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lunes, 14 de abril de 2014

Una causa que atraviesa la historia del país llega a puerto

Todos los bolivianos debemos estar de plácemes. Después de 135 años, el asunto de nuestro encierro marítimo toca puerto, finalmente. Quizá el peor error de la tradición diplomática de Chile fue haber hurgado permanentemente en la herida de la conciencia nacional boliviana, en vez de buscar curar las heridas de la guerra y dedicar sus esfuerzos a construir una verdadera paz, justa y duradera en lugar de adiestrarse en humillar a sus vecinos (escribir la verdad histórica y no dedicarse a encubrirla con la reconstrucción militar minuciosas de batallas en que se sale victorioso podría ser un buen inicio). Basta ver los documentales al uso que todavía hoy jóvenes realizadores chilenos elaboran para darse cuenta que la política hacia sus vecinos ha sido errada y parece que no cambiará por iniciativa propia de sus élites gobernantes (¿es preciso recordar el monitor peruano Huáscar, que Chile conserva y exhibe como trofeo de guerra cada vez para conservar abierta el resentimiento antiboliviano entre algunos peruanos?)
La historia de la causa marítima boliviana llega a un punto decisivo. Debemos estar unidos y apoyar en lo que necesite al presidente Evo Morales, que ha tenido la determinación de hacer suya una causa cuyos caminos otros gobiernos no alcanzaron a vislumbrar por sus propias limitaciones. Al general Guido Vildoso Calderón, a los licenciados Jaime Paz Zamora, Tuto Quiroga, Carlos Mesa Gisbert, al juez Rodríguez Veltzé felicitarlos y desearles suerte y bendiciones, en todo caso, por haber sido constantes y perseverantes, porque no se rindieron y conservaron encendida la antorcha de nuestra libertad marítima. 
En lo personal, en algún momento tendré que encontrar la calma suficiente para escribir el porqué de mi interés personal en el tema. Porqué, recién a mis 45 años de edad, un asunto del que sólo conocía por las clases de educación cívica en la escuela primaria se me fue convirtiendo en cuestión de vida o muerte y empecé a dedicarle mis vigilias y mis lucideces durante los tres últimos años de vida. Trabajo  a tiempo completo de investigación en bibliotecas bajo la sospecha de espionaje internacional y en las peores condiciones de vida que se pueda imaginar. Aunque no seamos historiadores, es gratificante ver que un tema que a nadie interesó en tu país y que en lo académico tampoco parecía aportar mucho, una causa por la cual nadie estuvo dispuesto a pagar dos centavos, llega finalmente a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. 
En los últimos años Bolivia --hablo de la Guerra de Goni, o la Guerra del Gas-- sólo agachó la cabeza y aguantó las bofetadas a ciegas, sin saber si la mano provenía de propios o de extraños. Ahora ha tomado la iniciativa para dejar de ser una víctima de la Historia para convertirse en su propia protagonista. El que se piensa como boliviano sabe lo que eso significa.
Los detalles técnicos quedan a consideración del lector. En esta bitácora sólo reúno una pequeña parte de lo publicado y tratado por la prensa en los últimos tres años. No fue esta la intención, debo anticipar. Soy un apasionado de la historia de la literatura de mi país, pero al empezar con esta bitácora no sabía qué rumbos iba a tomar. Como decía Albert Einstein: si supiéramos qué buscamos, no se llamaría investigación.
Abajo, dejo para la posteridad la versión oficialista de Ricardo Aguilar Agramont, que me parece aprovecha la ocasión para llevar agua a su molino (entre bromas y en serio, La Razón tiene la potestad de re escribir la historia inmediata); pero en fin, Dios y los dioses de García Linera lo sabrán. Como se suele decir, esa es otra historia.


En duda la fe del Estado chileno, la tesis

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont /
El proceso de redacción de la demanda marítima requirió un trabajo minucioso que desemboca en la entrega de la memoria esta semana. A continuación se narran detalles de cómo se elaboró la ‘Solicitud para instaurar procedimientos ante la Corte Internacional de Justicia’.

Vísperas de la entrega de la memoria en La Haya.


Molares ya está en Holanda; la memoria será entregada a las 09.00 hora boliviana

El presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, dijo que Morales asumió una decisión "valiente" ante la insuficiencia del diálogo bilateral. Recordó que Bolivia reclama su derecho de salida soberana al Pacífico.
La Razón Digital / Carlos Corz / La Paz
11:31 / 14 de abril de 2014
El presidente Evo Morales llegó la mañana de hoy a Ansterdam, Holanda, y mañana  (09.00 hora boliviana) participará en La Haya en la entrega de la memoria que sustenta la demanda contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ). El presidente en ejercicio, Álvaro García, dijo que acudir al tribunal fue una decisión ‘valiente’ que busca el respeto al derecho boliviano de una salida soberana al Pacífico.
Morales encabeza la comisión que este martes se presentará ante el tribunal internacional, que en abril de 2013 recibió la demanda boliviana que busca obligar a Chile a negociar una salida soberana al mar en virtud a los ofrecimientos que hizo a lo largo de la historia para resolver el diferendo arrastrado desde 1879.
García asumió la Presidencia interina del Estado y en un acto de entrega de tractores en la Universidad Indígena Túpac Katari, en Huarina, explicó que Bolivia optó por los tribunales ante la falta de respuestas a la exigencia de una solución dialogada sobre este diferendo. “Después de haber esperado más de 100 años de diálogo, de diálogo que no funciona, el Presidente ha tomado una decisión valiente”, destacó.
El canciller David Choquehuanca y el embajador y agente ante la CIJ, Eduardo Rodríguez, forman parte, junto a una delegación de diputados y senadores, de la misión encargada de entregar la memoria, que incluye los argumentos jurídicos e históricos que sustentan la demanda contra Chile, país que tiene hasta febrero de 2015 para responder con una contramemoria.
“Hoy acudimos al mundo, a un tribunal internacional, para exigir el cumplimiento de nuestro derecho de nuestra salida al mar”, afirmó García en el acto de entrega de equipos transmitido por medios estatales.
Antes de iniciar viaje, el Presidente expresó este domingo su confianza en la justicia internacional. “De verdad nos trasladamos confiados no solamente en la justicia internacional sino también confiados en el pueblo, en la Madre Tierra, en nuestros dioses y convencidos de que esta injustica debe ser reparada desde la CIJ”, manifestó.


File:Ricardo Jaimes Freyre 1923.jpg
Ricrado Jaimes Freye (1866-1933)




La demanda marítima de Tamayo

Tras el fracaso de la demanda marítima  redactada por Tamayo para la Asamblea de la Liga de las Naciones, las repercusiones enfrentan a dos grandes: al mismo Tamayo y a Ricardo Jaimes Freyre en una contienda que fue llamada ‘el duelo de titanes’.
La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:06 / 13 de abril de 2014
El Tratado de Versalles (1919) da fin a la Primera Guerra Mundial. Este pacto ensaya una instancia política para resolver los desacuerdos entre Estados, la llaman la Liga de las Naciones. El artículo 19 del tratado motivó a que un grupo de bolivianos (Franz Tamayo, Florián Zambrana, Félix Aramayo, Demetrio Canelas y José Espada, acreditados por el presidente Bautista Saavedra) lleve adelante el planteamiento de una demanda de revisión del Tratado de Paz firmado con Chile en 1904.
La solicitud fue negada y levantó una polémica entre Tamayo, que deseaba quitarse toda responsabilidad del fracaso, y Ricardo Jaimes Freyre, recientemente nombrado canciller, quien afirmó antes de ser posesionado que “la demanda de Bolivia es un fracaso” y que aceptaba el dictamen.
Hay que establecer que una comparación de esta primera experiencia con la actual demanda boliviana en La Haya es insostenible. Para probar esto basta revisar la transcripción de la interpelación del diputado Tamayo al canciller Jaimes Freyre en 1922 y los datos históricos de Jorge Escobari en su libro Historia de la diplomacia en Bolivia y Jorge Gumucio y su estudio
El enclaustramiento marítimo de Bolivia en los foros del mundo. Tras la firma del Tratado de Versalles se realizaría la Primera Asamblea de la Liga de las Naciones en 1920. El 1 de noviembre, el grupo de bolivianos presenta la demanda “invocando” el artículo 19 del pacto.
A una primera lectura del pedido boliviano y del artículo 19 al que se refiere, se ve un problema. Del texto redactado por Franz Tamayo, según el historiador Escobari, se dice que fue elaborado en 48 horas.
“Bolivia invoca el artículo decimo-noveno para obtener de la Liga de las Naciones la revisión del Tratado de Paz firmado entre Bolivia y Chile [...]”. Mientras que el mencionado artículo de Versalles dice: “[...] la Asamblea podrá invitar a los Estados miembros de la Liga a proceder a un nuevo examen de los tratados que hayan llegado a ser inaplicables [...]”.
Tamayo pide que sea la Liga la que haga la revisión del Tratado, mientras que el artículo 19 de Versalles dice que la Asamblea solo puede “invitar” a que los Estados parte lo hagan. Asimismo, los delegados bolivianos decidieron presentar el documento a sabiendas de que la inserción de temas había expirado el 15 de octubre... Juan José Vidaurre, en su libro Puerto para Bolivia, dice que la demanda fue planteada “sin bases firmes [...], fue mal redactada”.
Al siguiente año (1921), se trata de insertar en el orden del día el pedido revisionista boliviano para la Segunda Asamblea de la Liga.Esta instancia nombra a tres asesores expertos para el análisis de la solicitud. La respuesta es lapidaria: La demanda de Bolivia, tal como ha sido presentada, es inadmisible; pues la Asamblea de la Sociedad de las Naciones no puede modificar por sí misma ningún tratado”.
Luego, el presidente Bautista Saavedra nombró como canciller a Jaimes Freyre. El diputado Tamayo lo llamó a una interpelación en el Parlamento que se realizó del 10 al 28 de enero de 1922, en busca de un voto de censura y la renuncia del nuevo ministro por haber manifestado poca fe en la demanda y por decir que estaba dispuesto a aceptar la decisión de los tres juristas de la Segunda Asamblea.
La lectura de la transcripción de las secciones y de las repercusiones periodísticas fascinan... Se trata del enfrentamiento de dos egos desbocados, no sin razón: ambos literatos reconocidos en vida no solo en el país. En el trasfondo de la polémica están los recelos literarios de ambos modernistas. Hoy la historiografía reprocha la actuación de Tamayo en este caso.
La interpelación comienza con una alusión erudita de Tamayo a la Batalla de Fontenoy (Bélgica) entre ingleses y franceses en el siglo XVIII como metáfora de que nadie quiere dar el primer balazo. El reproche de Tamayo se refiere a algo que Freyre dijo cuando era diputado y no miembro del Ejecutivo. Tamayo da al debate un cariz místico (desdoblamiento) o quizás psiquiátrico (álter ego): se pregunta si el ciudadano Jaimes Freyre puede o no tener opiniones distintas del canciller Jaimes Freyre sobre la política internacional de Bolivia.
Tamayo está convencido de ser el poseedor de lo que Bolivia quiere en cuanto al tema del mar, por lo que acusa a Freyre de que cuestionar la demanda en la Liga es desear lo contrario al deseo de los bolivianos.
A momentos las respuestas de uno y otro son casi infantiles:lo gracioso queda para usted, le dice Freyre a Tamayo, casi con la fórmula de la niñez con que se neutraliza un insulto: espejito-espejito o tú lo serás”.
Otras veces hay una suerte de ataques seguido de un rápido contraataque, pero eso se da en el menor de los casos, pues en general arremete solo Tamayo. Un ejemplo de estas escazas seguidillas es esta:Tamayo: El señor ministro (Freyre) no se percata en declarar ‘la demanda de Bolivia es un escandaloso fracaso’”. Freyre: “No he dicho escandaloso, señor diputado”. Tamayo: “La palabra ‘escandaloso’ tal vez es mía”.
Un día de la interpelación, Tamayo alardea que viene rechazando la Cancillería desde 1902, para así subrayar que no lo mueve la envidia. También acusa a Freyre de ser ministro del Partido Liberal, cosa delicada considerando que el saavedrismo era republicano.
Al final de la contienda, la propuesta de censura de Tamayo logra solo cinco votos y Freyre sale políticamente indemne pero no fisiológicamente intacto, pues queda al borde de un colapso nervioso, según se puede leer en una nota del Diario del 22 de enero de 1922 que señala: “que se mejore don Ricardo y que se le atempere la ira a don Franz”...

