martes, 14 de abril de 2015

Galeano y el mar


Aliado de la causa marítima

Recomendó que ‘El libro del mar’ debió titularse ‘El libro del mar robado’, en febrero
Despedida. Eduardo Galeano recibe una copia de ‘El libro del mar’, de manos del presidente Evo Morales, el 26 de febrero en Montevideo.
Despedida. Eduardo Galeano recibe una copia de ‘El libro del mar’, de manos del presidente Evo Morales, el 26 de febrero en Montevideo. ABI.
La Razón (Edición Impresa) / ABI / La Paz
04:55 / 14 de abril de 2015
El escritor uruguayo Eduardo Galeano brindó, en su última declaración pública, un espaldarazo a la causa marítima boliviana al señalar en su casa en Montevideo, que El libro del mar, con que Bolivia difunde su derecho soberano a una costa, debería intitularse El libro del mar robado. La sugerencia se la formuló al presidente boliviano Evo Morales, que le visitó el 26 de febrero.
Ese jueves, Morales compartió un desayuno con Galeano y su familia, oportunidad en la que le entregó al escritor el documento. El autor, que mantuvo a lo largo de sus años de escritor una fascinación por Bolivia, acentuada desde que Morales se instaló en el Palacio de Gobierno, en 2006, sugirió que ese documento debía denominarse El libro del mar robado, haciendo referencia a la invasión chilena de la que fue víctima Bolivia en 1879, cuando quedó mediterránea.
Aseveró ese día que “Bolivia es un ejemplo de dignidad para Latinoamérica”. “La última aparición pública del escritor tuvo lugar a finales de febrero de este año y fue para recibir al presidente de Bolivia, Evo Morales. El mandatario visitó Montevideo con motivo del cambio de mando entre José Mujica y el ahora presidente Tabaré Vázquez. En las fotos, Galeano aparecía delgado y sonriente, mientras recibía un libro de manos de Morales con los argumentos bolivianos para exigir una salida al mar, un libro que bautizó como el Libro del Mar Robado”, señala un despacho de su editorial El País de España.
En La Paz, el gobernante de Bolivia lamentó profundamente la muerte del prolífico escritor, en una misiva enviada a su colega uruguayo Tabaré Vázquez. “En momentos de desconsuelo como éste, ante tal partida, no se puede sino agradecer a Galeano por su inquebrantable lucha por la justicia social y mejores días para nuestra gente”. De acuerdo con el Mandatario, el legado de Galeano será “imborrable” en Bolivia; indicó que inspirará a los pueblos a seguir luchando por la libertad.
“Como muy pocos, cuando era más fácil callar, tuvo la valentía de denunciar al imperialismo y mostrar que a pesar de su intento de dejar eternamente abiertas las venas de América Latina, al punto de buscar quitarle su dignidad, esta región se mantuvo integra”, agregó en la epístola póstuma. El presidente de la Cámara de Senadores, José Gonzales, lamentó el fallecimiento del autor, a quien calificó de aliado a la demanda marítima de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia.
Un seguidor de Morales
Fascinado
Eduardo Galeano no ocultaba su fascinación por Bolivia y por el gobierno liderado por Evo Morales, de quien era su amigo. Incluso vino para su primera posesión como presidente, en 2006, tanto a la ceremonia originaria que se llevó a cabo en Tiwanaku como al acto en la ciudad de La Paz. 

Murió Galeano, cronista de la contrahistoria de Latinoamérica

Luto. El uruguayo falleció en un hospital de Montevideo, tras sufrir varias recaídas
Ícono. Eduardo Galeano es el autor del libro ‘Las venas abiertas de América Latina’, publicado en 1971.
Ícono. Eduardo Galeano es el autor del libro ‘Las venas abiertas de América Latina’, publicado en 1971. AFP.
 
La Razón (Edición Impresa) / EFE / Redacción Internacional
05:11 / 14 de abril de 2015
 
