launched a new advertising campaign that features the sunny slogan "Lithium: Driving Us to the Future." But SQM had better hope that automakers like Toyota don’t drive right past lithium-ion technology en route to the Next Green Thing.
Publicación original: Revista Forbes
http://www.forbes.com/forbes/2008/1124/034.html
jueves, 16 de enero de 2014
El litio, ¿nueva impostura de Chile & Cia.?
La impostura ha sido la estrategia tradicional de las elites gobernantes de Chile en su expansionismo empresarial-militar. En 1843 creó del departamento de Atacama para iniciar su política expansionista (chilenización) sobre el territorio de Bolivia en el océano Pacífico; en 1866 consolidó esta estrategia obteniendo de Bolivia el reconocimiento de derechos sobre el territorio colonizado mediante la adulación y la obtención de la voluntad del tirano Mariano Melgarejo, quien a título de una alegre e incierta integración económica de espíritu americanista y bajo una dudosa doctrina de liberalismo económico le firmó un tratado de límites, todo ello bajo los efectos del alcohol y a cambio --entre otras cosas-- del nombramiento de general de las Fuerzas Armadas de Chile. Historiadores bolivianos consideran hoy este tratado un documento del reconocimiento chileno a la soberanía marítima de Bolivia, que la posición extrema e intransigente adoptada por la administración de Sebastián Piñera ha desconocido de manera sorda. (El origen espurio de los derechos chilenos sobre el territorio usurpado a sus vecinos Bolivia y Perú se evidencian hoy en las dificultades que sus diplomáticos tienen para documentar su posición ante la Corte Internacional de La Haya.)
Por si acaso alguien considera esta política de impostura una historia añeja y superada, se debe recordar que recientemente cortes de justicia en Europa y El Salvador reconocieron la marca de origen del pisco peruano que Chile reclamaba como suyo, cerrando así otro episodio más en el historial de derechos comerciales usurpados en que Chile ha basado los conflictos con sus vecinos.
En este contexto, es conveniente recordar el caso del litio en Bolivia, país militarmente insignificante para el descomunal armamentismo de su vecino y que posee el 90% de las reservas mundiales. Las notas periodísticas que publico a continuación son otra muestra más de cómo "una mano invisible" desde Chile viene alimentando ante la opinión pública local y ante la comunidad internacional otro nuevo malentendido (distorsión) con respecto a la posición de Chile en el mercado del litio (impostura). Ayudado por el establishment mediático (revista Forbes, por ejemplo), el viejo esquema de alianzas empresariales que dió origen a la invasión chilena de territorio de Bolivia parece repetirse. La lectura que hacen analistas chilenos influyentes, tan tradicionalmente desdeñosa con los vecinos como "providencialista", confirman lo pertinente del llamado boliviano al diálogo y la negociación ante la justicia internacional de La Haya para resolver la situación de creciente desventaja que su encierro marítimo y confinamiento le viene creando a su desarrollo económico y prosperidad. (Franklin Farell Ortiz)
Del blog Chile-Hoy
(jueves, septiembre 10, 2009)
http://chile-hoy.blogspot.com/2009/09/cbs-chile-la-arabia-saudita-del-litio.html
CBS: Chile, la Arabia Saudita del Litio
[video no disponible]
La batería de un celular contiene 30 gramos de litio. Una batería de vehículo híbrido o eléctrico, demanda 9 kilos. La demanda mundial por el litio está por explotar. Este año Mercedes Benz lanzará al mercado su primer automóvil híbrido, otras 6 automotrices le seguirán. Hoy, Chile posee las mayores reservas comprobadas mundiales de este mineral, y abastece el 50% de la demanda del mundo. Las mayores acumulaciones de litio se encuentran en Chile, Bolivia y Argentina (aunque en los dos últimos países se explota escasamente, por la falta de seguridad jurídica e inestabilidad). Una demanda energética en aumento, sostenida por el litio, promete convertir al altiplano en un nuevo "medio oriente petrolero". Un punto estratégico de interés mundial. Los medios internacionales ya se refieren a Chile como la Arabia Saudita del litio."