"La única servidumbre que no mancha es la de la ley" Franz Tamayo (1879-1956)


De cómo en la demanda marítima triunfó la idea de los ‘actos unilaterales’
El proceso de redacción de la demanda marítima requirió un trabajo minucioso que desemboca en la entrega de la memoria esta semana. A continuación se narran detalles de cómo se elaboró la ‘Solicitud para instaurar procedimientos ante la Corte Internacional de Justicia’.
La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:07 / 13 de abril de 2014
La Haya (Holanda). Los miembros del Consejo de Reivindicación Marítima están en el Palacio de la Paz, el edificio neorenacentista que alberga a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) desde 1946. El objeto de la visita de la delegación boliviana es presentar el documento “Solicitud para instaurar procedimientos ante la Corte Internacional de Justicia” en referencia al enclaustramiento marítimo del país. Son tres años de trabajo y análisis de este texto, más conocido como la Demanda marítima, que desembocan en el 24 de abril de 2013.
Los delegados se sientan en una mesa de grandes dimensiones frente al secretario de la Corte, el belga Philippe Couvreur, quien está flanqueado por dos asesores a cada lado. Los bolivianos entregan el documento de la Solicitud al Secretario de la CIJ. Este escrito, si se permite una licencia analógica, es a la Memoria (a ser presentada este 17 de abril) lo que un resumen de tesis a una tesis concluida.
Después de que los representantes bolivianos entregan al Secretario lo que a simple vista son solo tres decenas de hojas, siguen cuarenta interminables minutos que para los delegados que trabajaron desde el anuncio de la creación de la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar), el 23 de marzo de 2011, son de mucha tensión y nerviosismo, según la reconstrucción que se puede hacer en base a diversas fuentes.
La más mínima llamada de atención de la Secretaría sobre un error formal en el planteamiento del documento sería lapidaria para el país, aún cuando pudiera ser corregida luego, pues no solo sería dar pábulo al gobierno de Sebastián Piñera para mofarse de las pretensiones bolivianas en la CIJ, sino, y sobre todo, significaría empezar el proceso judicial con el pie izquierdo, con una mácula en su origen.
El secretario y sus cuatro asesores se distribuyen fragmentos del texto de 30 páginas de acuerdo con  sus especialidades. Los minutos pasan. Hay silencio... Finalmente, se oye decir a Couvreur:Encuentro la demanda impecable.
Esto contrasta con la demanda presentada ante la naciente (y pasajera) Asamblea de la Liga de las Naciones en 1920 y 1921 por el entonces diputado Franz Tamayo, la que además de tener otro objeto (la revisión del Tratado de 1904) fue calificada por tres juristas de esta instancia política como “inadmisible”, “tal como ha sido presentada (...)”.
El trabajo para la redacción de la actual demanda marítima —que será desarrollada con la entrega de la Memoria este jueves— fue arduo y llevado a cabo casi en secreto. Implicó la redacción de numerosos borradores para llegar al definitivo. A continuación se reconstruyen algunos detalles hasta ahora desconocidos de cómo se desarrolló el proceso de escritura de un texto que al final mereció el adjetivo de “impecable” por parte del Secretario de la Corte.
La historia de la decisión de acudir a la CIJ podría remitirse a los distintos diálogos y negociaciones directas con Chile y al ánimo que sus gobiernos siempre tuvieron de prorrogar su falta de voluntad cada vez más manifiesta de no resolver el enclaustramiento marítimo, hasta el rompimiento unilateral de Chile de la agenda de los 13 puntos con la inasistencia deliberada de su canciller, Alfredo Moreno, a las reuniones de esa agenda en que se debía tocar el sexto punto, el del mar.
Diremar. Tras el anuncio del 23 de marzo de 2011 del presidente Evo Morales, de crear Diremar para la elaboración de la demanda, Rubén Saavedra (hoy Ministro de Defensa) asume el mando en abril de ese año. Duraría poco tiempo en el cargo, ya que en noviembre es relevado por Juan Lanchipa. Saavedra solo pudo abocarse a la parte organizativa, contratando personal, asesores internacionales, investigadores nacionales y la asignación de las tareas. Por ejemplo, se contrata al historiador Fernando Cajías y a su equipo para que busquen información.
Ya bajo el mando de Lanchipa, se inicia la morosa búsqueda y el hecho de relievar todo tipo de información relativa al tema marítimo (material bilbliográfico, hemerográfico, de mapotecas, temas jurídicos, diplomáticos, históricos, políticos, económicos) sin que se priorice un determinado periodo temporal.
Se envían notas a instituciones relacionadas con el tema como las Fuerzas Armadas, a las legaciones diplomáticas en el exterior, archivos de todo el país, bibliotecas, entre otras.
Hipótesis. La fase de recopilación de datos es una de las tareas más intensas, sin embargo, está acompañada, paralelamente, de la elaboración de hipótesis jurídicas que potencialmente podían ser utilizadas en la demanda, y los análisis correspondientes de cada una. Para esto se diseña una rigorosa metodología de investigación y construcción de hipótesis jurídicas.
Así, surgen, entre otras, las hipótesis del incumplimiento del Tratado de 1904, de revisión del mismo, o de su total nulidad. Además de la hipótesis de las islas e islotes que no estarían comprendidos en el Tratado de Paz y Amistad de 1904.
No se descarta ninguna de las formulaciones y se analizan todas sus aristas. Por ejemplo, la posibilidad argumentativa cimentada en el incumplimiento del Tratado mereció en un principio mucha atención: jurídicamente, ¿hasta dónde permitía el Derecho Internacional llevar un caso sustentando la demanda en el incumplimiento de este pacto?
Se hace lo propio con la hipótesis de la revisión del Tratado (que intentó hacer Franz Tamayo en 1920 y 1921) y con la de su nulidad. Cada hipótesis es sustentada en cimientos y doctrina propios para luego ser contrastada con las normas vigentes en el marco del Derecho Internacional.
En el caso de la hipótesis de la revisión, se estudia el caso de 1920, 1921 y el “duelo de titanes” entre el diputado Franz Tamayo y el nuevo canciller Ricardo Jaimes Freyre. Se ve que había un error de origen: se hace una solicitud a una instancia no jurisdiccional, sino política: la Asamblea de la Liga de las Naciones. Éste es un antecedente que no admite comparación con la demanda actual.
Finalmente, las hipótesis relativas al Tratado de 1904 son descartadas en favor de los denominados actos unilaterales de los Estados que crean obligaciones, es decir, de las promesas unilaterales que Chile hizo a Bolivia de otorgarle una salida soberana al mar. Este movimiento ha sido difícil de digerir para los detractores chilenos de la demanda alineados a la política más rancia de Chile, que se empeñó en descalificar la demanda diciendo que el Tratado de Paz y Amistad no era revisable por ser anterior al Pacto de Bogotá y que la Liga de las Naciones ya había rechazado tal posibilidad. Solo el nuevo canciller chileno, Heraldo Muñoz, fue capaz de admitir que la demanda boliviana no tenía nada que ver con ese pacto de 1904.
De este modo, las promesas unilaterales de un Estado lo obligan a cumplirlas: tal es el elemento de la hipótesis que se comienza a perfilar en el equipo de juristas nacionales e internacionales como la más factible para el caso boliviano. Nótese que el concepto utilizado es “actos unilaterales” que crean obligaciones, y no “derechos expectaticios”. 
La redacción se inicia y Bolivia hace el primer borrador de varios, que es presentado al equipo de juristas. Comienzan intensas reuniones para que se ajuste la redacción a los reglamentos formales de la Corte. Se va puliendo cada aspecto hasta llegar a la versión definitiva.
Antes de tener el texto final, paralelamente a las redacciones, se inicia el trabajo de recolección de las fuentes documentales, que fue una de las etapas más complicadas.
Las fuentes. Ya con la determinación del argumento y el fundamento jurídico, se analizan las posibles objeciones y cotraargumentos chilenos ante las razones jurídicas bolivianas, puesto que las consideraciones históricas son importantes en la CIJ, pero el debate sobre todo es jurídico.
Es entonces que se buscan fuentes que generen bases que prueben los actos unilaterales de Chile en referencia a solucionar el enclaustramiento boliviano, es decir, sus obligaciones incumplidas. Se consideran fuentes documentales que sostengan la hipótesis para fortalecer el argumento y sus fundamentos.
En la demanda no se detallan todos los actos unilaterales de Chile que crearon su obligación hacia Bolivia de negociar una salida al mar, ya que el detalle de cada una de estas promesas incumplidas figurará en la Memoria.
Desde el primer borrador hasta el texto final hay un número de borradores que se fueron revisando hasta llegar al definitivo Petitum (Petición) de tres momentos: 1. Chile se ha obligado a solucionar el enclaustramiento a través de varios actos unilaterales; 2. Chile ha incumplido esa obligación; y 3. que la Corte debe ordenar a que Chile cumpla su obligación de negociar de buena fe en determinado plazo. Toda la documentación que se incluye en la demanda está dirigida a cumplir con estos tres momentos.  En todo tramo se pone el acento en la búsqueda de justicia y se evita cualquier indicio o sugerencia de una victimización boliviana.
Juristas. En la actualidad, hay un equipo de varios expertos extranjeros en Derecho Internacional que asesoran a Bolivia. No obstante, para las distintas fases de la elaboración de la demanda hubo que reconstituir el equipo de juristas.
Cuando se diseña la hoja de ruta de las hipótesis, éstas son sometidas al criterio jurídico de un primer equipo para que desde una visión imparcial formule criterios sobre la validez o invalidez de la hipótesis, hasta llegar al fundamento de los actos unilaterales como el más viable y sólido.
Entonces se vuelve a conformar el equipo que discute los alcances de un fundamento basado en los actos unilaterales. Se hacen ajustes a la tesis que sale de Diremar, la que se considera razonablemente más viable. Es entonces cuando se comienza el análisis político de las consecuencias nacionales e internacionales de la demanda que ahora se conoce.
Termómetro. De la primera solicitud de 1920 a la Liga de las Naciones se critica su desprolijidad en la redacción de Tamayo así como que no se midió el clima internacional del momento. Esta vez —cuando se define en 2012 una hipótesis que no se iba a pedir de manera directa la restitución de territorios ni la revisión del Tratado de 1904— se hace un sondeo de extrema cautela para ver la reacción de la población boliviana sobre una demanda que no plantea directamente el tema territorial. El sondeo dura seis meses. En su resultado, la mayoría se manifiesta escéptica ante una demanda que plantee la restitución sin más del territorio del antiguo departamento del Litoral.
Adicionalmente, se organiza una consulta internacional, sin dar detalles de la estrategia, a académicos internacionales de varias partes del mundo. ¿Cómo vería una demanda internacional contra Chile ante la CIJ?, ¿qué imagen tendrían de Bolivia?, ¿si las relaciones se afectarían? Todos los comentarios de personalidades internacionales —que no precisamente comulgan políticamente con el gobierno de Morales— fueron positivos. Asimismo, recomendaron que la cuestión sea separada  totalmente de lo político y se mantenga la demanda como un tema estrictamente de Estado.
En general, los hechos narrados se llevan adelante casi de manera simultánea hasta la entrega del documento final de la demanda, la cual es desarrollada en la ahora ya acabada Memoria, que será entregada esta semana en Holanda. Los delegados bolivianos darán el siguiente paso en el mismo escenario: el Palacio de la Paz.