El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano, fallecido ayer a los 74 años, era una de las voces más críticas de la literatura latinoamericana y entre sus numerosas obras destaca Las venas abiertas de América Latina, toda una declaración de principios y su libro más leído.
Un texto que apareció en 1971 y que es por derecho propio uno de los clásicos de la literatura política en castellano, en el que analizaba con precisión la historia del continente hasta ese momento. Tenía poco más de 30 años cuando lo publicó pero ya tenía una carrera consolidada, que empezó precozmente en 1963 con Los días siguientes, que apareció cuando el autor contaba con solamente 23 años.
Eduardo Germán María Hughes Galeano nació el 3 de septiembre de 1940 en Montevideo en una familia acomodada, hijo de Eduardo Hughes Roosen y de Licia Esther Galeano Muñoz, de quien tomó el apellido para su carrera literaria. Se introdujo en el mundo del periodismo con 14 años, dibujando caricaturas políticas, cuando Uruguay era conocido como la “Suiza de América” (un presidente de ese país, Luis Batlle, bromeaba diciendo que Suiza era el Uruguay de Europa). Firmaba como Gius y fue parte de la mítica revista Marcha.
Posteriormente fue redactor jefe del semanario (1961-1964), una publicación en la que colaboraron nombres como el peruano Mario Vargas Llosa y el uruguayo Mario Benedetti. También fue director del diario Época (1964-1966) y director de publicaciones de la Universidad de Uruguay (1964-1973). Ese último año se exilió en la ciudad de Buenos Aires, donde fundó la revista Crisis, que también dirigió.
“Me fui de Uruguay porque no me gusta estar preso y de Argentina porque no me gusta estar muerto”, recordaba en las tertulias con sus amigos. Establecido en Barcelona (España) junto con su esposa Helena Villagra, continuó su obra con un claro acento latinoamericano que no empañó la distancia. Aunque sus ancestros fueron europeos, siempre tuvo una fuerte inclinación por el mundo indígena, de cuya causa fue activo militante.
Su regreso a Uruguay se produjo en 1985, una vez restaurada la democracia. China (1964), Guatemala, país ocupado (1967); Reportajes (1967), Los fantasmas del día del león y otros relatos (1967) y Su majestad el fútbol (1968) fueron sus primeros libros, todos con un gran contenido político.
Una obra que los críticos literarios consideran influenciada por los italianos Cesare Pavese y Vasco Pratolini, los estadounidenses William Faulkner y John Dos Passos y españoles como Federico García Lorca, Miguel Hernández, Antonio Machado, Pedro Salinas y Luis Cernuda. El punto de inflexión en su carrera lo marcó Las venas abiertas de América Latina, que él describía como “una contrahistoria económica y política con fines de divulgación de datos desconocidos”, y por el que obtuvo el Premio Casa de las Américas de Cuba y, dos décadas más tarde (1999), el Premio a la Libertad Cultural de la Fundación Lannan de Estados Unidos, dedicada a promocionar la literatura contemporánea y las artes visuales. Un libro que está ligado a una anécdota: en 2009 el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, le regaló un ejemplar a su homólogo estadounidense, Barack Obama, durante la cumbre de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas).
Estilo. Con un estilo de difícil clasificación, entre la crónica periodística y la erudición histórica, Galeano trazó artesanalmente con, en algunos casos, brevísimos trazos, el perfil de un continente con sus alegrías y tragedias durante más de cinco siglos. Galeano también publicó Vagamundo (1973); La canción de nosotros (1975); Días y noches de amor y guerra (1976) y Los nacimientos (1982), primer volumen de su trilogía Memorias del fuego, formada por Las caras y las máscaras (1984) y El siglo del viento (1986). Después llegaron su ensayo El libro de los abrazos (1989); la novela ilustrada por el grabador brasileño José Francisco Borges Las palabras andantes (1993); El fútbol a sol y sombra (1995); Patas arriba (1998); Bocas del tiempo (2004) y sus relatos Espejos. Una historia casi universal (2008), publicados al año siguiente de que el escritor superase una operación de cáncer de pulmón.
Recibió, entre otros reconocimientos, el Premio Casa de las Américas (1975) por su novela La canción de nosotros" el mismo galardón en la categoría Testimonio en 1977 por Días y noches de amor y de guerra; el American Book (1991) por su trilogía Memorias del fuego; el Córdoba de Comunicación Social (2006); Ciudadano Ilustre de Montevideo (2008); Ciudadano Ilustre por la organización Mercosur (2008) y la Medalla de Oro del madrileño Círculo de Bellas Artes (2009).
Fue miembro del jurado del Tribunal Permanente de los Pueblos (1988), que juzga la política del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), y uno de los promotores de la comisión pro-referéndum de su país contra la ley de punto final (del 16 abril de 1989).
Curiosamente, y a pesar de que la historia latinoamericana está repleta de acontecimientos aciagos, los recreó con amor y con una llamada a la esperanza de lograr un mundo mejor lejos del pesimismo. Aunque nunca ostentó ningún cargo público, sus obras tienen un marcado carácter político aunque no descuidó otra de sus grandes pasiones: el fútbol.
“Yo aprendí hace muchos años que la vida consiste en elegir entre indignos e indignados, y yo estoy siempre con los indignados”, indicó el uruguayo en una entrevista con la agencia EFE en 2013. La definición que hizo de Galeano el líder izquierdista Cuauhtémoc Cárdenas en México cuando ganó el premio Amalia Solórzano en 2012 es la de un “militante firme por las luchas de la soberanía nacional, la democracia y contra las dictaduras”, a lo que habría que añadir que amaba las revoluciones.
Fue uno de los primeros en apoyar a los zapatistas en México y en mostrar su admiración por el comandante Marcos, las revueltas populares en Oriente Medio y el norte de África le parecieron un “fuego hermoso” y se mostró feliz con el movimiento de los indignados en España, que definió como una “pura vitamina de esperanza”, porque demostraba que “todo puede cambiar”. Y sobre todo respaldó la llegada de la izquierda a los gobiernos de América Latina, un proceso de cambio que definió como “profundo”, “diverso” y “hermoso”, pero a la vez “bastante incomprensibles para el norte del mundo”.
“El miedo amenaza. Si usted ama tendrá sida, si fuma tendrá cáncer, si respira tendrá contaminación, si bebe tendrá accidentes, si come tendrá colesterol, si habla tendrá desempleo, si camina tendrá violencia, si piensa tendrá angustia, si duda tendrá locura, si siente tendrá soledad”, señala en un video. Su filosofía de vida era que “para tener aliento, hay que tener desaliento, para levantarse hay que saber caerse, para ganar hay que saber perder y hay que saber que la vida es así no mas y que te caes y te levantas muchas veces”. El autor murió ayer en un centro hospitalario en el que fue ingresado recientemente debido a una de las muchas recaídas que venía sufriendo últimamente, precisaron fuentes familiares.
Dolores. El último acto público de importancia en el que participó fue la inauguración de la II Bienal del Libro de Brasilia, en febrero de 2014. Desde entonces sus apariciones fueron muy pocas, aunque no dejó de escribir hasta el último momento y de mostrar sus opiniones políticas, futboleras o literarias, cuando le eran requeridas.
“Hay dolores que se dicen callando. Se dicen callando, pero duelen igual. Como nos duele la muerte del Gabo García Márquez”, dijo el 18 de abril del año pasad tras la muerte del escritor colombiano. Y pidió algo que se puede aplicar ahora con su fallecimiento: beber “más de una copa a la salud del saludable Gabo para reírnos juntos, porque vivo seguirá mientras sus palabras vivan y rían y digan”.
Lo dejó mal un cáncer de pulmón
Estado
En 2007, Eduardo Galeano fue intervenido de un cáncer de pulmón y, posteriormente, tuvo épocas en las que su estado pareció restablecerse. No obstante, últimamente había sufrido constantes recaídas.
Influyente
Fue uno de los autores más influyentes de la izquierda y reverenciado por presidentes como el boliviano Evo Morales, el ecuatoriano Rafael Correa o el desaparecido líder venezolano Hugo Chávez.