La Opinión (Chile)
Chile, la Arabia Saudita del Litio
Chile, por extraño sortilegio o tal vez por premio a tanto terremoto, aluvión o erupción volcánico; recibe de Dios o la Pachamama cada 100 años regalos. Primero el Salitre, luego el Cobre y hoy el Litio.
Por Edgardo Lovera
20 de Febrero, 2012 11:02
Sin embargo, nuestros gobernantes han estimado con una vision tercer mundista, que es preferible entregar la gestión, el desarrollo y la extracción de esas riquezas a extranjeros. En nada quedan los discursos de modernidad y solidez financiera de nuestra macroeconomía, al momento de emprender desafios estratégicos. El cambio de actitud, o tiene fundamento en un temor al emprendimiento o en una apuesta a ocupar cargos en nuevos consorcios internacionales.
Pero, es el litio tan relevante?
La revista Forbes, ícono del sistema reinante, tituló en su edición de noviembre del 2008 un artículo referido al Litio
"The Saudi Arabia of Lithium" . El artículo, más allá de hablar del desarrollo de las pilas y la baterías en el mundo automotriz y de la informática, declara que Chile esta ad portas de sufrir la transformación que sufrio Arabia Saudita con el Petróleo.
Recordemos que Arabia Saudita, se incorporó al inconsiente del mundo occidental con la inauguración del canal de Suez. Pero, que con su 24% de las reservas del petróleo del mundo, se transformo en una potencia economica.
COCHILCO, señala en su informe "Antecedentes para una Política Pública en Minerales Estratégicos: Litio (DE/12/09)" que Chile cuenta con el 58% de las reservas del Litio. Y que el precio del carbonato de litio tuvo un crecimiento entre el 1999 a 2008 del 222%.
O sea, si tienes ahorros hoy, y llamas a tu corredor de bolsa, pon tus lucas en Litio. Y si el Litio esta en el patio de tu casa, endeudate y explotalo; pero jamás lo regales.
Este negocio, tan rentable, hizo que un grupo parlamentario aleman visitara entre el 12 y 14 de febrero de este año los lagos de Litio de la Sociedad nacional del Litio S.A.. La pregunta que surge es ¿Por qué la economía más fuerte del mundo piensa en el Litio Chileno?
El Cobre nos enseñó que un movimiento social puede doblar la mano de los gobernantes, legisladores y empresarios; ya logramos nacionalizar el cobre, situación que incluso nuestras fuerzas armadas estimaron como de importancia estratégica.
El Litio, nos pone en un nuevo desafio. El conformarnos con un royalty, o el poner el empeño de nuestras universidades, gobierno, parlamento y empresas en transformar a Chile, no sólo en el mayor productor de Litio, sino en el desarrollador de las tecnologías vinculadas a la industria automivilística, farmacéutica, espacial,etc.
O recordar que pudimos por tercera vez en nuestra historia, dar el salto al desarrollo.
(Mas detalles e información en
http://www.colnotinfo.cl/docs/Litio.pdf ;http://www.lithiumalliance.org ; http://www.cendachile.cl/Home/publicaciones/temas/cobre/royalty-antecedentes-debate/litio)
Tomado del blog "Yo apagaré la luz para darle un respiro al planeta" (Facebook):
Litio: El desierto de Atacama en Chile, fuente clave
Descubre el verde comentaba acerca de la importancia del litio en el avance hacia un mundo más sustentable. Principal componente de las baterías de los autos híbridos y eléctricos, además de las de los celulares, a medida que avanza el desarrollo de estos productos el mundo necesita cada vez más de este metal.