Héctor Arce Zaconeta: Así pongan miles de abogados, el mar es un tema de derecho
Por ahora, la Procuraduría está más abocada a atender los procesos de arbitraje internacional que empresas nacionalizadas instalaron contra el Estado boliviano. Se prepara, sin embargo, anuncia Arce, una reforma del sistema de la defensa legal del Estado.
Descripción: Héctor Arce.
Héctor Arce. Foto: Víctor Gutierrez.
La Razón (Edición Impresa) / Iván Bustillos / La Paz
00:04 / 13 de abril de 2014
El nuevo procurador general del Estado, Héctor Arce, remarca que, sean cuales fueren las señales políticas de Chile sobre la demanda marítima boliviana, para el país debe quedar claro que lo que se irá a discutir allí (en memorias, contramemorias y lo que venga) será el puro y duro derecho. “Uno tiene o no tiene un derecho” y eso se va a litigar en La Haya; ésa es la posibilidad y ése también es el límite, destaca.
A propósito de la institución que ahora preside, Arce adelanta que una de las primeras tareas que se impuso la Procuraduría es la, por así decir, reforma de los abogados del Estado.
— En el tema de la demanda,  ¿cuál es el rol de la Procuraduría?
— El Estado encara la demanda en tres espacios de trabajo: el primero, el Consejo de Defensa Marítimo, conformado por los ministerios de Relaciones Exteriores, Defensa, Presidencia, Transparencia y la Procuraduría. El segundo es el de los asesores externos, abogados internacionales de alto nivel; y el tercero es el del agente Eduardo Rodríguez Veltzé, con su base en La Haya.
— Chile anunció un Consejo contra la demanda de 35 asesores
— Respetamos lo que haga Chile, y está en todo su derecho de munirse de la cantidad de abogados, expertos y exautoridades que desee; es parte del ejercicio de su derecho a la defensa; pero sí advertimos varias muestras de preocupación:ha pedido una reunión con el presidente de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), está conformando equipos numerosos; hay una preocupación frente a la claridad del derecho boliviano; hay una excesiva cantidad de declaraciones públicas, lo que muestra nomás un grado de nerviosismo. Nosotros en Bolivia estamos trabajando con la mayor responsabilidad jurídica e histórica.
— Pero éste es un tema básicamente técnico y jurídico
— No se consigue ni consolida un derecho por el número de abogados; uno tiene o no tiene un derecho y eso está establecido en el marco de la realidad objetiva. Bolivia tiene un derecho de volver al océano Pacífico con soberanía, y ése es un derecho que así sean miles de abogados no van a poder desvirtuar jamás porque es algo que en derecho y en justicia le corresponde al Estado boliviano.
— El litigio Perú-Chile parece que aportó lo suyo a la Memoria
— Por disposición reglamentaria de la CIJ el contenido de la Memoria y la Contramemoria que va a presentar Chile, y si es que hubiera una dúplica y una réplica, es totalmente reservado; nosotros no podemos adelantar absolutamente nada.
— En la labor de la Procuraduría, ¿en qué van los tratados que hay que adecuar a la Constitución?
— Muchos tratados bilaterales de inversión ya han sido denunciados; sin embargo, las cláusulas de los mismos tratados nos obligan a permanecer, bajo el amparo del tratado o cumpliéndolo, en algunos casos por 10, 15, por una cantidad x de (años). Las normas de derecho internacional no dependen del derecho interno. Cuando uno suscribe un tratado internacional, se obliga en su cumplimiento en los cánones que el tratado dice, y no puede aducir su derecho interno para no cumplirlo.
— Uno de los temas más sensibles es la recuperación de recursos por parte del Estado
— La Procuraduría tiene la Subprocuraduría de registro, seguimiento, supervisión e intervención. Noso- tros controlamos, o debemos hacerlo, a la totalidad de unidades jurídicas del Estado en los niveles central, departamental y municipal. 
— ¿Cómo ha encontrado a las instituciones del Estado en lo referido a su defensa legal?
— Hay mucho que formar en los abogados del Estado, y generar un espacio de máxima responsabilidad. Por lo general, en el pasado siempre los abogados menos calificados eran los abogados del Estado; abogados que llegaban a veces por cuoteo político, por algún favor o por alguna circunstancia especial, y eso no debe ser así. El defender al Estado es defender los intereses de todos, y el Estado debe ser el mejor defendido; los mejores abogados deben estar en la defensa del Estado. Lamentablemente en nuestras universidades (no se forma en esto), nosotros planteamos, cuando estábamos en Defensa Legal del Estado, un proyecto para crear la cátedra de Defensa Legal del Estado y había un compromiso del Consejo Universitario de la UMSA de crearla; vamos a impulsar nuevamente el que en todas las facultades de Derecho se introduzca esta cátedra, donde se enseñe los valores, la ética, las bases constitucionales y la labor efectiva que debe cumplir un abogado en la defensa de los intereses del Estado.
— Dónde estará la mayor falencia, entre los tres niveles
— En el nivel municipal, donde se necesita una mayor supervisión.
— ¿No será un tema de mejorar la normativa, cambiar ciertas leyes?
— Soy enemigo de creer que todo se arregla por leyes. Los temas casi no se arreglan por leyes; muchas veces se arreglan por actitudes, la ley es tan o buena o tan mala dependiendo en manos de quién está. Más que un tema de reforma normativa yo veo que es un tema de cumplimiento de las normas y un cabal entendimiento de lo que son éstas. 
— A lo que voy es que al parecer las empresas que litigan con el Estado tienen muchos recursos legales para ganarle
— Justamente por eso los abogados del Estado tienen que ser muy profesionales; abogados que sigan lineamientos que se van a producir desde la Procuraduría a través de dictámenes. Nunca más tiene que darse el hecho de que lo más fácil del mundo sea hacerle un juicio al Estado, sea un municipio, gobernación o ministerio. Muchas veces entraban en contubernio, el abogado que demandaba, el abogado de la entidad, más el juez; eso tiene que terminar. 
— ¿Pero cuál es el poder real que tiene la Procuraduría?
— Puede llegar a recomendar, instruir, supervisar y en algunos casos a intervenir. Es la primera institución jurídica del Estado, única institución totalmente nueva desde la vigencia de la CPE; es la cabeza de la defensa de los intereses del Estado, a través de la función de defensa directa, de evaluación, supervisión, seguimiento y control, donde también tiene la función de formación de abogados del Estado, y otra función de asesoramiento y de producción normativa; nosotros podemos producir normas y producir entendimiento sobre las normas, lineamientos para que sean seguidas por todos los abogados del Estado.
— ¿Hacia dónde están dirigiendo más su atención ahora?
— Nuestra responsabilidad en esta coyuntura está más abocada al tema de los arbitrajes internacionales, pero tienen que funcionar todos los mecanismos paralelamente. Y más concentrados en esta coyuntura por sobre todas las cosas en el tema marítimo, a través de mi persona.
— Un proyecto al parecer estratégico es la Escuela de Abogados
— Es una institución a la que van a tener que recurrir obligatoriamente todos los abogados que quieran trabajar en el Estado. Estamos haciendo un rediseño curricular, por el que a los abogados se les va a enseñar la Constitución, la base constitucional, la visión que tiene el Estado, la ética del funcionario público y todos los parámetros y procedimientos que debe conocer un funcionario. Vamos a tener una presencia nacional, y de aquí a unos años, un abogado no va a poder ser abogado del Estado si es que no ha pasado clases, si no tiene un diplomado, una especialidad o una maestría en la Escuela de Abogados del Estado.
— ¿Será primero para los que ya están trabajando?
— Para todos. En uno o dos años  vamos a lanzar los primeros cursos de carácter obligatorio. Además, a través de la dirección de seguimiento vamos a establecer un registro de los abogados del Estado; en los próximos meses vamos a lanzar un programa para que todos los abogados que quieran trabajar en el Estado tengan un registro especial; así como hay un registro del Colegio de Abogados, (habrá) un registro en el Consejo de Abogados del Estado. Por supuesto vamos a ver que no tengan una sentencia condenatoria, que hayan cursado un cierto grado de formación. Obviamente vamos a ir avanzando gradualmente.
— ¿Las autonomías no resistirán al control que anuncia?
— No, porque nosotros tenemos una función constitucional. Se están registrando y evaluando los casos en Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Beni, en todas partes.
— Es simbólico que la Procuraduría tenga su sede en El Alto
— Más allá de los problemas y las distancias, yo creo que es un honor trabajar en El Alto, en una ciudad que nos ha dado muestras a todos los bolivianos de que se puede entregar hasta la vida misma por la defensa del Estado; qué mejor que aquí funcione, como entidad insignia de El Alto, la institución nacional encargada de la defensa de los intereses de todo el país.
Datos
Nombre: Héctor Enrique Arce Zaconeta
Nació: 10-02-1971
Profesión: Abogado
Cargo: Procurador General del Estado
Perfil
Héctor Arce se licenció de abogado en la Universidad Mayor de San Andrés; tiene una maestría en Derecho Constitucional por la Universidad Andina Simón Bolívar, y es candidato a Doctor en Derechos Humanos, Democracia y Justicia Internacional en la Universidad de Valencia, España.
Se pagará solo si hubo inversión de las empresas
En la rendición de cuentas que hizo por la gestión 2013 (en diciembre del año pasado), el exprocurador Hugo Montero reveló que cinco empresas nacionalizadas estaban demandando 1.835 millones de dólares como compensación a sus inversiones realizadas en el país. Pan American Energy (PAE) pide 1.493 millones; Quiborax, 146; Rurelec, 142; Abertis Infraestructuras, 49; y, BV Global Investments, 5,5 millones de dólares. En el caso de Rurelec, el laudo arbitral emitido el 31 de enero por la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya dispuso el pago de 28,92 millones de dólares, más intereses. 
— ¿Cuál es el parámetro para la compensación? ¿Qué se paga?
— Hay que analizar cada caso. Si ha habido inversión. En algunos no hubo, simplemente hubo un uso de nuestras empresas para potenciarse económicamente, en esos casos no corresponde absolutamente nada. Si es que han habido inversiones legítimas, que son demostrables, de ese monto hay que descontar las deudas, que en algún caso es mayor al monto de inversión.
— Sobre el caso PAE y su enorme demanda...
— Tenemos entendido que la empresa está en un marco de negociaciones con el Ministerio de Hidrocarburos, YPFB específicamente. Nosotros respetamos y aguardamos, pero obviamente la Procuraduría está preparando una defensa muy seria, fuerte y rígida.
— ¿Quiborax?
— Ese es un arbitraje concluido, estamos a la expectativa del laudo arbitral; sin embargo, estamos en una etapa de análisis y estudio todavía sobre las características de este procedimiento. El periodo final de audiencias terminó en octubre; nosotros tenemos observaciones muy serias a este proceso, consideramos que ha habido situaciones muy peculiares, pero preferimos reservarnos y esperar el resultado de un proceso plenamente concluido.
— Con Rurelec, el exprocurador dijo que hay 90 días (hasta fines de abril) para que Bolivia asuma una posición respecto al fallo
— No existe un plazo definido de tiempo, hay procedimientos a los que se pueden recurrir; sin embargo, Bolivia, respetuosa del derecho internacional, está estudiando cuáles son estas posibilidades; también hay la posibilidad de llegar a un acercamiento con la empresa. No hay ningún plazo que esté corriendo con relación al pago; aunque sí hay plazos para hacer uso de algunos mecanismos jurídicos.