Bolivianos lo recuerdan como un igualitario y un admirador del país

Era un obsesionado con la lucha antiimperialista y con los gobiernos de izquierda
2006. Eduardo Galeano, a la izquierda, en uno de los balcones del Palacio Legislativo, acompañado por militantes del MAS en la posesión de Evo Morales.
2006. Eduardo Galeano, a la izquierda, en uno de los balcones del Palacio Legislativo, acompañado por militantes del MAS en la posesión de Evo Morales. Fernando Cartagena.
La Razón (Edición Impresa) / Yuri Flores / La Paz
05:00 / 14 de abril de 2015
El escritor uruguayo Eduardo Galeno, quien falleció el lunes, buscaba a través de sus principales obras literarias, como Las venas abiertas de América Latina y Memorias de fuego, la igualdad de los pueblos, principalmente de los latinoamericanos. Tenía una inclinación de izquierda, a pesar de no inmiscuirse directamente con la política, coincidieron el expresidente Carlos Mesa y el periodista Carlos Soria Galvarro.
Las necesidades de los pueblos subyugados y las desigualdades entre los gobernantes y los gobernados inspiraron al uruguayo a escribir sus piezas literarias y hacer conocer al mundo sobre las injusticias que se practican en esta parte del mundo. “Eduardo Galeano era uno de los intelectuales más destacados de América Latina, un hombre comprometido con dos conceptos, con dos ideas: la creación literaria inherente a su vida y la militancia política absolutamente alienada a la izquierda”, puntualizó Mesa a La Razón.  
En esa línea, Soria Galvarro resaltó que Galeano siempre hacía conocer sus observaciones e inquietudes de la forma de gobernar de los “imperialistas”, gobiernos de turno que solo se aprovechaban de los pueblos para enriquecerse. “Él ha estado siempre en una actitud comprometida con los cambios, con las fuerzas de izquierda, ha denunciado las políticas dominadoras, imperialistas, no solo de Estados Unidos, sino de Europa. En su tiempo ha sido un comprometido en la lucha antiimperialista”.
Sectores. El literato tenía una admiración por Bolivia, no solo por los recientes acontecimientos políticos con la llegada del “proceso de cambio” del presidente Evo Morales en 2006, sino por los hechos históricos que envuelven a este Estado desde las épocas colonial y republicana.
Soria Galvarro manifestó que Galeano apreciaba a Bolivia por la lucha de los sectores sociales campesinos e indígenas contra los gobiernos opresores, “su solidaridad con los mineros, el aprecio que le tenía a Domitila (Chungara), en general era un admirador de la lucha del pueblo boliviano y como consecuencia de eso también ha apoyado el proceso”.
Consideró que el autor, a pesar de tener una ideología de izquierda, igual reflejaba en sus obras su posición crítica con aquellos gobiernos que en vez de buscar la justicia para sus congéneres, se aprovechaban de los más humildes y necesitados para buscar sus beneficios personales.
La periodista Patricia Flores, quien tuvo un encuentro grato y ameno en 2010 con el escritor en la ciudad de Montevideo, capital del Uruguay, relató que éste le hizo conocer su alegría por “el proceso que estaba viviendo Bolivia y América Latina”, por los gobiernos de izquierda y por las reivindicaciones de los pueblos de esta parte del continente. 
El uruguayo visitó Bolivia en varias oportunidades. En la década de los 60 y 70 llegó al país y se dirigió a los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí y Santa Cruz para obtener información y documentación, para inspirarse en la descripción de las situaciones sociales, económicas, culturales de las naciones sudamericanas en su libro Las venas abiertas de América Latina, sostuvo Mesa.
“Para escribir Las venas abiertas de América Latina él hizo un viaje por varios países y, por supuesto, como una parte fundamental de la obra está vinculada a la época colonial y al Cerro Rico de Potosí, para alimentarse en el terreno en el sitio de su lectura de esa etapa de la historia americana, en este caso (visitó) Potosí, el lago Titicaca o (las ruinas de) Tiwanaku en La Paz”, complementó.
El expresidente de Bolivia y actual vocero de la demanda marítima boliviana rememora que en una de las visitas de Galeano en la década de los 90, aprovechó para realizarle una entrevista exclusiva en el programa De cerca, que fue emitido anoche por la red ATB, como un homenaje y reconocimiento a uno de los intelectuales más destacados de América Latina.
Mientras que Pablo Groux, exministro de Culturas, destacó las visitas del reconocido periodista al Presidente. La primera se remonta hace nueve años cuando Galeano participó de la primera posesión de Morales. “El 22 de enero de 2006 estuvo en La Paz en el acto de posesión junto con un montón de personalidades, me acuerdo que estaba (Ollanta) Humala cuando no era presidente (del Perú) y otros, independientemente de los mandatarios que llegaron”.
Medalla. En 2013, Galeano llegó por última vez a territorio boliviano  para recibir la medalla Juana Azurduy de Padilla por parte de la Universidad Andina Simón Bolívar, de Sucre, en Chuquisaca, el 17 de julio. Un tributo a su aporte a la literatura y a la integración latinoamericana. Un día antes se reunió con Morales en la residencia presidencial de la zona de San Jorge de la sede de gobierno, donde por el lapso de media hora y a puertas cerradas conversaron.
Groux recordó también que Galeano era una persona humilde, sencilla y con la convicción de luchar por los derechos de los pueblos de América Latina. Además tenía un interés por conocer las costumbres, las vestimentas, las culturas y hasta los ritmos musicales de las diferentes etnias bolivianas. Posteriormente, el uruguayo no pudo estar en la última posesión de Morales y le envió una carta: “Esta vez no puedo acompañarte, como quisiera, pero estaré sin estar estando, como siempre a tu lado y en el mismo camino con Bolivia y contigo”,
Soria Galvarro enfatizó la visita de Morales a Galeano en su casa de la capital en Uruguay, Montevideo, en febrero, cuando se encontraba enfermo. Este hecho demostró lo importante que era Bolivia para el escritor y la admiración que tenía por los procesos revolucionarios establecidos en la última década. “En lo que hace a Bolivia, él era muy amigo del país, notable que, por ejemplo, su última actuación pública haya sido recibir a Evo Morales en su casa cuando estaba muy enfermo, ya no es una anécdota, él estaba muy entusiasmado con el proceso boliviano”. 
Recuerdos del autor uruguayo
Tristeza
El exministro de Culturas Pablo Groux recibió con mucha tristeza la noticia del fallecimiento del escritor, y comentó que fue una persona que aportó mucho a la literatura latinoamericana.
Obras
Tras la muerte del escritor, la periodista Patricia Flores, quien se encontró con Eduardo Galeano en Uruguay, remarcó su gran admiración por sus obras escritas.
Vitalidad
Para el expresidente Carlos Mesa, el escritor uruguayo Eduardo Galeano será recordado por haber tenido mucha vitalidad y una facilidad para entablar una conversación con cualquier persona, a quien siempre le demostraba humor y simpatía. Mesa lo recuerda como una persona muy apasionada por Latinoamérica.
Opiniones
Groux: ‘Demostraba calidad, humildad, gentileza’
Para el exministro de Culturas Pablo Groux, las visitas de Eduardo Galeano a Bolivia lo dejaron marcado porque demostraba una imagen de humildad, gentileza, calidad y admiración de quienes de alguna manera tuvieron la oportunidad de estrechar su mano, más aún de quienes leyeron sus obras literarias en las que refleja la lucha de los pueblos por días mejores. 
Mesa: ‘Sus obras reflejaban carencias de los oprimidos’
El expresidente Carlos Mesa indicó que sería una buena idea transcribir y publicar, en medios escritos, la entrevista que él le realizó a Eduardo Galeano en la década de los 90, como un homenaje a un personaje de la literatura latinoamericana que a través de sus obras reflejaba las necesidades y las carencias de los pueblos oprimidos por los gobiernos y por los cuales luchaba.
Soria: ‘Reforzó vínculos entre países y sectores’
Para el periodista Carlos Soria Galvarro, el escritor uruguayo Eduardo Galeano, con sus obras, brindó muchos conocimientos, aspectos históricos y anecdóticos, creando y reforzando los vínculos entre los países latinoamericanos con los sectores oprimidos, postergados por las dificultades de sus gobiernos. “Él reclama esos derechos de toda esa gente”, sostuvo el también historiador.  
Flores: ‘La gente lo  saludaba con enorme afecto’
En su encuentro con Eduardo Galeano en agosto de 2010, la periodista Patricia Flores resaltó que, a partir de ese momento, se convirtió en una seguidora de las obras del escritor. Sostuvo que cuando se encontró con Galeano pasado el mediodía del 18 de agosto, él vestía una chompa muy abrigadora y de color fucsia, y llevaba una bolsa con pan. “La gente lo saludaba con enorme afecto”.  
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12 años no es nada, ayer nomás estaban por invadirnos y era 2003

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Equipo jurídico internacional da fe de ‘lo fundado’ de la demanda

Reunión. Cuatro de los seis abogados externos del caso fueron presentados ayer
Santa Cruz. La sesión técnica sobre la demanda marítima ante la Corte de Justicia de La Haya tuvo lugar en el hotel Camino Real, en la zona central de la urbe cruceña.
Santa Cruz. La sesión técnica sobre la demanda marítima ante la Corte de Justicia de La Haya tuvo lugar en el hotel Camino Real, en la zona central de la urbe cruceña. Alejandra Rocabado.
 