Dentro del mencionado artículo también se hablaba sobre el papel clave que Bolivia representa en este escenario, por sus extensas reservas de este metal en el salar de Uyuni. Pero al parecer este país no es el único sudamericano que ejercerá un papel preponderante en la provisión de litio al mundo. De acuerdo a un informe de la CBS, el desierto de Atacama en Chile ya es el principal proveedor mundial de este metal y a medida que crezca la demanda también lo hará su relevancia en el mapa global.
De acuerdo a la CBS, el proceso para la producción del metal es realizado mayormente por el sol del desierto. Primero, la nieve que se derrite de la cordillera chilena es almacenada en cuencas subterráneas, donde a 130 pies de profundidad se mezcla con agua salada y salmuera. Las compañías bombean este líquido a la superficie a una serie de estanques, en los que el sol evapora las sales "extra", dejando como resultado salmuera de litio. Este material luego se procesa para producir polvo carbonado de litio, el material que sirve para producir baterías.
En este momento la producción de litio es casi un monopolio: se produce en sólo seis países, pero la mitad del metal consumido en el mundo viene del Salar de Atacama. Dos compañías se encuentran en este momento produciendo en la zona: la norteamericana Chemetall y la local Sociedad Chilena de Litio. A su vez, el precio del metal se triplicó en los últimos diez años.
TreeHugger cita a un especialista que compara el estado actual de la producción con un 'cartel', ya que los productores son muy cautelosos sobre los precios que se manejan y sus planes de expansión. Al mismo tiempo, la CBS señala que Atacama ha sido llamada "la Arabia Saudita del litio".
Probablemente todavía es muy temprano para comparar al metal con el petróleo, pero lo cierto es que el mercado de los autos eléctricos (cuyas baterías tienen grandes cantidades de litio) crece a grandes pasos. Al menos seis compañías están planificando nuevos modelos, que se sumarán a los existentes.
Entonces, si bien no se puede comparar al litio con el petróleo, a medida que la demanda aumenta resulta crucial mantener un ojo en quiénes y cómo manejan la producción.
Dentro del mencionado artículo también se hablaba sobre el papel clave que Bolivia representa en este escenario, por sus extensas reservas de este metal en el salar de Uyuni. Pero al parecer este país no es el único sudamericano que ejercerá un papel preponderante en la provisión de litio al mundo. De acuerdo a un informe de la CBS, el desierto de Atacama en Chile ya es el principal proveedor mundial de este metal y a medida que crezca la demanda también lo hará su relevancia en el mapa global.
De acuerdo a la CBS, el proceso para la producción del metal es realizado mayormente por el sol del desierto. Primero, la nieve que se derrite de la cordillera chilena es almacenada en cuencas subterráneas, donde a 130 pies de profundidad se mezcla con agua salada y salmuera. Las compañías bombean este líquido a la superficie a una serie de estanques, en los que el sol evapora las sales "extra", dejando como resultado salmuera de litio. Este material luego se procesa para producir polvo carbonado de litio, el material que sirve para producir baterías.
En este momento la producción de litio es casi un monopolio: se produce en sólo seis países, pero la mitad del metal consumido en el mundo viene del Salar de Atacama. Dos compañías se encuentran en este momento produciendo en la zona: la norteamericana Chemetall y la local Sociedad Chilena de Litio. A su vez, el precio del metal se triplicó en los últimos diez años.
TreeHugger cita a un especialista que compara el estado actual de la producción con un 'cartel', ya que los productores son muy cautelosos sobre los precios que se manejan y sus planes de expansión. Al mismo tiempo, la CBS señala que Atacama ha sido llamada "la Arabia Saudita del litio".
Probablemente todavía es muy temprano para comparar al metal con el petróleo, pero lo cierto es que el mercado de los autos eléctricos (cuyas baterías tienen grandes cantidades de litio) crece a grandes pasos. Al menos seis compañías están planificando nuevos modelos, que se sumarán a los existentes.