viernes, 5 de julio de 2013

Exploradores alemanes (I)

Estuardo Núñez y la cultura alemana en el Perú 1
Teodoro Hampe Martínez


La primera vinculación del maestro Estuardo Núñez con la cultura de habla alemana, y seguramente la de más profundas repercusiones, se dio a través de sus estudios de primaria y secundaria en la vieja Deutsche Schule o Colegio Alemán de Lima. Tenía ocho años el muchacho nacido en el hogar de don Maximiliano Núñez Delgado y doña Rosa Hague González, cuando en 1917 empezó su formación en dicho plantel. Ese año, precisamente, estrenaba el Colegio un nuevo local: una espaciosa casona virreinal, de una sola planta, con espejos dorados y tres patios ornamentales, que todavía subsiste en la calle Botica de San Pedro (cuarta cuadra del jirón Miró Quesada).
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Tengo en mi poder unos apuntes inéditos de Estuardo Núñez, en los cuales hace recuerdos de los diez años que duró su vida escolar. Las clases se dictaban en horario partido, de 8 a 12 de la mañana y de 3 a 6 de la tarde. Por convicción pedagógica, se tendía a minimizar el uso de premios, diplomas o medallas; se trataba más bien de estimular el deber por el
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1 Comunicación sustentada el 29 de noviembre de 2006, en el Centro Cultural de la Universidad Ricardo Palma, Lima, en el acto de homenaje al Profesor Estuardo Núñez por sus 98 años de edad.
2 "Se hallaba este establecimiento, de buena reputación pedagógica pero sin mayor categoría social, instalado en un viejo e inmenso caserón en la calle de la Botica de San Pedro, que perteneció a la familia Cisneros", escribe Wagner de Reyna, Alberto. Bajo el jazmín: memorias. Lima: Ministerio de Relaciones Exteriores & Pontificia Universidad Católica del Perú, 1997, p. 18.



deber, con un régimen de disciplina estricto, buscando encauzar con certeza las inclinaciones de los alumnos.

El primer director del Colegio Alemán fue el Dr. Erich Zurkalowski, profesor de historia universal, de confesión luterana, "hombre bondadoso, de magro aspecto, de noble formación académica" (según lo recuerda nuestro personaje). Quedó establecido desde un principio que el currículo debía mantener un carácter germánico, pero dejando espacio para el idioma castellano y la historia y geografía del Perú, adaptándose en la medida de lo posible al régimen escolar de este país. En vez del latín o griego, se puso el acento en la enseñanza del inglés, lengua que sería obligatoria a partir del cuarto de primaria.

El historiador Jorge Basadre, quien también pasó por aquellas aulas, remarca que la Deutsche Schule orientó su enseñanza de acuerdo con los programas oficiales de la Dirección General de Instrucción, "aunque todas las asignaturas no relacionadas con la geografía o la historia del Perú, la religión católica o los idiomas castellano e inglés se enseñaban en alemán, a cargo de profesores especialmente contratados desde Europa".
3 Este sistema no alejó sin embargo a los educandos de la realidad peruana circundante; más bien, les brindó el privilegio de tener un acercamiento directo a las esencias de la civilización germánica.

Desde un comienzo se hizo evidente que la colonia alemana en Lima no era suficientemente grande como para restringir sólo a ella el ingreso al Colegio. Para el año 1920, los niños provenientes de hogares peruanos formaban el 73,7 por ciento del alumnado. Sin distingo de origen, todos tenían la oportunidad de captar las esencias más profundas de la cultura alemana, a través de melodías y poemas de autores clásicos, como Beethoven, Schubert, Brahms, Goethe, Schiller, Heine. Durante el "oncenio" de Augusto B. Leguía, el Colegio debió afrontar una difícil situación, a causa de nuevas disposiciones de la Dirección General de Instrucción sobre los planes de estudios, que pretendieron prohibir la enseñanza del alemán como idioma extranjero (o más bien básico) en este plantel.
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Estuardo Núñez experimentó su etapa escolar como parte de una brillante generación de las letras y la diplomacia peruanas. Más o menos por los mismos años que él, fueron alumnos del Colegio Alemán: Rafael de la Fuente Benavides (Martín Adán), Emilio Adolfo Westphalen, Carlos Cueto Fernandini, Guillermo Lohmann Villena, Alberto Wagner de Reyna y Andrés Aramburú Menchaca, entre otros. Sin haber perdido realmente la vinculación con su alma máter, Núñez regresó años después al Colegio para trabajar como profesor de literatura, habiendo enseñado hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial en la nueva sede de la calle Bolívar, en Miraflores.
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3 Basadre, Jorge. La vida y la historia: ensayos sobre personas, lugares y problemas. Lima: Fondo del Libro del Banco Industrial del Perú, 1975, cap. II. [Citamos aquí por la versión antológica de Héctor López Martínez, La vida y la historia, Lima: Orbis Ventures, 2005, p. 57].
4 Cf. Hampe Martínez, Teodoro. "Zur Entwicklung der Deutschen Schule in Lima (von 1872 bis zur Gegenwart)". En Deutsch-Peruanisches Kaleidoskop. Ein Lesebuch mit Berichten, Geschichten, Sachtexten, Erzählungen, Gedichten und Anekdoten, eds. Anette Krächan-Jochum y Diana Millies. Lima: Punto Impreso, 2003, p. 268.



Entre sus compañeros de tareas docentes se hallaron personajes eminentes como August Weberbauer, profesor de biología y geografía; Raúl Porras Barrenechea y Jorge Guillermo Leguía, profesores de historia; Luis Alberto Sánchez, profesor de literatura; y el alemán Karl Weiss (luego director del colegio nacional San José de Chiclayo), que enseñaba música.

En 1935, una vez concluido el receso que el gobierno de Sánchez Cerro había dictado contra la Universidad Mayor de San Marcos, nuestro personaje regresó a las aulas universitarias para completar su formación en la Facultad de Derecho. Un año después, para graduarse de bachiller, presentó una tesis titulada precisamente: Las ideas jurídicas alemanas y el Derecho peruano. Esta tesis fue revisada y circuló casi enseguida como folleto (La influencia alemana en el Derecho peruano). Hoy se encuentra felizmente a disposición de los investigadores gracias a la reimpresión que ha auspiciado la Corte Superior de Justicia de Ica, en su colección "Clásicos del Derecho", el año 2004.
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Del bachillerato en Derecho pasó don Estuardo al título de abogado y al ejercicio libre de la profesión legal, en que se ocupó por varios años. Al hacer memoria de esta temprana vinculación suya con el mundo de la jurisprudencia, me viene desde luego el recuerdo del ilustre Johann Wolfgang Goethe, quien presionado por las indicaciones de su padre realizó estudios de leyes en las universidades de Leipzig y Estrasburgo, hasta graduarse de abogado en esta última, en 1771.

El trabajo que asumió Goethe como letrado en el Tribunal de apelaciones de Wetzlar le sirvió empero, mayormente, para recoger materiales e ideas que plasmó luego en su inmortal Werther, espejo de las desventuras sociales de aquel tiempo. Por lo tanto, señala Núñez en un artículo de 1950:

"Ni el abogado practica el Derecho ni el auxiliar del Tribunal acude a los expedientes. La gloria le había
dado cita distinta. Su prestigio literario era ya definitivo y no había posibilidad alguna de vacilar. Su vocación era clara y definitiva. El Derecho quedó abandonado por el resto de su vida...".
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Eso mismo se podría decir quizá respecto a nuestro personaje, sobre todo después que la renovación política encabezada por el Frente Democrático Nacional le permitiera iniciarse como profesor en la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos. Desde 1946 tomó a su cargo las cátedras de Introducción a la Literatura, Teoría Literatura y Literatura Comparada, y se lanzó a una extraordinaria, acuciosa y constante labor de investigación en viejos papeles e impresos, buscando aclarar los vínculos culturales entre el Perú y los principales focos de la civilización occidental. Lo mismo que estamos refiriendo aquí sobre la tarea de Estuardo Núñez como germanista, se puede (y se debe) repetir con referencia a sus aproximaciones a la cultura inglesa y norteamericana, la cultura italiana, la
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5 Núñez, Estuardo. La influencia alemana en el Derecho peruano. Lima: Lib. e Imp. Gil, 1937. 46 p. La influencia alemana en el Derecho peruano. 2a ed. Ica: Corte Superior de Justicia de Ica, 2004. 57 p. (= Clásicos del Derecho, 13).
6 Núñez, Estuardo. "Goethe y la vocación por el Derecho", en Revista Jurídica del Perú (Lima), nº 1, 1950, p. 39-46. [Reproducido en Alma Mater: revista de investigación (Lima), nº 16, 1999].



cultura francesa, la cultura brasileña, y desde luego la cultura hispánica.
En 1953 dio comienzo a sus contribuciones mayores sobre la influencia de la cultura alemana en el país al publicar el volumen Autores germanos en el Perú, que es una antología o florilegio de la poesía alemana recogida en versiones peruanas. Este volumen fue publicado por el Ministerio de Educación Pública, por tratarse de uno de los trabajos ganadores en el Concurso de fomento de la cultura del mencionado año. Tuvo su complemento en un pequeño libro de adiciones, Nuevos estudios germanos, publicado en 1957.
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Así como la citada aportación se refiere a la recepción de la lírica alemana en la "república literaria" del Perú, Estuardo Núñez se ocupará en los años sucesivos del fenómeno cultural recíproco que arranca de los viajes, exploraciones y observaciones de una serie de viajeros alemanes, llegados a los Andes desde el siglo XVIII. Es un hecho evidente que el mayor interés se concentra en la enorme figura de Alexander von Humboldt (1769-1859), cuyos dispersos estudios sobre el Perú fueron recogidos por Núñez y el geólogo Georg Petersen en 1971.
8 De acuerdo con los ideales de la Ilustración, y a raíz de su viaje por la América meridional y equinoccial, Humboldt entregó a la humanidad un inmenso caudal de investigaciones y estudios naturalistas y socioeconómicos: Bolívar lo calificó, bien sabemos, como "el descubridor científico del Nuevo Mundo".