La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar / Santa Cruz
04:16 / 14 de abril de 2015
 
Fueron presentados cuatro de los seis abogados internacionales que patrocinan la demanda marítima ante la Corte Internacional de Justicia. “Ningún abogado entra en el equipo si no cree en el fundamento de su causa”, señaló al respecto Antonio Remiro Brotóns, uno de los juristas. Remiro Brotóns, Mathias Forteau, Monique Chemillier-Gendreau y Payam Akhavan son los especialistas que representan al país que asistieron al encuentro con autoridades bolivianas, ayer en la ciudad de Santa Cruz. El equipo se completa con Vaughan Lowe y Amy Sanders, que no pudieron llegar al país.

Al finalizar el encuentro, que fue presidido por el jefe del Estado, Evo Morales, el jurista español Remiro Brotóns dijo que ningún miembro del equipo forma parte del mismo si no está convencido de los fundamentos jurídicos que se defiende.

“Tengo tres experiencias anteriores ante la Corte y ningún abogado entra en el equipo si no cree en el fundamento de su causa; y, en este sentido, todos los abogados son de  primera calidad. En definitiva, nuestro discurso es fundado y coherente”, señaló Remiro Brotóns, que también es asesor externo de temas jurídicos internacionales de España.

En abril de 2013, Bolivia demandó a Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya (Holanda) a fin de que el máximo tribunal de las Naciones Unidas obligue al país vecino a negociar de buena fe una salida boliviana soberana al Pacífico, esto con base en los actos unilaterales que Chile efectuó en el pasado en sentido de hacer efectiva dicha salida al mar. 

Admitida la demanda y una vez que Chile argumentó que la CIJ no tendría competencia para ver el tema, del 4 al 8 de mayo se tratará oral y públicamente el incidente de objeción de competencia planteado por el vecino país.

Al ser interrogado Remiro Brotóns si existen suficientes fundamentos jurídicos para la causa boliviana, contestó: “La respuesta es obvia: sí”. La presentación de los juristas se llevó a cabo en Santa Cruz de la Sierra. Los participantes y la prensa comenzaron a llegar desde las 08.00, a pesar de que la cita era para las 09.00; diez minutos pasada esta hora, el presidente Evo Morales y el canciller David Choquehuanca inauguraron el evento, dando la bienvenida a los abogados extranjeros.

También asistieron a la presentación y reunión técnica la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, el vocero de la demanda Carlos Mesa, el agente de Bolivia en La Haya, Eduardo Rodríguez Veltzé; el embajador de Bolivia en Perú, Gustavo Rodríguez Ostria; la cónsul en Chile, Magdalena Cajías; el director de la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar), Emerson Calderón; el presidente del Senado, Alberto Gonzales; entre otras autoridades.

Al empezar el encuentro, el presidente Morales se dirigió a los abogados externos: “Tenemos mucha confianza en ustedes. Respetamos y admiramos su conocimiento y su compromiso con nuestro país. (…) Por eso quiero decirles (que estoy) muy contento por esta reunión (…). Que sepa el pueblo boliviano que estamos reunidos para debatir temas técnicos, temas jurídicos, de procedimiento y compartir la experiencia de nuestro equipo externo”.

La reunión fue reservada; el Canciller dijo que estaban previstas dos jornadas de trabajo. “Los abogados podrán exponer sobre el estado de situación, sobre cómo hemos venido trabajando. Nuestro agente también nos va a informar. Vamos a estar escuchando a los expertos”.

La cita transcurrió de manera reservada; cerca de las 11.30, los reporteros gráficos pudieron ingresar al salón y hacer una toma de imágenes. Al final de la reunión se tenía prevista una conferencia de prensa, la cual no se realizó. Los juristas no dieron declaraciones, a excepción de Remiro Brotóns, que se extendió en la naturaleza de su labor: “El trabajo es duro y muy abierto entre los miembros del equipo. En Bolivia hay magníficos funcionarios en Diremar, que han hecho aportaciones decisivas, o sea que se puede decir incluso que este caso ha servido para formar una hornada de profesiones en la administración boliviana de primera calidad”.

Se sugiere tener paciencia
Garantías
“Los casos ante la Corte tienen una duración amplia porque hay muchas garantías para las partes”, indicó Remiro Brotóns sobre lo comúnmente prolongado de estos procesos.
12 años
El abogado español citó el caso de Nicaragua contra Colombia, que empezó en 2011 y que tuvo una sentencia 12 años después.

http://www.la-razon.com/nacional/demanda_mar%C3%ADtima/Equipo-juridico-internacional-fundado-demanda_0_2252774756.html


Canciller del Perú: Proceso limítrofe con Chile ante CIJ es un ejemplo de "política de Estado"