Entonces, si bien no se puede comparar al litio con el petróleo, a medida que la demanda aumenta resulta crucial mantener un ojo en quiénes y cómo manejan la producción.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Archivo (2010): "Mega Puerto Mejillones: Chile, San Cristobal y el saqueo continúa "
Puerto Mejillones: La puerta para el saqueo de minerales de Bolivia
[Fuente: Somos Sur]
Emilio Bouchon, gerente general de Puerto Angamos, el sitio donde está en marcha el Mega Puerto, explica que Mejillones ya se ha convertido en el principal Puerto de Carga de Chile, dejando atrás a Arica que había sido el principal, históricamente. Hace unos días, las empresas chilenas que están invirtiendo miles de millones de dólares en el Mega Puerto de Mejillones llevaron un grupo de periodistas a visitar esta gran infraestructura para la regasificación de gas. Según el periodista Baldwin Montero del periódico La Razón: “En abril, Chile pondrá en marcha su planta de regasificación de Gas Natural Licuado (GNL) de Mejillones, proyecto del que depende la provisión de energía eléctrica confiable (baja en contaminación) para el norte chileno y la minería de cobre, uno de los pilares de su economía.
La Terminal, la segunda en su tipo en ese país, ya registra un avance de obras del 92,5% y el 15 de enero comenzaría la fase de pruebas antes que inicie sus actividades comerciales en abril del 2010, informó el gerente de Asuntos Corporativos de la Sociedad GNL Mejillones, Hernán Cuadro, quien explicó que la importancia del proyecto radica en la necesidad que existe en el Norte de Chile de generar energía eléctrica menos contaminante, ya que la que actualmente se produce utiliza diesel y carbón”.
La planta de Quintero, que entró en funcionamiento el jueves 22 de Octubre, demandó una inversión superior a los 1.000 millones de dólares y el proyecto GNL Mejillones contempla una segunda fase que contempla la construcción de un estanque en tierra de 160 mil metros cúbicos, con lo que alcanzará su capacidad máxima de regasificación: 5,5 millones de metros cúbicos diarios, de los que actualmente ya están contratados dos millones de metros cúbicos diarios.
P.- ¿Cuál es el motivo principal que impulsó a las Empresas Chilenas y las transnacionales a invertir en el Mega Puerto de Mejillones?
Emilio Bouchon.- Si la comparamos con Valparaíso, San Antonio, Talcahuano o Rotterdam, esta Bahía es varias veces más grande. Desde el punto de vista marítimo está protegida, pues es la única que mira al norte y no es afectada por las mareas que provoca el viento sur. Súmale a eso que acá no llueve, lo que permite un 99% de disponibilidad de puertos durante el año. Por ejemplo, Antofagasta puede estar ‘parado’ hasta 80 días en el año y San Vicente, Talcahuano o San Antonio, pueden llegar a 100 días.
P. ¿Es verdad que este Mega Puerto está principalmente ligado a los intereses de la Minería?
R. El sector de la minería implica casi el 20% del PIB chileno y seguirá creciendo. Sólo en esta región la minería tiene proyectos aprobados por casi US$ 15 mil millones en los próximos años. También hay un tema de ubicación geográfica, pues estamos al medio de la gran minería con buenos caminos.
P. ¿Cuáles son los niveles de inversión que se manejan en el Mega Puerto de Mejillones?
R. Pues se han invertido SU$ 130 millones de dólares en Puerto Angamos. Se está construyendo la Terminal de Graneles del Norte (TGN) que son SU$ 80 millones más. En Puerto Mejillones la inversión histórica es de SU$ 80 millones y ahora movilizaremos SU$ 30 millones más. Duplicaremos el manejo de ácido sulfúrico y descargas de azufre para Noracid, eso respecto a los tres puertos que manejamos nosotros. Ahora, en términos de Bahía en general hay SU$ 4.700 millones para obras en construcción: la central térmica Angamos de Gener, TGN, los tanques de GNL, los estanques de Copec y las petroleras, las dos centrales de Suez: Andino y Hornitos, la ampliación de Puerto Mejillones, Noracid y Enaex, entre otros. Además, hay proyectos con Declaración y Estudio de Impacto Ambiental aprobados para la Central Cochane de Gener, y la Central 4 y 5 de Suez. Cada uno de esos proyectos es de US$ 1.000 a 1.200 millones.