Su brillante personalidad se volcó al examen de todos los aspectos de la vida animada e inanimada del nuevo continente. Pero es justo reconocer que Humboldt encontró un campo de investigación que en muchos aspectos había sido ya abonado por científicos alemanes que lo habían antecedido en el siglo XVIII. Dos sacerdotes jesuitas como Samuel Fritz y Francisco Javier Veigl habían revelado el mundo amazónico en sus aspectos geográfico y etnológico, mientras que el mineralogista Zacarías Helms y el botánico Tadeo Haenke habían estudiado el mundo andino en sus respectivas especialidades.

De Humboldt, señala el maestro Núñez, parten las orientaciones para continuar los empeños de la investigación en el Nuevo Mundo en dos direcciones: hacia el ámbito de las ciencias de la naturaleza y hacia el conjunto de las ciencias del hombre y de la cultura. Todavía en el año 2002, al celebrarse el bicentenario de la visita científica de Humboldt a tierras peruanas, continuará investigando y publicando sobre su legado el catedrático sanmarquino. Ese año dio a luz una nueva versión de su recopilación de los escritos humboldtianos, aumentada con la traducción al español de sus apuntes de viajes y otras notas diversas.
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La obra lingüística y etnológica del
viajero suizo-alemán Johann Jacob von
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7 Núñez, Estuardo. Autores germanos en el Perú:
florilegio de la poesía alemana en versiones peruanas. Lima: Ministerio de Educación Pública, Dirección de Educación Artística y Extensión Cultural, 1953. 192 p. Nuevos estudios germanos. Lima: Editorial San Marcos, 1957. 95 p.
8 Núñez, Estuardo, y Georg Petersen. El Perú en la obra de Alejandro de Humboldt. Lima: Lib. Studium, 1971. 261 p.
9 Núñez, Estuardo, y Georg Petersen. Alexander von Humboldt en el Perú: diario de viaje y otros escritos. Lima: Banco Central de Reserva del Perú & Goethe Institut, 2002. 315 p. [Véase mi reseña publicada en Bicentenario (Santiago de Chile), vol. 3:1, 2004, p.
216-218].



Tschudi (1818-1889) ha ocupado también la atención de nuestro autor. Tschudi, que se benefició con las enseñanzas y consejos personales de Humboldt, representa al sabio peruanista que tiene como objeto de interés única y exclusivamente a los Andes. Llegó al Perú muy joven, para iniciar una investigación a fondo en las ciencias naturales, sobre todo en el campo de la zoología. Publicó una serie de estudios sobre la fauna peruana y unos Reiseskizzen o "bosquejos de viajes" (1846), con impresiones de todo orden, producto de sus largos recorridos por la zona central del país, llegando hasta Jauja, Cerro de Pasco, Huánuco y el valle de Chanchamayo. Estos bosquejos registran sus observaciones sobre geología, botánica y zoología, así como costumbres, usos y folclor de las distintas comarcas que recorrió.
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Apunta Estuardo Núñez que virtualmente nada escapa al interés humanista y universal de Tschudi. En este médico se va operando un verdadero trueque de los intereses de estudio. Y el fenómeno humano empieza a ocupar un lugar preferente dentro de su inquietud.
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Así es que Tschudi se hace representativo de una tendencia general observable en los científicos y viajeros alemanes de la segunda mitad del siglo XIX. Aquellos hombres de ciencia, formados en los grandes centros de especialización europeos, vinieron a América premunidos de las técnicas más desarrolladas en su época para el estudio de la naturaleza. Pero el contacto con la compleja realidad de las comunidades andinas hizo que pasaran al estudio del hombre y de sus creaciones. Tschudi se trueca en lingüista y etnólogo; Wilhelm Reiss y Alfons Stübel, que llegaron como geólogos, resultan a la postre arqueólogos; Ernst Wilhelm Middendorf, médico, se vuelve sociólogo y lingüista. "Podría decirse que América los humanizó y ejerció un tal poder de sugestión que el estudioso de la naturaleza deviene necesariamente estudioso del hombre", según anota lúcidamente el maestro.
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El espacio se hace corto para tratar en esta comunicación, con pleno detalle, las diversas contribuciones relativas a viajeros y científicos de impronta germánica que han dejado huella en el Perú. A estos personajes –como el literato August von Kotzebue, el arqueólogo Hans Heinrich Brüning o el viajero Arthur Werthemann– se ha referido Núñez en multiplicidad de ponencias científicas, colaboraciones en revistas y artículos de periódicos.
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Mencionaremos la figura de Eduard Friedrich Poeppig (1798-1868), doctor
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10 Tschudi, Johann Jakob von. Peru. Reiseskizzen aus den Jahren 1838-1842. St. Gallen: Scheitlin & Zollikofer, 1846. 2 vols. Debemos remitir a la reciente versión crítica de esta obra al castellano: El Perú. Esbozos de viajes realizados entre 1838 y 1842 / edición y traducción de Peter Kaulicke. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, Fondo Editorial, 2003. 452 p.
11 Cf. Núñez, Estuardo. "La obra lingüística y americanista de Tschudi", en Sphinx. Anuario del Departamento de Filología (Lima), vol. 15, 1962, p. 56-67.
12 Núñez, Estuardo. "La ciencia alemana y los fundamentos de la investigación peruanista", en Conocimiento. Avances en ciencias, arte y humanidades (Lima), nº 2, 2003, p. 18-23 (cita de la p. 21).
13 Citaremos por ejemplo los siguientes artículos: Núñez, Estuardo. "Eduardo Poeppig y sus investigaciones en América del Sur", en Humboldt (Hamburgo), nº 11, 1962, p. 47-50. "El segundo centenario del nacimiento de Augusto von Kotzebue: las "acllas" en la literatura universal", en Humboldt (Hamburgo), nº 13, 1963, p. 78-79. "Westhermann: un viajero amazónico", en El Comercio (Lima), 18 de noviembre de 1979, p. 2. "Heinrich Brüning", en El Comercio (Lima), 23 de diciembre de 1979, p. 2.



en medicina y ciencias naturales por la Universidad de Leipzig, que apareció por las costas de Chile y el Perú no bien había terminado el proceso de la Independencia. Llegado al Perú en mayo de 1829, Poeppig organizó una expedición destinada a realizar estudios naturalistas en zonas casi desconocidas para la ciencia. Entrando por la ruta de Canta y Pasco, se detuvo nueve meses en el valle del Huallaga y registró plantas, animales, clima, usos y costumbres de los habitantes. El caudal de todas sus observaciones está en una obra de dos volúmenes, acompañada de un atlas de incalculable valor cartográfico.
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Mientras Poeppig navegaba por los ríos amazónicos llegó al Callao, como integrante de una expedición científica que daba la vuelta al mundo, el Dr. Franz Julius Ferdinand Meyen (1804-1840). El aporte de este viajero es interesante por sus observaciones naturalistas efectuadas en la región del Titicaca, de la cual llegó a trazar una carta importante.
15 Por su parte, el barón Ernst von Bibra (1806- 1878) dejó una obra estimable como investigador en Brasil, Chile y Perú, adonde viajó en procura de materiales naturalistas y etnográficos. Publicó el libro Reise in Südamerika, en dos volúmenes, y se dedicó luego a captar temas pintorescos para reconstrucciones literarias.16

En el rescate de esos semiolvidados personajes hay que citar el esfuerzo del Profesor Núñez en 1969, al publicar el volumen Viajeros alemanes al Perú, gracias al auspicio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Allí se incluían cuatro relaciones desconocidas de Wolfgang Bayer, Friedrich Gerstaecker, Karl Scherzer y Hugo Zoller. Las traducciones directas del alemán fueron realizadas por Ernesto More.
17 Lo interesante es que la contribución de Gerstaecker, Viaje por el Perú (impresa de manera completa e independiente en 1973), contiene una serie de cuentos y novelas cortas, narraciones que garantizaron su éxito popular, en tanto que respondían a la inquietud de los lectores europeos por lo exótico y casi salvaje.18
Llegamos por fin a la obligada mención del más laborioso y consagrado peruanista alemán del siglo XIX, el médico Ernst Wilhelm Middendorf (1830- 1908). El maestro Núñez ha advertido que, durante cerca de cuarenta años, bregó porque sus obras fuesen traducidas al castellano y divulgadas entre el público lector del país al cual consagró los mejores años de su vida. Ya en 1939, ante el XXVII Congreso Internacional de Americanistas reunido en Lima, presentó
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14 Poeppig, Eduard. Reise in Chile, Peru und auf dem Amazonenstrome während der Jahre 1827-1832. Leipzig: F. Fleischer, 1835-36. 2 vols. Debemos remitir a la reciente versión crítica de esta obra al castellano: Viaje al Peru y al río Amazonas, 1827-
1832
/ traducción de Federico Schwab ; introducción de Antonio Brack Egg. Iquitos: Centro de Estudios Teológicos de la Amazonía, 2003. 432 p. (= Monumenta Amazónica. D, 6).
15 Meyen, F. J. F. Reise um die Erde, ausgefuhrt auf dem Königlich Preussischen Seehandlungsschiffe Prinzess Louise, commandirt von Captain W. Wendt, in den Jahren 1830, 1831 und 1832. Historischer Bericht. Berlin: Sander’sche Buchhandlung, 1834-
35. 2 vols.
16 Bibra, Ernst von (Freiherr). Reise in Südamerika. Mannheim: Bassermann & Mathy, 1854. 2 vols.
17 Núñez, Estuardo, comp. Viajeros alemanes al Perú; cuatro relaciones desconocidas de [...]. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1969. 137 p. (= Comentarios del Perú, 10).
18 Gerstaecker, Friedrich. Viaje por el Perú / traducción directa del alemán por Ernesto More. Estudio preliminar de Estuardo Núñez. Lima: Biblioteca Nacional, 1973. 193 p.



una comunicación en la que mostraba un esquema de su obra lingüística y de tratadista, lo cual provocó una moción de dicho Congreso recomendando la traducción de sus libros, casi desconocidos hasta entonces. Después, en 1959, reunió Núñez en un volumen editado por la Facultad de Letras sanmarquina (Las lenguas aborígenes del Perú) las versiones al castellano de los estudios de Middendorf sobre las lenguas quechua, aimara y mochica.
19

Más aun, don Estuardo participó desde 1960, como director del Instituto de Literatura de San Marcos primero y como director de la Biblioteca Nacional del Perú después, en las gestiones para la traducción y edición de la obra magna de Middendorf: Peru. Beobachtungen und Studien über das Land und seine Bewohner (3 vols., 1893-95). Este es un gran "fresco" que se propone abarcar en una sola visión la geografía, la arqueología y la historia, los usos y costumbres, las posibilidades económicas y sociales de este país. Finalmente se llegó a la salida del texto, en versión castellana de Ernesto More, renovada en sus ilustraciones y con el sello de la Dirección Universitaria de Biblioteca y Publicaciones de San Marcos (1973-74).
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"Con satisfacción podemos decir que en el caso de Middendorf –apunta el maestro– se ha cumplido nuestro objeto primitivo: dar a conocer su obra ejemplar de estudioso que dedicó su vida entera al conocimiento del Perú, viajando por él en todas direcciones y practicando todo tipo de observaciones, y poniendo en evidencia sus raíces culturales. Deseamos que este esfuerzo editorial efectuado en relación con Middendorf, sea el ejemplo y el anuncio de otros programas que logren poner al alcance de todos los peruanos las realizaciones de la ciencia alemana respecto al Perú".
21

Tal es, en apretada síntesis y con solo algunos ejemplos paradigmáticos, la enorme tarea de investigación que ha realizado y puesto ante nosotros el Profesor Estuardo Núñez, en más de sesenta años de trabajo. Por cierto que esta gran producción, dispersa en libros, antologías, ediciones, prólogos, folletos y artículos, no es más que una parte reducida de su extensa contribución, con la que ha ayudado a promocionar las relaciones culturales y científicas del Perú con el exterior. Si volvemos a recordar su temprana afiliación con la Deutsche Schule de Lima, podríamos decir que gran parte de este notable esfuerzo ha sido posible gracias al tesón investigador, la constancia y la disciplina que adquirió desde sus primeros contactos con la cultura alemana.