Perú presentó en 2008, durante el segundo Gobierno de Alan García, una demanda ante la corte de La Haya para fijar sus límites marítimos con Chile, en tanto que Santiago consideraba que fueron definidos en acuerdos de 1952 y 1954.
La Razón Digital / EFE / Lima
17:10 / 14 de abril de 2015
El proceso planteado por Perú ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que concluyó con la delimitación marítima con Chile, "constituye un ejemplo de política de Estado" seguida por Gobiernos sucesivos, destacó hoy la canciller peruana, Ana María Sánchez Vargas.
En una ceremonia oficial de presentación en el cargo, Sánchez Vargas dijo que "el logro más significativo" de la Cancillería en los últimos años "se refleja en el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)de La Haya, en el proceso de delimitación marítima entre Perú y Chile".
La ministra agregó que dicho proceso, "en el que el Ministerio de Relaciones Exteriores cumplió un rol particularmente relevante, constituye un ejemplo de una política de Estado, seguida por Gobiernos sucesivos en torno a un gran objetivo nacional".
Además,"refleja lo que somos capaces de lograr cuando unimos nuestros esfuerzos", anotó.
Perú presentó en 2008, durante el segundo Gobierno de Alan García, una demanda ante la corte de La Haya para fijar sus límites marítimos con Chile, en tanto que Santiago consideraba que fueron definidos en acuerdos de 1952 y 1954.
El año pasado, la corte emitió su fallo en el que mantuvo la frontera marítima hasta las 80 millas en una línea paralela, pero a partir de ese punto y hasta llegar a las 200 millas concedió una línea equidistante y asignó la exclusividad económica del área a Perú.
Sánchez Vargas informó que el embajador Allan Wagner, que lideró la defensa peruana en La Haya, "es ahora el nuevo director de nuestra alma máter (la Academia Diplomática del Perú) y le corresponderá formar a las nuevas generaciones".
De otro lado, la canciller afirmó que Perú atribuye "la mayor importancia a las relaciones con los Estados vecinos, en un contexto de respeto a la soberanía, y a los derechos fundamentales de las personas, con sustento en el derecho internacional".
En ese sentido, indicó que Perú está firmemente comprometido en la consolidación y proyección de la Alianza del Pacífico, y que también Perú tendrá a cargo la organización de la octava Cumbre de las Américas en 2018.
Respecto a las relaciones con la Unión Europea, Sánchez Vargas precisó que le corresponde a Perú, entre otras acciones, "seguir avanzando en el proceso que nos conducirá a establecer la asociación estratégica con la Unión Europea" y continuar con las acciones diplomáticas y administrativas para "la pronta suscripción del acuerdo que permita la exención del visado Schengen en beneficio de nuestros ciudadanos".
La canciller peruana declaró que su aspiración es trabajar con respeto, lealtad y compromiso para dar sostenibilidad y consolidar los resultados obtenidos en los primeros cuatro años del Gobierno de Ollanta Humala, que concluye su gestión en julio del próximo año.

lunes, 13 de abril de 2015

Equipo marítimo analizará con excancilleres los alegatos para la demanda en la CIJ

El equipo marítimo analizará con excancilleres los alegatos para la demanda en la CIJ

El presidente Evo Morales anunció que las exautoridades encargadas de la política exterior boliviana fueron invitadas para mañana a la cita de evaluaciòn que se realiza en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
La reunión del equipo marítimo en Sant Cruz. Foto: @mincombolivia
La reunión del equipo marítimo en Sant Cruz. Foto: @mincombolivia

La Razón Digital / B. Montero / La Paz
11:40 / 13 de abril de 2015
 
El equipo de autoridades y juristas que se encuentra a cargo de la demanda marítima presentada por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) se reunirá mañana con los excancilleres del país para analizar la fase de alegados que se inicia el próximo mes.
El anuncio lo hizo hoy el presidente Evo Morales, durante un cuarto intermedio en la reunión que, bajo su conducción comenzó esta mañana en Santa Cruz de la Sierra.
“Nuestro equipo del mar, interno y externo, mañana va a recibir a los excancilleres de Bolivia, a todos. Será una etapa para compartir más experiencias, argumentos, más elementos  para este primer alegato con Chile, que va a ser el próximo mes”, anunció.
Morales se reúne en la capital oriental junto al agente boliviano para la demanda, Eduardo Rodríguez Veltzé; el vocero, Carlos Mesa; el canciller David Choquehuanca; el procurador general del Estado, Héctor Arce y miembros de la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar).
A la cita asiste además el equipo de abogados extranjeros contratados para el Gobierno, entre los que se menciona a Antonio Brotóns, Mathias Forteau, Monique Chemillier, Payam Akhavan, Vaughan Lowe y Amy Sande.

Bolivia presenta a juristas a 20 días de los alegatos en la CIJ

El presidente Morales se reúne hoy en Santa Cruz con el equipo de la demanda
Anuncio. El equipo boliviano tras la presentación de la solicitud para entablar el juicio contra Chile ante la CIJ, en La Haya (Holanda), en 2013.
Anuncio. El equipo boliviano tras la presentación de la solicitud para entablar el juicio contra Chile ante la CIJ, en La Haya (Holanda), en 2013. Foto: ABI
La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar / La Paz
00:27 / 13 de abril de 2015
Hoy el país conocerá a cuatro de los juristas internacionales que representan a Bolivia en la demanda que se entabla contra Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya. La presentación de los abogados se da a 20 días de los alegatos preliminares en este tribunal.
Los españoles Jorge Cardona Llorens, Antonio Remiro Brotóns y Rosa Riquelme, más el argentino Marcelo Kohen arribaron a Santa Cruz para asistir hoy a las 09.00 a la reunión de análisis de la posición boliviana para refutar el recurso incidental presentado por Chile sobre la competencia de la CIJ, a 20 días de los alegatos orales previos al juicio a realizarse del 4 al 8 de mayo.
Después de la presentación de la Memoria boliviana al tribunal en 2014, que fundamenta la petición de que Chile dialogue con Bolivia sobre una salida soberana al mar en base a sus ofrecimientos pasados, esta nación planteó que la CIJ no tiene jurisdicción para tratar la demanda.
OPORTUNIDAD. “Es una oportunidad para que estos profesionales participen de una reunión celebrada en el país, intercambien criterios con nuestras autoridades y sean conocidos por todos a través de los medios que concurrirán”, señaló ayer a La Razón Eduardo Rodríguez Veltzé, agente del país ante el tribunal internacional.
En el encuentro participarán el presidente Evo Morales; Rodríguez Veltzé; el vocero de la demanda, Carlos Mesa; el canciller David Choquehuanca; el procurador general del Estado, Héctor Arce, miembros de la Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar) y los abogados extranjeros.
Sobre esta cita, en una entrevista a este medio realizada el 23 de marzo, Mesa sostuvo: “Creo que era una obligación del Gobierno para con el país que los bolivianos sepan quiénes son los abogados que van a defender la causa boliviana, no solamente desde un punto de vista profesional, porque puedo decir que en las reuniones en las que he estado, son abogados fuertemente comprometidos y con una gran simpatía con Bolivia”.
La reunión se iniciará a las 09.00. A mitad de ella, la prensa podrá ingresar un momento. Se tiene previsto que cerca de las 11.00 se realice una conferencia en la que Morales presente a los juristas, en el hotel Camino Real. “El tratamiento de la posición boliviana en las audiencias orales será uno de los temas que en reunión reservada se tratará en las sesiones de trabajo”, indicó Rodríguez Veltzé, quien dijo que en el encuentro de trabajo se actualizará la información sobre el curso del proceso.
El Gobierno mantuvo en reserva, desde 2012, la identidad del equipo de abogados internacionales. Hoy el país conocerá a cuatro de ellos. Mesa evaluó como positiva esta decisión: “El Presidente, en la última reunión (antes del 23 de marzo) que tuvimos, pidió una fecha para que Bolivia sepa quiénes son nuestros abogados, para que no los vayan a conocer por la televisión el 4 de mayo (día en el que empiezan los alegatos). Me parece un buen gesto que se haya trabajado con discreción y que los abogados no estén presionados por nadie; pero cuando estamos tan cerca, es bueno que ellos sean conocidos. Es una presentación en sociedad del equipo”.
El cronograma oficial publicado por la CIJ señala que los alegatos de la objeción preliminar serán iniciados por Chile el lunes 4 de mayo. Bolivia tendrá su primera réplica el miércoles 6. La segunda ronda argumental será el jueves 7 para Chile y al día siguiente para Bolivia. Los actos serán televisados por el sistema de la Organización de las Naciones Unidas.
Rodríguez Veltzé afirmó que de cara a los alegatos “el equipo tiene un trabajo continuo y coordinado entre las entidades y los profesionales que lo asisten, las reuniones son parte de sus actividades”. Ayer, Morales, en el programa Esta casa no es hotel, sostuvo que la demanda boliviana tiene apoyo internacional. “El mundo no quiere que vivamos enfrentados con Chile”.
‘El Libro del mar’
Braille
El viceministro de Educación Alternativa, Noel Aguirre, anunció que El libro del mar será traducido al braille y se harán videos en lenguaje de señas para la inclusión del texto a la currícula escolar.
Mesa indica que campaña de Chile es ‘estéril’
EFE - El vocero de la causa marítima, Carlos Mesa, consideró ayer que la “doble apuesta” de Chile en la campaña para defender su postura frente a la demanda de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia es “estéril”. En su columna de opinión en Página Siete, indicó que uno de los argumentos de esa campaña es insistir que Bolivia intenta con su demanda cuestionar el Tratado de 1904.
Según Mesa, ante la proximidad de la presentación de alegatos en la CIJ y “a falta de razones jurídicas”, Santiago busca generar “una sensación política de que lo que está en juego no es simplemente un fallo que resuelva la controversia entre dos países” sino “un antecedente de alto riego para el orden jurídico internacional”. “La apuesta doblada por Chile en esta recta final es perfectamente comprensible, pero, con todo respeto, absolutamente ‘estéril’. La causa boliviana tiene una base lógica que está a muchos kilómetros del Tratado de 1904”.
Mesa sostuvo que con Chile persigue dos objetivos, el primero “intentar que la Corte acepte su lógica argumental” que es “ajena a la naturaleza intrínseca de la demanda boliviana”. El segundo es “crear en la comunidad internacional el temor de que, efectivamente, lo que está en juego no es un caso entre dos países, sino una jurisprudencia que puede complicar al mundo en temas internacionales mucho más volátiles y explosivos” que la “forzada mediterraneidad” boliviana.
“Pero ocurre que la apuesta doblada no hace sino poner en claro que su falta de solidez jurídica les obliga a generar esta sensación”. Mesa señaló que en las giras internacionales realizadas para explicar la demanda, ratificó que su país “respeta la arquitectura jurídica internacional” y que lo que pide a Chile es que “cumpla lo que su política exterior prometió hacer”.