P. Dado ese alto nivel de inversión ¿se puede colegir que este será el Puerto más importante para Chile?
R. Pues verá, esta bahía será la que mueva más carga en tres años más. Cuando parta la Terminal de Graneles del Norte, TGN, se amplíe el Puerto de Mejillones y GNL, estaremos entre 14 a 16 millones de toneladas que es lo que mueve hoy la bahía de San Antonio, la mayor de Chile.
P. En relación a niveles de empleo ¿cuánto incidirá la inversión en el Mega Puerto?
R. Son dos mil empleos directos, y aparte, dos mil fuentes de trabajo indirectas. Con todos estos proyectos en construcción serán cuatro mil más, o sea, vamos a duplicar el empleo de las grandes empresas en la bahía.
P. ¿En todo este trabajo, cómo se relacionan con el gobierno central de Chile y con el gobierno local?
R. El gobierno de Michelle Bachelet nos da todo el apoyo, pues esta inversión es una Política de Estado, es un plan geopolítico y en cuanto al gobierno local, tenemos un alcalde (Marcelino Carvajal, PS) que ha sabido valorar la alianza público-privada. Impulsa la instalación de nuevas empresas sin ser él pro empresario. Con transparencia exige las normas ambientales necesarias y permite el desarrollo al dejar en claro los plazos que se cumplen y al no cambiar lo acordado.
P. ¿Cómo se trabaja con las empresas inversionistas?
R. Hay sinergias importantes entre las firmas. En general, todas son altamente intensivas en los servicios del puerto. Por ejemplo, Molicop se instaló porque puede traer el acero, procesar sus barras y llevar sus bolas a las minas; Enaex, lo mismo, tiene sus muelles donde descarga el amoníaco, pero el nitrato de amonio lo saca por acá. Junto a ello, los puertos graneleros nacieron para descargar el carbón de Edelnor o Gener y le van agregando otras cosas. Pero lo más importante es que Puerto Mejillones agregó una fábrica de ácido sulfúrico, una planta de cemento de Polpaico y toda la infraestructura para embarques de concentrado de Bolivia. Es una solución a la mediterraneidad de Bolivia.
P. ¿Cómo es eso de que Bolivia ya usa este Puerto y que eso sea solución a la “mediterraneidad” si Bolivia no tiene acceso libre y soberano al mar?
R. A mí me sorprende que las autoridades bolivianas no lo destaquen, más por la mediterraneidad de Bolivia. Aquí está la mejor solución a ello. Nosotros embarcamos los concentrados de zinc y plomo de la mina San Cristóbal, el mayor proyecto minero de toda la historia boliviana que sale al mundo a través de Puerto Mejillones. Esto gracias a un simple acuerdo entre privados que dijeron, ‘necesito embarcar estos minerales’. ‘Yo construyo las obras necesarias’ y listo.
P. ¿Desde cuando la mina boliviana San Cristóbal está sacando minerales por el Mega Puerto de Mejillones?
R. Hace tres años que lo hacen, no fue necesario hacer bulla con eso. Es un negocio entre privados.
P. ¿De cuánto movimiento económico estamos hablando?
R. Estamos hablando de 700 mil toneladas al año. Nosotros invertimos SU$ 26 millones y ellos cerca de SU$ 800 millones. Esta es una manera de hacer negocios absolutamente replicable, ganamos todos.