Por esta rica y abundante contribución, que compromete nuestra gratitud como investigadores y como amantes de las bellas letras, Estuardo Núñez tiene bien ganado un sitial entre los estudiosos del peruanismo y los forjadores de la peruanidad.
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19 Estas traducciones –a cargo de Emilio de Althaus, Franz Tamayo y Federico Kauffmann Doig– proceden de la publicación original de Middendorf, Ernst Wilhelm. Die einheimischen Sprachen Perus. Leipzig: Brockhaus, 1890-92, vol. 1 (Das Runa
Simi oder die Keshua-Sprache), vol. 5 (Die Aimará- Sprache) y vol. 6 (Das Muchik oder die Chimu- Sprache).
20 Middendorf, Ernst Wilhelm. Perú: observaciones y estudios del país y sus habitantes durante una permanencia de 25 años / traducción de Ernesto More. Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Dirección Universitaria de Biblioteca y
Publicaciones, 1973-74. 3 vols.
21 Núñez, "La ciencia alemana y los fundamentos de la investigación peruanista", cit. [12], p. 22.
 
Revista de la Facultad de Humanidades y Lenguas Modernas N° 10 pp.7-13. Universidad Ricardo Palma. Lima, 2007
http://www.urp.edu.pe/urp/modules/facultades/flenguas1/paginas/HLM_10.pdf


Ruta de viaje de Alphons Stübel y Wilhelm Reiss por Suramérica 1868-1877. Del libro Tras las huellas. Dos viajeros alemanes en tierras latinoamericanas, editores Andreas Brockman y Michaela Stüttgen. Banco de la República y Biblioteca Luis Ángel Arango. Bogotá 1996.
"Esta exposición, que se muestra por primera vez en tierras latinoamericanas y por segunda vez ante el público, es una ocasión ideal para acercarse a la percepción que se tenía en la Europa del siglo xix del continente americano y de sus habitantes, desde la óptica de dos viajeros alemanes: Alphons Stübel y Wilhelm Reiss. Stübel y Reiss llegaron con el propósito de seguir las huellas de Alexander von Humboldt, en un viaje que estaba previsto para ser realizado en corto tiempo y que a la postre se convirtió en un recorrido que durante nueve años (entre 1868 y 1877) realizaron por diferentes lugares de Suramérica. Durante los años que permanecieron en el continente, realizaron un gran acopio de información y de objetos de diferentes culturas. Tomaron más de dos mil fotografías y realizaron dibujos que son testimonio histórico de la época y que dan cuenta de la heterogeneidad de las regiones que recorrieron. Esta exposición reúne la colección que forma parte de cuatro museos alemanes, en donde se aprecia claramente la diversidad de intereses y puntos de vista desde los cuales observaron el territorio americano. Esta es la oportunidad de establecer un puente cultural entre América y Europa, al seguir las huellas del viaje realizado por los dos científicos alemanes en tierras de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Uruguay y Brasil. El Banco de la República reconoce y agradece la colaboración del CeLA y de los museos Institut für Länderkunde, Museum für Völkerkunde Berlin, Iberoamerikanisches Institut Berlin y Völkerkundkiche Sammlungen."

Exposición virtual de Biblioteca Luis Ángel Arango y Banco de la República - Colombia:

LAS SOCIEDADES LATINOAMERICANAS VISTAS POR STÜBEL Y REISS

ANDREAS BROCKMANN (*)

Stübel y Reiss fueron geógrafos. La naturaleza latinoamericana los sedujo. En cambio, la población de los países visitados por ellos no les fue accesible. Esto aparece completamente claro en las cartas de viaje redactadas por Stübel y es el tono característico de cada uno de estos documentos. El valor etnológico y sociológico de su legado está definido sobre todo por las colecciones allegadas y menos por los comentarios que, sólo en casos excepcionales, estaban dirigidos a un público científico.

Al lado de los trabajos arqueológicos conjuntos y de la rica y completa colección del material etnográfico, así como de la documentación del asentamiento de Tiahuanaco realizada por Stübel, se encuentra sobre todo la colección de fotografía que permite dar un vistazo a las sociedades visitadas por los viajeros alemanes. Estas imágenes han sido reordenadas por los científicos, y precisamente este criterio de reordenación permite dar una clave retrospectiva de su visión de las sociedades respectivas, que sobrepasa el marcado tono subjetivo de las cartas de viaje1. Las fotografía están organizadas de forma tal que permitan ofrecer una información general de la geografía y de la vida social de Suramérica. Al lado de las escenas urbanas, de los paisajes, etc., muchas muestran hombres de Latinoamérica, cuyas fotografía casi todas están pegadas a grandes planchas. La reordenación y los rótulos de estos documentos dan una explicación de determinadas estructuras de las sociedades que ellos deseaban describir.

El hecho de que las personas sean valoradas diferenciadamente según su rango, como consecuencia de su procedencia, es algo que se encuentra en casi todas las sociedades. La diferencia predominante por criterios "raciales" parece ser a primera vista algo predeterminado de manera biológica. Con todo, subyace en esta clasificación una selección de criterios de diferenciación que está predeterminada socialmente. El color de la piel se convirtió, pues, en seña de diferenciación usual, y no por ejemplo la superficie de nuestras células corporales, a pesar de que ambas están fijadas en forma hereditaria2. Es de señalar pues, que el componente social en la diferenciación de individuos humanos es más importante que el biológico y por ello se habla mejor de "razas sociales", cuando se usa ese concepto, para aclarar las diferencias sociales (Wagley, 1971: 21 y sigs.). Puesto que este criterio aún hoy no ha perdido su vigencia, vale la pena echar un vistazo sobre la clasificación de Stübel. Generalizando se puede decir: desempeñaban, y aún desempeñan, los "blancos", es decir, los descendientes de las familias europeas, las más altas posiciones en las sociedades latinoamericanas. Esto queda documentado, para el caso, en la colección de tipos femeninos de descendencia española (fotografía 67). Este grupo poblacional contiene los representantes de las clases altas, con quienes los investigadores estuvieron en relación, particularmente en las grandes ciudades.
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67. Mujer de Santiago de decendencia española (Chile, 1876)

"La gente es decir, los descendientes de españoles que reclaman el derecho a la cultura es intelectualmente deplorable, en la forma más increíble. Popayán tiene apenas uno se puede atrever a decirlo una universidad y, sin embargo, no hay en toda la ciudad siquiera una hoja para escribir y mucho menos es posible comprar un libro impreso. Magnífica es la universidad y magníficos los conocimientos de los señores doctores que ésta universidad, al lado de las universidades de Bogotá y Medellín, sientan en el mundo. Toda la gente es llamada doctor. Pero nunca se sabe de qué facultad sacan su sabiduría. Supongo que la mayoría son juristas; pues todos piensan transformar las leyes existentes y en su lugar poner otras un poco menos incómodas. De hecho, también en Bogotá la `legislación' pertenece a la primera de las disciplinas con las que el zorro académico tiene que vérselas. Cuando está ya un buen tiempo en la universidad y prefiere no volver al campo a seguir con el lazo después de suficientes estudios de leyes logra obtener algunos fundamentos elementales del latín" (carta de Stübel del 27 de mayo de 1869). Resulta claro que Stübel no tiene la más mínima consideración por este grupo poblacional y conforme a su manera de pensar lo hubiera puesto mejor en el más bajo peldaño de la escala social.

Los mestizos nacidos de blanco e indio, que hoy conforman en la mayoría de los países latinoamericanos la porción más grande de la población y son caracterizados regionalmente con diferentes nombres (mestizos, cholos, etc.) están, sin embargo, apenas retratados. Precediendo aun al indígena en la escala social, se encuentran los esclavos, que casi sólo en la región andina eran subordinados "racialmente" a los indígenas (fotografía 68, 69). El comercio transatlántico de esclavos con el continente africano había terminado desde hacía mucho tiempo3. "La esclavitud en Brasil es todavía próspera, pese a que el envío directo de África se cortó y los esclavos existentes deben quedar libres en 15 años. Hay especialmente en las provincias del norte, donde negocian los esclavos a precios elevadísimos, enviándolos a Rio y al sur" (carta de Stübel del 25 de diciembre de 1875).
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68. Esclavo de Bahía (Brasil).

Por la misma época también se había suspendido en Perú el comercio transpacífico de esclavos con China. "A esta desgracia se asocia otra casi tan grande, pues ningún chino puede ser traído (China ha prohibido el comercio) y esta circunstancia arruinará en los próximos 6 u 8 años todas las haciendas azucareras" (carta de Stübel del 23 de marzo de 1875). La agricultura de plantación en América se resintió con la abolición de la esclavitud v cavó en una crisis, cuyas consecuencias percibió Stübel en Colombia: "Cabalgamos hacia una hacienda que se llama Minca, pero que desde 1835, cuando fue abolida la esclavitud, debió ser abandonada por el propietario, de manera que hoy apenas existen huellas de actividad humana" (carta de Stübel del 12 de febrero de 1868). Cortado el abastecimiento de otros continentes, se recurrió de nuevo intensificado al sistema de la servidumbre por deudas que ataba a los indígenas a las grandes haciendas y de facto significaba una continuación de la esclavitud (fotografía 70 ). De todas maneras, los indígenas seguían siendo vendidos. "Pero tan sólo un artículo de la hacienda ha tenido en los últimos tiempos un aumento significativo, vale decir, los niños que se negocian hacia Guayaquil. El negocio es también efectuado por la policía. Un niño de 2 a 3 años cuesta en Quito 3.5 o máximo 8 pesos; en Guayaquil se paga por él 10 y hasta 20 veces más. El indígena, así esté miserablemente desamparado, nunca meterá la mano en tales negocios. Por el contrario, estoy, convencido que ningún "cavallero" de Ecuador se echará atrás ante este negocio" (carta de Stübel del 15 de diciembre de 1871) (fotografía 71). Pese a que el concepto de "esclavitud" se basa más bien en una sociedad medieval estamentalmente organizada, el concepto de raza social ocupa aquí un puesto destacado, pues sólo hombres con un determinado color de piel y una determinada procedencia eran vistos como mercancía.
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69. Esclava de Pernambuco probablemente nacida en Africa

Que los habitantes originarios de América (fotografía 72), que no eran en la mayoría de los casos esclavos y por tanto no representaban ningún precio, habían sido arrojados a la más baja escala social de las sociedades latinoamericanas, no debe ser algo que sorprenda a nadie. Sólo en el área andina4, que ya antes de la venida de los españoles estaba socialmente muy estratificada como el ámbito de una civilización desarrollada, lograron los conquistadores y las generaciones siguientes una integración de la población preexistente, bajo una continuación más intensa de la identidad indígena, en una nueva estructura social: la elite indígena existente fue reemplazada completamente por los europeos y sus descendientes, y las antiguas estructuras de dependencia fueron modificadas en el transcurso del tiempo. En todas las demás regiones de Suramérica, en donde antes de la llegada de los españoles no había una formación semejante a un Estado, apenas tuvo lugar una integración de los indígenas a las sociedades correspondientes (Service, 1955). Allí se introdujeron como fuerza de trabajo frecuentemente esclavos de otros continentes. La existencia de la esclavitud representa un signo del abismo que existía entre las razas sociales.