Gracias, Eduardo Galeano (1940-2015)

Lo saludé una mañana en Oaxaca, incrédulo yo de tanta suerte. Caminaba por una de esas calles coloniales de piedras verdes, cuando me lo topé de frente. Era él, claro. No podía ser otro, a pesar de su baja estatura (me lo imaginaba grande como un gringo). Le dije "Maestro, soy un admirador suyo". Creo que no se esperaba tanta efusividad. En realidad, quería pasar desapercibido en una ciudad donde es frecuente toparse con estrellas de Hollywood vacacionando. Estaba con su esposa. Siguieron caminando por la acera, detrás de ellos había una pareja de venezolanos que hablaban de Chávez en aquel entonces, 2004 tal vez. Después, desaparecimos para siempre. Sólo me lo encontraba en la prensa pronunciándose a favor de Bolivia y su mar o deshuesando con un análisis la opulencia bárbara y cínica. Lo dije una vez, fue el historiador latinoamericano que mejor comprendió la historia de Bolivia, su tragedia y sueños de libertad.
Me sentí muy agradecido con él cuando sacó la cara por Bolivia el año 2003 durante la Guerra del Gas. Para quienes apenas habían escuchado hablar de Bolivia en su vida sintetizó en una frase el drama quienes luchabn en las calles pedregosas de El Alto, el porqué se oponían a que el escandaloso negociado del gas rematara con una salida por territorio que alguna vez había sido boliviano: "sobre la herida, la sal". 

Cuando Goni Sánchez dió gritos de alarma y se echó cenizas sobre la cabeza compadeciéndose por el trágico camino que había escogido Bolivia al rebelarse, Galeano replicó: "el capitalismo se ve al espejo y grita de espanto".


Que en paz descanse y que de Dios goce, maestro. Gracias. (FFO)

 

“Oriol Vall, que se ocupa de los recién nacidos en un hospital de Barcelona, dice que el primer gesto humano es el abrazo. Después de salir al mundo, al principio de sus días, los bebés manotean, como buscando a alguien.
Otros médicos, que se ocupan de los ya vividos, dicen que los viejos, al fin de sus días, mueren queriendo alzar los brazos.
Y así es la cosa, por muchas vueltas que le demos al asunto, y por muchas palabras que le pongamos, así es la cosa. A eso, así de simple, se reduce todo: entre dos aleteos, sin más explicación, transcurre el viaje”. -Eduardo Galeano, “El viaje”, Bocas del tiempo (Siglo XXI)

Tomado de palabrasaflordepiel: http://palabrasaflordepiel.com/2014/06/10/el-viaje-entre-dos-aleteos/

 