P. Háblenos más de Puerto Mejillones, ¿cuáles son los datos del movimiento de operaciones y desde cuando?
R. El Complejo Portuario Mejillones es una empresa filial de Codelco que inició sus operaciones en noviembre de 2003. El año pasado se convirtió en el principal puerto chileno exportador de cobre, con una carga de 1,3 millones de toneladas, de las cuales el 83% corresponden a Codelco. Cuenta actualmente con el Terminal 1, operado por el concesionario Puerto Angamos, nombre comercial de la operadora portuaria Compañía Portuaria Mejillones S.A. (Ultramar, Belfi e Inversiones Norte Grande).
El otro negocio de Chile: la mina San Cristóbal
P. ¿Cómo trabaja la Mina San Cristóbal para embarcar su producción por este Mega Puerto?
R. Bueno, toda la operación es a través de la Empresa Apex Silver Mine. De manera que Apex embarca su producción de plata, plomo y zinc de San Cristóbal por Puerto Mejillones, la carga se traslada por el Ferrocarril Antofagasta del Grupo Luksic. El trabajo con San Cristóbal contempló una inversión US$ 500 millones, hasta hora.
P. ¿Es cierto que detrás de este trabajo del Mega Puerto hay un proyecto llamado Zicosur?
R. Si, Zicosur es la Zona de Integración del Centro Oeste de América del Sur. Es un proyecto de complementación económica, comercial y cultural, además de cooperación intergubernamental y empresarial de las regiones: Tarapacá, Antofagasta y Atacama, los departamentos de Potosí y Tarija en el sur de Bolivia, las provincias del noroeste argentino: Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca, y las provincias del noreste argentino: Corrientes, Formosa, Chaco y Misiones. Es algo así como, los estados de Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Paraná en el occidente brasileño, la República del Paraguay y las regiones del sur de Perú, no hay de qué asombrarse, el futuro viene por este lado.
La Mina San Cristóbal fue concedida para su explotación a empresas transnacionales en el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y a partir de ese momento tuvo una participación directa el enigmático empresario húngaro George Soros a través de su empresa transnacional Apex Silver Mine, quien luego e la caída de los precios de los minerales vendió gran parte de sus acciones a la empresa japonesa Sumitomo. Pero la Apex sigue siendo socia, aunque en menor porcentaje y ahora está también interesada en un Proyecto de Energía que le hace falta a Chile.
Según un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), la concesión de la Mina San Cristóbal generará muy pocas ganancias para Bolivia, mientras los concesionarios que son Empresas Transnacionales se enriquecerán con nuestros Recursos Naturales. “La persistencia del régimen tributario permite a las empresas obtener ganancias extraordinarias. Aunque los precios de la plata se incrementen en el mercado internacional, la tasa máxima del ICM para este proyecto será de 5%, que corresponde al impuesto de los concentrados de zinc-plata y depende de la cotización del zinc, un mineral mucho más barato que la plata. De este modo, la diferencia entre los costos y los precios favorecerá directa y únicamente a la empresa exportadora y no al Estado”. (Fuente: Informe CEDLA 2008)
Reservas y producción de San Cristóbal
El daño que le hizo la política privatizadora de Gonzalo Sánchez de Lozada al país esta claramente reflejada en el informe del CEDLA pues: “Actualmente, el yacimiento San Cristóbal contiene aproximadamente 470 millones de onzas de plata y 8 millones de libras de zinc, además de 3 millones de libras de plomo en 231 millones de toneladas de reservas probadas y probables a cielo abierto. El potencial de este yacimiento, lo convierte en el depósito superficial de plata más grande del mundo. El Proyecto San Cristóbal producirá, en promedio, alrededor de 17 millones de onzas troy de plata, 369 millones de libras de zinc y 140 millones de libras de plomo. En el periodo de vida del proyecto que será de 16 años, la producción de plata alcanzará, aproximadamente, 272 millones de onzas troy, la del zinc 5.908 millones de libras y 2.240 millones de libras de plomo. Con esta producción, si los precios se mantienen como en el 2006, el valor bruto de la producción promedio anual del San Cristóbal alcanzaría alrededor de 802 millones de dólares y en el periodo de vida del proyecto ganará 12.841 millones de dólares. Si se hace una estimación del valor bruto de producción, con la cotización oficial de minerales a la segunda quincena de enero de este año, las exportaciones de la empresa alcanzarían a 979,71 millones de dólares por año, lo que representa el doble de las actuales exportaciones mineras bolivianas.” (Fuente: Informe CEDLA 2008)
Mientras San Cristóbal gana saqueando nuestros minerales por el Mega Puerto de Mejillones, Bolivia apenas recibe la ridícula suma del 5%, que corresponde al impuesto de los concentrados de zinc-plata y depende de la cotización del zinc, un mineral mucho más barato que la plata. Las preguntas lógicas: ¿Es justo esto para Bolivia?, ¿puede continuar toda esta injusticia en un “gobierno revolucionario de cambio?