Stübel expone en una de sus cartas un ejemplo patente del arbitrario trato de los indígenas por las clases altas: "Hace unos pocos meses (el doctor Reiss se encontraba en esa época en el Puracé), el suegro del `Gran general Mosquera', un tal Cárdenas Mosquera, fue a caballo a Puracé, se bajó en la casa de un indígena, entró a ella y allí lo apuñaló, a causa de una sospecha de robo de quina. Este hecho, del que fue testigo todo el pueblo, fue constatado inmediatamente por las autoridades locales, el cadáver reconocido, etc. Estos documentos tuvieron que ser remitidos por el alcalde a Popayán. Se enviaron, pero se perdieron en el camino. Las investigaciones se emprendieron nuevamente, y, en contradicción con las primeras, se encontró que a esa hora, cuando Cárdenas se bajó delante de la casa de la víctima y salió con el cuchillo ensangrentado y partió en su caballo, el indígena se encontraba a algunas horas de distancia, en algún sitio del monte. Los primeros testigos permanecieron callados, Cárdenas fue liberado, y pese a que todos saben que él perpetró el asesinato, no hay nadie en este país que le ponga en cuestión su posición social si es que puede hablarse aquí propiamente de una sociedad " (carta del 27 de mayo de 1869).

La otra característica social la profesión a la que ambos investigadores recurrieron como criterio de ordenación de su colección, no era de ninguna manera tan marcada como lo es en las actuales sociedades, que comportan una mucho más amplia elección de profesiones independientes. La profesión estaba aún estrechamente ligada al estamento y con ella a la procedencia. Se debe a la extremada precisión de los investigadores el que las hayan descrito diferenciadamente y documentado por medio de una cantidad de fotografía, no obstante no abarcar todas las profesiones.
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70. Indio aymará de la región de la Paz. Pongo=Indio, que esta vinculado a la gleba de una hacienda, pero que sin embargo cumple oficios temporalmente en la casa de su señor en la ciudad. (Bolivia, 1876)

Altos funcionarios, políticos y curas fueron las víctimas permanentes de las críticas de Stübel. Así ve él las autoridades: "Recientemente pusimos al mal tiempo buena cara e invitamos, puesto que no se podía evitar más tiempo, a cuatro de las personas más prominentes y más altos funcionarios del Estado. Entre ellos se encontraba el primer asistente del presidente y éste fue, cuando creyó que no se le observaba, el que dejó deslizar un paquete de 25 habanos a su bolsillo. Por fortuna las cucharas no eran de plata, pues de lo contrario, sin lugar a dudas, algunas hubieran desaparecido. El asistente, que de paso se precia de su origen de conde, estaba al final tan borracho que tuve que mandarlo conducir a su casa por mi arriero; nos quería meter en camisa de once varas a mis otros servidores. Se entiende por sí mismo que este asistente lleve de preferencia un rico uniforme, cosido en hilo de oro, que corresponde más o menos a un general francés" (carta del 16 de noviembre de 1870).
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71. Niña indígena comiento papilla . La niña había sido comprada y educada para el servicio doméstico en una familia portuguesa. (Brasil, 1875)

También el Congreso ecuatoriano mereció un tratamiento irónico en su trabajo: "El Congreso ha concluido su obra de tres meses. Los resultados de su actividad culminan en los siguientes puntos: 1. A los ecuatorianos les está permitido aceptar y portar sólo las órdenes papales, lo mismo sean las grandes medallas de las academias de París, Berlín, etc. 2. Anualmente tendrá lugar una gran procesión a la gloria del sacre corazon de Jesus (sic), bajo cuya protección se haya al mismo tiempo toda la República (esta ordenanza se publicó en el Nacional en letras doradas). 3. El Papa retiene durante el tiempo de la ocupación de Roma la décima parte del diezmo como pensión. 4 El diezmo debe ser recaudado desde ahora también de la alfalfa, alimento del ganado. 5. El gobierno está autorizado para contraer un préstamo de 4.000.000 de pesos en el exterior, que pagando un interés del 6 %, debe ser cancelado en el curso de 40 años de las aduanas, que por supuesto ya están hace rato en gran parte empeñadas. En estas resoluciones hay ciertamente mucha ingenuidad. "Tuve la oportunidad de felicitar a algunos miembros del Congreso en razón de su exitosa actividad e indicarles la extraordinaria idea de alimentar, en el futuro, a los curas con alfalfa" (carta del 1 de noviembre de 1873). La llamativa animadversión contra los religiosos se intensifica en otros pasajes. El clero es caracterizado como criminal y tildado de estúpido: "Pero entre las personas que llevan una falda y sombrero negro, hay apenas una que sea capaz de llevar adelante un negocio próspero, que no sea la estafa más común, preferentemente la falsificación de moneda" (carta de 17 del junio de 1868). "En el Cumbal me pregunté) el cura con una seguridad pasmosa si Alemania quedaba en Asia o en África. Le contesté con igual seguridad: como Inglaterra, en el centro de África. El vicario de Ipiales y Las Lajas, un cura joven, vestido elegantemente como cosa excepcional, me detuvo cuando cruzaba la plaza a caballo, para preguntarme si Alemania quedaba en Egipto" (carta del 18 de mayo de 1870) (fotografía 75).
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72. Indígena de Cuzco

La mayoría de las otras profesiones, que son tenidas en cuenta en la colección, proceden de las capas sociales bajas de la época: gauchos (fotografía 73), aguatero (fotografía 74), comerciantes de diversos productos5, pescadores, músicos (fotografía 76), y otros, hasta los pordioseros (fotografía 77) y delincuentes son reconocibles en las fotografías hechas en estudio. Además, las fotografías de las grandes ciudades andinas documentan la fuerte diferenciación profesional de la población quechua y aymara. En las cartas de viaje se resaltan dos grupos profesionales, los arrieros y los cargadores, con los que estuvieron en estrecho contacto los investigadores y quienes fueron los acompañantes permanentes en sus excursiones: "En toda la ruta no faltan posadas, en las que se ofrece la oportunidad a los arrieros de embriagarse con guarapo. En una de esas casas tuvimos que pasar la segunda noche y, ciertamente sin ropa para abrigarse y sin comer, pues nuestro guía se había escapado con las mulas en venganza por una reprimenda" (carta del 17 de abril de 1868) (fotografía 78). Los cargadores eran admirados y despreciados por Stübel: "Subir un piano de Honda a Bogotá cuesta entre 200 y 300 pesos, demora entre dos y tres meses y se requieren durante este tiempo entre 15 y 20 cargadores. Para cargar, los indígenas son muy hábiles e incluso más fuertes que nuestros cargadores. Los objetos de carga que pesan más de 200 libras, y no pueden ser cargados en las mulas, los transportan los indígenas a Bogotá, cuesta arriba, y por cierto que todo el peso descansa sobre la cabeza" (carta del 17 de abril de 1868). "Apenas se ha formado el grupo [de cargadores] y se pone en camino, empiezan otras dificultades. El primero desea regresar, el segundo está muy cargado, el tercero finge estar enfermo, el cuarto no tiene alimentos, etc., y todos los días inventan nuevas mentiras, para impedir continuar adelante. Si uno cede una vez está perdido. Lo peor es cuando escasea el alcohol. :Tuvimos que enviar dos veces a uno de nuestros servidores a Pasto, a traer nuevos peones y aguardiente en garrafas" (carta del 17 de septiembre de 1869) (fotografía 78).
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73. Argentino con traje típico de gaucho (Argentina, 1876)

Aun cuando la organización de la colección fotográfica parezca, desde la perspectiva contemporánea, un gabinete de rarezas, es indudable su valor como documento de la época. Esta función queda más clara cuando se ven las fotografía que registran a la población indígena de los países visitados, pues en ellas se encuentran fuentes visuales que sirven como complemento de la forma de vida de esos pueblos. Así, las fotografías tomadas en estudio dan razón de sus trajes típicos, y las tomadas en las poblaciones, de aspectos relativos a sus condiciones de vida. Al lado de ellas hay fotografías de grupos étnicos ya desaparecidos, como por ejemplo los de los indígenas de la Tierra del Fuego, que amplían los conocimientos de culturas hoy históricas (fotografía 79). En algunos casos no es fácil ordenar los grupos étnicos representados bajo los pueblos indígenas actuales, pues con el surgimiento de la antropología como disciplina científica autónoma, los nombres de los grupos en cuestión han cambiado en parte, y la referencia de la ubicación de los poblados no se ajusta exactamente con las "áreas de repliegue" de los indígenas.
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74. Aguatero de Quito (Ecuador, 1870-1874)

Conforme a las cartas de viaje, Stübel se puso en contacto con pocos grupos étnicos, quedando prueba de su relación con los paeces, sibundoyes y lagunas, así coma con quechuas y aymaras andinos. Las fotografías compradas muestran además indígenas de las siguientes tribus: ahushiri, amahuas, araucos, arará, callagualla, campa, cashivo, chipivvos, chirihuanos, indígenas de la Tierra del Fuego, guachua, huachipairi, inatacos, miranhas, munducuru, napo, orejones, pachitea o mayonischas, pasé, patagones, tapuya, tehuelche y tukuna6. De esta considerable lista, deben destacarse sólo tres grupos étnicos.
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75. Padre Gonzales (sic), Franciscano de Córdoba, famoso orador (Argentina, 1876)

Un primer ejemplo de este "Tras las huellas" de los descendientes de las fotografías de indígenas compradas por Stübel son los llamados tapuya (fotografía 81). Sinónimo de esta denominación son tapuyo, tapuya, tapuüa y tapoyer. La denominación "tapuya" fue utilizada por los primeros informadores del Brasil para casi todos los indígenas que no pertenecían al grupo muchísimo más grande de los tupi. Bajo esta denominación se comprendía en primer lugar una multiplicidad de pueblos y lenguas que desde el punto de vista de hoy, eran muy heterogéneas y no pertenecían a la misma familia lingüística. Por ello es "Tapuya", desde el punto de vista lingüístico y etnológico, una categoría sin ninguna significación. Pues no hay, ni ha habido nunca una cultura "tapuya", y sólo las antiguas descripciones la usaban en la época de Stübel probablemente como un término aún válido para grupos indígenas indefinidos (Lowie, 1963: 553, 556). Otra cosa sucede en la representación de los callagualla, que hoy se escribe callawaya. Stübel anota en la fotografía: "Médicos bolivianos y vendedores de remedios. Cruzan Suramérica hasta Panamá, Chile y Brasil, y su lugar de origen debe ser el pueblo de caquiaviri"7. Pese a que la denominación callawaya es usada en lenguaje coloquial para los habitantes que hablan sobre todo el quechua en una región de los altos Andes bolivianos, Ina Rósing da su propia definición de los Callawaya que se acerca bastante al comentario de Stübel: (fotografía 80) "[...] Se debe llamar Callawaya sólo a quien, primero, tenga un conocimiento amplio de las yerbas medicinales; segundo, vaya de viaje con estos conocimientos; tercero, sea por generaciones médico y, cuarto, domine el 'lenguaje secreto' Callawaya, al menos en sus rasgos generales" (Rösing, 1988: 66).
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76. Músico indígena en traje festivo. Copacabana (Bolivia, 1876)