La muerte nunca mata del todo

Eduardo Galeano, una de las plumas más destacadas de la literatura latinoamericana murió hoy en su Montevideo natal. Amir Valle, escritor cubano, recuerda al gran Galeano.
Eduardo Galeano Eduardo Galeano
La muerte del escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de uno de los libros clásicos de las letras latinoamericanas: Las venas abiertas de América Latina, más que una muerte, parece una mala jugada tendida por alguno de esos muchos personajes siniestros que él caricaturizó en cualquiera de los tres tomos de ese otro clásico suyo: Memoria del fuego, sus agudas y poéticas viñetas sobre la realidad latinoamericana y universal.
A quienes lo conocieron les queda la sensación de que volverá a nacer en cualquier momento, como le sucediera al guerrillero salvadoreño Miguel Mármol en una de las historias más conocidas que este obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco devenido en escritor incluyera en el tercer tomo de Memoria del fuego: “El siglo del viento”, y seguro ahora mismo, allá en La Habana, en el D.F. mexicano, en alguna cantina de Montevideo, o en algún bar de Barcelona, Madrid o París, otros escritores lo rememoran contando su historia favorita: esos nacimientos que experimentó el salvadoreño Mármol tras sus muertes supuestas o inconclusas, pues quien estuvo aunque fuera una vez cerca de Galeano siempre se impactó por su vitalidad, su alegría, su irreverencia e, incluso a veces, su mal genio. ¿Cómo no esperar entonces que reaparezca, burlón, diciendo: “¡vaya tontos que se han creído ese chiste sobre mi muerte!”.
A pesar de sus posiciones claras de izquierda, Eduardo Galeano fue siempre un espíritu crítico. “La palabra política se ha manoseado tanto que significa todo y no significa nada. Entonces desconfío mucho de la etiqueta política”, dijo en cierta ocasión. Y siguiendo el cauce de esa mirada reflexiva que siempre tuvo hacia la realidad continental, y también hacia su propia contribución intelectual, entre los muchos polémicos momentos de su carrera como escritor el que más recientemente conmoviera al mundo fue precisamente su declaración sobre el libro que lo convirtió en un nombre imprescindible de las letras en lengua española con sólo 31 años de edad: Las venas abiertas de América Latina, una de las obras que los movimientos antimperialistas del mundo han tomado como referencia obligada para explicar la voracidad que se ha cebado contra las naciones latinoamericanas. “Intentó ser una obra de economía política, solo que yo no tenía la formación necesaria”, declaró al respecto. Y agregó: “No me arrepiento de haberlo escrito, pero es una etapa que, para mí, está superada”.
Su amada Montevideo lo vio nacer el 3 de septiembre de 1940, y esa misma ciudad sería el escenario de sus primeros pasos en el mundo del periodismo y la literatura cuando a los 14 años comenzó a vender caricaturas políticas al semanario del Partido Socialista uruguayo El Sol, firmando como "Gius", su primer apellido.
Los cubanos lo recuerdan en la Casa de las Américas contando cómo, tiempo después, decidiría usar el apellido de su madre: Galeano, con el que se impuso en el mundo periodístico como Jefe de redacción del prestigioso semanario izquierdista uruguayo Marcha, o como director del diario Época, medios donde consolidó el ideario que lo llevaría a escribir con la mente puesta en develar las verdades que los colonialistas e imperialistas utilizaban para aplastar los sueños libertarios del continente. Lo recuerdan reviviendo cómo a partir de 1971 esa institución cubana le insufló el aire que necesitaba para escapar de la asfixia que provocara en él la censura contra su libro Las venas abiertas de América Latina.
Y cómo tras el golpe de Estado de 1973 que instauró la dictadura cívico militar de Juan María Bordaberry se radicó en Buenos Aires, donde continuaría su labor crítica en la revista Crisis, que tuvo que interrumpir por el golpe de Estado liderado por el general argentino Videla en 1976…, su llegada a España donde vivió exiliado hasta 1985, su regreso a su Uruguay natal, ya en democracia, donde fundaría el semanario Brecha y dio a la imprenta el que junto a El libro de los abrazos y Las venas… ha sido otro de sus fenómenos literarios más traducidos y de impacto en otras culturas: Memoria del fuego.
Y es que, aunque su prolífica obra periodística y literaria, lo convirtió en una presencia habitual en eventos, foros académicos y ferias internacionales de todo el mundo, su pasión por Cuba le hacía viajar, o estar en permanente comunicación con la isla, casi siempre a través de otro gran escritor cubano, el narrador Eduardo Heras León, a quien consideraba un hermano. En ese entorno, las tres últimas generaciones de escritores cubanos, muchos de ellos graduados del Centro Nacional de Formación Literaria “Onelio Jorge Cardoso”, fundado y dirigido por Heras León, pudieron compartir en numerosas ocasiones con Galeano sus historias, recibir sus enseñanzas, disfrutar de su contagiosa palabra.
En una entrevista concedida a la revista Ñ, cuando le preguntaron “¿Qué es la muerte para usted?”, contestó: “A veces me angustia. A veces le tengo miedo. A veces me resulta indiferente, y otras veces, las más frecuentes, creo que la muerte y el nacimiento son hermanos. Que la muerte ocurre para que el nacimiento sea posible. Y que hay nacimientos para confirmar que la muerte nunca mata del todo”.
Eduardo Galeano ha muerto, dicen las noticias, pero quienes lo conocieron repiten esas, sus palabras: “la muerte nunca mata del todo”.

http://www.dw.de/la-muerte-nunca-mata-del-todo/a-18378968

9 de abril, 1952

El MAS y el nacionalismo

El MAS, entonces, no oscila entre uno u otro, sino que se ha movido articulando elementos de ambas tendencias, continuando tareas que se plantearía el nacionalismo revolucionario, pero encarándolas de modo distinto, acorde a los tiempos o dándoles un nuevo enfoque.

La Razón (Edición Impresa) / La Paz
00:04 / 12 de abril de 2015
 Oprimidos pero no vencidos, Silvia Rivera distingue entre una memoria larga vinculada a lo colonial y una corta relacionada a lo sucedido en 1952. De la primera vienen los indigenismos en general y de la segunda el “nacionalismo revolucionario”, tal como lo entiende Luis H. Antezana, es decir, como una noción que sirve para leer la política boliviana, pero que ya no es privativa del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).
En coincidencia con esa distinción, en el número de diciembre de 2006 de la revista Nueva Sociedad, Fernando Mayorga describe el carácter del Movimiento Al Socialismo (MAS) que solo estaba meses en el poder: “Luego de varias décadas de predominio neoliberal, con un sistema de partidos centrado en el establecimiento de coaliciones de gobierno, la sociedad boliviana asiste hoy a una transición estatal conducida por un proyecto político que combina elementos de nacionalismo e indigenismo”.
El MAS, entonces, no oscila entre uno u otro, sino que se ha movido articulando elementos de ambas tendencias, continuando tareas que se plantearía el nacionalismo revolucionario, pero encarándolas de modo distinto, acorde a los tiempos o dándoles un nuevo enfoque. Por ejemplo, si el primer gobierno del MNR creó cohesión social mediante la “alianza de clases” y un proceso de homogeneización cultural bajo el mestizaje; el MAS da continuidad a esta tarea, pero creando cohesión desde el reconocimiento de la pluralidad nacional (Mayorga), creando a un nuevo sujeto de derecho: el indígena originario campesino.
Finalmente, en esta articulación entre nacionalismo e indigenismo, el énfasis ha sido puesto en el primero, hecho que es explicado por Mayorga como un auténtico “giro programático” que hizo el MAS hacia el centro de la política nacional; esto se evidencia en que bajó el tono de la crítica a lo colonial y se prepara para celebrar, en 2025, el Bicentenario de la República.
El editor