El próximo saqueo: ¿el litio?
Bolivia tiene la mitad de reservas de Litio del Planeta Tierra y por tanto este Recurso Natural que está en nuestro Salar de Uyuni empieza a despertar las ambiciones de Chile que ya se hace llamar a nivel internacional la “Arabia Saudita del Litio”.
La batería de un celular contiene 30 gramos de litio. Una batería de vehículo híbrido o eléctrico, demanda 9 kilos de litio. La demanda mundial por el litio está por explotar. Este año Mercedes Benz lanzará al mercado su primer automóvil híbrido, otras 6 automotrices le seguirán. Hoy, Chile, según estimaciones de Revistas internacionales especializadas, posee las “mayores reservas comprobadas mundiales” de este mineral, y abastece el 50% de la demanda del mundo. Sin embargo, las mayores acumulaciones de litio se encuentran en Bolivia y Argentina (aunque en los dos últimos países se explota escasamente). Una demanda energética en aumento, sostenida por el litio, promete convertir al altiplano en un nuevo “medio oriente petrolero”. Un punto estratégico de interés mundial. Los medios internacionales ya se refieren a Chile como “la Arabia Saudita del litio”.
Por eso, según Emilio Bouchon, Gerente General de Puerto Angamos: “El Mega Puerto Mejillones será también un punto estratégico para la salida del Litio Chileno y Boliviano generando inmensas ganancias a la región”.
Según los estudios marítimos de la Fundación Chilena del Pacífico: “la Cuenca del Pacífico es un espacio geográfico que cubre más de la mitad del globo y representa el concepto de un borde terrestre litoral encerrando al Océano de mayor extensión y profundidad que existe. Este borde litoral, a su vez es la puerta de entrada y salida a la más grande superficie terrestre continental del mundo. Son estas características las que le otorgan un peso decisivo en la economía mundial ya que en esta enorme superficie, se concentra el 50% de la población total del mundo, constituyendo un gigantesco mercado consumidor y productor”. En ese sentido Chile tiene clara la figura: Tratará de ejercer hegemonía sobre esta parte sudamericana para ser la puerta de los corredores bioceánicos que vincularán al Atlántico con el Pacífico y para conseguir su objetivo no le cederá ni un centímetro a Bolivia de los Territorios conquistados en 1879 que ahora son sitios estratégicos.
Entonces, ha llegado la hora de que Bolivia, conociendo plenamente la verdad estructure su propia estrategia geopolítica y no siga como víctima de juegos y engaños como la “Agenda de los 13 puntos” concertada entre los gobiernos de Evo Morales y Michelle Bachelet.
La verdad es que se está formando un Mega Proyecto de hegemonía geopolítica en la Cuenca del Pacifico para las grandes Transnacionales y nosotros solo somos el país rico al cual vaciarán sus recursos naturales. Bolivia no puede permitir que le sigan saqueando sus riquezas naturales.
Fuente: http://www.execlub.net/?p=3633
Nota relacionada:
"La Empresa Minera San Cristóbal demanda de 50.000 metros cúbicos de agua por día":
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