Como último ejemplo son de mencionar los Araucanos de Chile, cuyas fotografías fueron compradas en Valparaíso y Copiapó (fotografía 8z). Estos indígenas son hoy, más conocidos bajo la autodenominación Mapuche. Las imágenes proceden de la época de la última gran guerra de los chilenos contra los Mapuche, que terminó el primero de enero de 1883 con la conquista de los araucanos por parte de los chilenos (Schindler 1990: 35).
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77. Pordiosero en Quito (Ecuador, 1874)

Al lado de la colección de fotografía se encuentran también publicaciones científicas de los países visitados. En el año de 1888 publicaron Stübel y Reiss 28 fotografías bajo el título Tipos indígenas de Ecuador y Colombia y las dedicaron a los miembros del VII Congreso Internacional de Americanistas. La mayoría de estas fotografías existen hoy en originales en la colección aquí comentada. Además, en 1880 en la Verhandlungen der Gesellschaft für Erdkunde zu Berlin se publicó el artículo de Reiss "Ein Besuch bei den Jivaros-Indianern" Mientras que en la primera de las publicaciones se trata exclusivamente de la edición de las fotografía, en la segunda Reiss ofrece un informe que es citado aún frecuentemente como uno de los primeros escritos sobre ese pueblo. Al igual que Stübel en sus cartas de viaje, no le es posible a Reiss liberarse de su eurocentrismo en la descripción de los indígenas, aspecto que se pone de manifiesto en sus comentarios sobre la limpieza (pág.331) y la interpretación de los rasgos de la cara (pág. 333). Stübel, quien también realizó a cabo una excursión a la zona de los jívaros, no logró establecer contacto con ellos, ya que temían, a causa de una epidemia de sarampión enfermedad mortal para ellos, cualquier contacto externo (carta del 3 de enero de 1873).
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78. Cargadores de las altas montañas de Bolivia (1876)

"La noche anterior envié a la gente en todas las direcciones para buscar a los jivaria, pero fue en vano, hasta que al mediodía descubrimos por casualidad que las plantaciones de los indígenas se encontraban sólo a pocos minutos de nuestro campamento. Respiré en forma cuando pasé de la oscura selva a una plaza despejada y divisé un trozo de cielo. Las casas se encontraban vacías, pero una gran cantidad de huellas frescas de pies humanos nos daban prueba de que los indígenas no se encontraban muy lejos. El sol brillaba ese día resplandeciente y cálido, y salvó mis materiales de la ruina total, pues ya se estaban pudriendo completamente. Las cabañas muy espaciosas y trabajadas con destreza, con sus acondicionamientos característicos de artículos de cocina, de cama y muebles, etc., estaban tan limpios y ordenados que podrían servir de ejemplo a cualquier 'cavallero' de Ecuador" (carta del 13 de marzo de 1873).
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79. Indios de Tierra del Fuego (fotografíados en Paris, 1886)

Como conclusión se puede afirmar que ambos investigadores no lograron acercarse a los habitantes de América Latina, de manera que pudieran formarse una imagen más desprejuicida de sus moradores. Entre las colecciones y la correspondencia de Stübel se expresa la tensión existente entre la descripción científicamente más exacta y la recomposición subjetiva. De esta forma ambigua se descubre al investigador y al hombre Alphons Stübel. A una mirada crítica, del legado de ambos investigadores, surge un nuevo estímulo para el análisis y reinterpretación de estos documentos.
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80. "Medicos bolivianos" (sic),, Caporoches: Consejeros médicos y vendedores de remedios. "Callagualhas von Caquiaviri" (Altiplano de Bolivia)


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81. Lugar de vivienda de Tapuyas, Río Amazonas (asentamiento de una familia mestiza) 1875


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82. Cacique Araucano (Chile, 1876)


NOTAS

(*)
Doctor Andreas Brockmann
Gerente del Centro Latinoamericano, Universidad de Münster
1
Estos criterios de ordenación corresponden sólo a la colección de Stübel que se conserva bajo Collection Stübel en Leipzig.
2
Para una definición actual del concepto antropológico de "raza" es recomendable la lectura de Vogel (1986).
3
Una descripción detallada y fácilmente accesible se encuentra en Emmer (1992).
4
Esta descripción se relaciona exclusivamente a Suramérica. De todos modos el desarrollo de las altas civilizaciones en Mesoamérica fue similar.
5
Entre estos vendedores, la mayoría indígenas, se puede contar al productor de esas mismas mercancías, que al mismo tiempo las vendía.
6
El modo de escribir propio de Stübel se ha conservado aquí.
7
Rösing denomina a Charazani, en la provincia boliviana Bautista Saavedra, como el centro principal de la región Callawaya (1988: 54).
 Bibliografia
Piet Emmer, "Afrikanischer Sklavenhandel und Sklaverei inn atlantischen Gebiet 1500-1900" ell: Corrina Radatz, Afrika in Amerika. Ein Lesebuch zum Therna Shlaverei und ihre Folgen. Gütersloh, Hamburgisches Museum für Völkerkunde, 1992, págs. 63-79.
Robert H Lowie, "The 'Tapuya' ", en: Julian H. Steward (ed.), The Marginal Tribes, tomo 1 del Handbook of South American Indians, Nueva York, Cooper Square, 1963, pigs. 553-556.
Wilhelm Reiss, "Ein Besuch bei den Jivaros-Indianern", Verhandlungen der Gesellschaft für Erdkunde zu Berlin,tomo VII, 1880, págs. 325-337.
Ina Rösing, Dreifaltigkeit and Orte der Kraft: die weisse Heilung. Nächtliche Heilungsrituale in den Hochanden Boliviens, Mundo Ankari 2, libro I, Nördlingen, Greno, 1988.
Helmut Schindler, Bauern und Reiterkrieger. Die Mapuche-Indianer im Süden Amerikas, München, editorial Hirmer, 1990.
Ehnar R. Service, "Indian-European Relationship in Colonial America", American Antropologist, vol. 57,195-5, p095. 411-425.
Alphons Stübel, Cartas inéditas desde Suranniérica. Legado en el Institut für Länderkunde en Leipzig, Archivo de Geografin, Inv.- Núm. 6625-6721, K. 122, 1868-1877
Alphons Stübel, y Wilhelm Reiss, Indianer Typen aus Ecuador and Colombia, Berlin, 1888.
Friedrich Vogel, "Sind Rassenmischungen biologiscli schädlich?", en: Hans Rösner (ed.), Der ganze Mensch. Aspekte einer pragmatischen Anthropologie, München, DTV, 1986, págs. 92-109.
Charles Wagley, "The formation of the American Population" en: Franzisco M. Salzano (ed.), The Ongoing Evolution of Latin American Populations, Springfield, 1971, págs. 19-39.











 
Manuscrito en línea:
Zur Südamerikanischen Reise. 1849-1850. BIBRA, ERNST VON.]

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German manuscript, title with motto and 139 illustrated leaves, mostly pencil or brown pen drawings, about 20 with handcolouring, some grey-, brown or ochre wash drawings, and 1 watercolour, showing ships, nautical instruments, portraits, Indians, hydro-biological matter, fishes, birds, coastal sceneries, landscapes, geological structures and plants. 8vo (160 x 102 mm). Contemporary calf, sides with gilt border, gilt edges, preserved in a brown half morocco box. The diary in form of a sketchbook in chronological order of Freiherr Ernst von Bibra's well-known voyage to South America. Ernst von Bibra (Schwebheim 1806 - Nüremberg 1872) was a famous naturalist and traveller and one of the early pioneers writing on psychoactive drugs. As a result of his voyage he published his 'Reise in Südamerika' in 1854. The title of the present manuscript has the following device: 'Wen(n) Euch nicht gefällt was ich hier gezeichnet, so ist mir das gleich. Ist auch solches nicht desshalb geschehen, sondern nur damit ich selbst eine Erin(n)erung habe, an das, so ich in fremden Lande gesehen' [When you do not like what I have written, I do not care. It is not for you, but to have a recollection what I have seen in foreign countries].Almost all drawings have pencil annotations many with dates, starting 14.4. (18)49 ending 4.7.(18)50.The first drawing shows an early bronze of an animal in the Bremen cathedral; followed by portraits of probably crew members or passengers (Lamers, Friedmann, Kunitz, Kühn and others); profiles of the coast of Portland (England); medusa; a flying fish; the coast of Brasil; the coast near Rio de Janeiro; several drawings showing the harbour entrance of Rio de Janeiro and its surroundings; a detailed landscape with palm trees, agaves and mountains signed Rio de Janeiro 27.6.49; several detailed drawings of Cape Horn; the coast of Chile (Valdivia & Conception); Valparaiso seen from the sea; a view of Valparaiso town and harbour; 2 drawings of an aloe; la casa del Caballero Michael Dores; a view of the Cordillera; a camp with tent, rifle, fire etc. in the Cordillera; illustrations of the island 'mas a fuerta'; the harbour of Porto Coral; an old Spanish chapel of Porto Coral; several plates of indians; a skull of a whale; a view of Tocopilla; detailed study of porphyry rocks; a view from the roof of the hotel in Callas; some exotic fruit; an old Peruvian mummy; a shark; crustacea; several exotic fishes; a number of plates of evertebrates with the longitude and latitude; the Eddystone lighthouse; a section of 6 plates with a separate ornamental title 'Nautica' portraying a ship, sails and ship equipment.Bibra wrote several scientific works regarding his voyage, one of which 'Beiträge zur naturgeschichte von Chile' was published in the 'Denkschriften der Kaiserl. Akad. der Wissenschaften' 1853. On the first page he mentions that he will consult his [the here offered] 'Tage- und Skizzenbuch' [diary- sketchbook] in writing the article. Plate vii 'Fernsicht von der hohen Cordillera über das Flachland von Chile bis zur Küsten-Cordillera' is an exact copy of a plate found in his sketchbook. On page 95 of his article he writes 'Ich habe eine Zeichnung an Ort und Stelle zu entwerfen gesucht . und habe sie auf Taf. vii, beigegeben [I made a drawing on the spot, which is shown on plate vii].Ernst von Bibra studied law, chemistry, and medicine at the University of Würzburg. In 1824 he inherited the family estate, allowing him to travel and study without worrying about money. In 1855 he published 'Die narkotischen Genussmittel und der Mensch'. The work is based on his experience in South America and became a pioneering study of psychoactive plants and their role in society. Drawing on his own travel experience as well as the writings of his predecessors, Baron Ernst von Bibra devotes a full chapter to each of seventeen plants, ranging from such mild stimulants as coffee and tea, through tobacco and hashish, to powerfull narcotics and hall. Bookseller Inventory # 6936

http://www.abebooks.co.uk/S%C3%BCdamerikanischen-Reise-1849-1850-BIBRA-ERNST-VON/4997284105/bd (14:11 Bogotá 05.07.2013)
Via Libri http://www.vialibri.net/552display_i/year_1806_0_342255.html (16:13 Bogotá 05.07.2013)