Crítica a la historiografía de la Revolución del 52

¿De quién es la Revolución de 1952?, ¿del MNR?, ¿de los partisanos anónimos que lucharon en abril? Estas preguntas ponen sobre la mesa la problemática de quién ha sido y quién debe ser el ‘sujeto de la historia’.
La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:06 / 12 de abril de 2015
La noción de historia oficial (oficializada), de la historia con mayúscula, ha sido puesta en crisis desde hace tiempo por la teoría a partir de la nueva historiografía, iniciada, para algunos, en la manera novedosa de acercarse al pasado del historiador Fernand Braudel, sobre todo en su El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II. (1949)
En Bolivia, la publicación del libro La bala no mata sino el destino (Mario Murillo, Plural, 2012) abrió este debate a partir de su crítica a la historiografía específica de lo que precisamente la Historia llamó la “Revolución Nacional” de 1952. Esta discusión es un gran tema de la epistemología actual de la ciencia histórica.
En lo general, lo que el texto de Murillo pone en cuestión es la creación de un sujeto histórico por la historiografía; en particular, que el relato oficial más o menos científico de la Revolución Nacional hace que los sujetos históricos de este hecho sean determinados nombres (Víctor Paz Estenssoro, Juan Lechín Oquendo, Hernán Siles Zuazo, entre otros) y no los actores anónimos y espontáneos de la insurrección.
Lo importante de la crítica de Murillo a un corpus delimitado de libros que son canónicos sobre este periodo está en su afirmación general de que la historiografía boliviana se ha subordinado a una historia general del Estado boliviano (y por ende a los dichos y hechos de los estadistas) o como dice el filósofo francés Jaques Rancière (en Los Nombres de la historia. Una poética del saber, 1992) que a diferencia de la nueva historiografía, la convencional se ha dedicado a atribuir grandes hechos a “grandes” nombres.
Hay que mencionar que entre la historiografía puesta en cuestión está el libro Historia de Bolivia (1997) de Carlos D. Mesa Gisbert, José de Mesa y Teresa Gisbert, por lo que hubo cierta polémica al respecto. Carlos Mesa escribió un texto en el que señaló: “Lo curioso es que los testimonios que enriquecen su libro (de Murillo) no desmienten las premisas fundamentales que se pretenden descalificar. La razón es muy sencilla. Es imposible separar las acciones individuales de las colectivas, los liderazgos intelectuales, políticos y militares de los liderazgos intermedios y la acción del pueblo”.
Más allá de esta polémica particular, acá es importante la actual discusión teórica sobre la construcción del sujeto histórico que parece sancionarse a favor de uno nuevo: la masa anónima. Este abordaje teórico lo realiza  Jacques Rancière —si bien Murillo no utiliza este texto en su marco teórico, parece que echa muchas luces sobre la discusión—.
Rancière problematiza precisamente el vacío que la historiografía ha dejado al centrarse en los grandes nombres propios de monarcas, papas, nobles, etcétera, y no en los sujetos concretos y cotidianos que llama “testigos mudos”. Contrapone a esta manera de historiar el caso de Jules Michelet y su Historia de la Revolución Francesa. (1847-1853). Aquí, el enciclopedista se detiene en las cartas de la gente a la nueva República, que en el fondo son cartas de amor. Se da voz al testigo mudo, no al Soberano decapitado de la Historia (Luis XVI), sino al pueblo. Esto tiene un paralelo en Bolivia con las cartas de indignación de poblaciones del país tras enterarse de la invasión chilena dirigidas a la patria, las cuales también son cartas de amor.
Pero volviendo al tema, más allá de la especificidad y la crítica concreta de Murillo a un corpus dado y a la creación de una episteme que él asegura es funcional al MNR, opera en su libro el asesinato simbólico del estadista como sujeto histórico. Se falla entonces a favor del testigo mudo, enmudecido por la institución de la Historia, tal como se podía interpretar en la mención que se hacía de Rancière.
Con una serie de transposiciones a partir de este teórico francés se hace el siguiente juego. El soberano soy yo, decían los reyes en la monarquía. Tras el triunfo de la Revolución Francesa el pueblo insurrecto dirá: el soberano ahora soy yo (lo cual se ha transferido hoy a la democracia que considera que “el soberano” es la categoría “pueblo” que vota).
Este movimiento, en el caso particular de la Revolución de 1952, da como resultado que ésta no es el MNR: “la Revolución del 52 somos nosotros, los que peleamos en las calles y no los estadistas que llegaron con posterioridad”, dirían los testigos enmudecidos. Quien muere simbólicamente en el texto de Murillo es Paz Estenssoro como metonimia de los estadistas convertidos automáticamente en sujetos de la historia boliviana.
Esto último es lo importante en esta discusión de la propuesta de Murillo, además de los valiosos testimonios de actores y testigos de las jornadas de abril de 1952. La reflexión sobre la historiación desemboca en un paralelo que ya insinúa el autor de La bala no mata... con la “guerra del gas” de octubre negro. Si Paz Estenssoro no estaba en Bolivia durante las jornadas de abril, Evo Morales tampoco durante la lucha de octubre de 2003.
Si Murillo postula cierto grado de marginalidad o la no centralidad por parte del MNR durante el 9, 10 y 11 de abril, se puede decir sin error que el Movimiento Al Socialismo (MAS) y su estructura partidaria no fueron determinantes, ni mucho menos, en las jornadas de octubre de 2003, pues quienes en realidad tienen mayor parte del crédito son los vecinos de El Alto y La Paz, en ese orden. Esto podrá dar una idea a los futuros historiadores que abordarán el periodo que vivimos para responder, ¿quién es el sujeto histórico del proceso de cambio?, ¿los movimientos sociales?, ¿los gabinetes de Morales?, ¿Morales mismo? o ¿los insurrectos que salieron a las calles espontáneamente en octubre sin filiación partidaria alguna?
Siguiendo el paralelo, si Murillo dice que la historia oficializada del MNR termina por ser una historia general del Estado boliviano y de los dichos y hechos de los estadistas de ese momento (es decir, que se centra en las medidas gubernamentales como la nacionalización de las minas, el voto universal o la reforma agraria), el futuro historiador, si sigue la nueva historiografía que propone Rancière, ¿debería centrarse en el producto final de la Asamblea Constituyente, los números estadísticos del crecimiento económico producto de la neonacionalización de los hidrocarburos, o en la historia del indígena anónimo de Tierras Bajas que caminó en 1992 pidiendo una Asamblea Constituyente o el grito de los alteños en 2003, que tenían a la muerte como poca cosa antes que vender gas a Chile?
Rancière responde: “La revolución de la ciencia de la historia quiso justamente revocar la primacía de los acontecimientos y los nombres propios en beneficio de las largas duraciones y la vida de los anónimos”.

MAS, ‘nacionalismo revolucionario del siglo XXI’

Nacionalismo revolucionario e indigenismo, dos corrientes ideológicas que están presentes en el Movimiento Al Socialismo y en su modo de gestión del Estado.
La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:07 / 12 de abril de 2015
Tanto en lo positivo como en lo negativo, varios son los parecidos entre el Movimiento Al Socialismo (MAS, en tanto partido ya con diez años en el poder) y el nacionalismo revolucionario del siglo pasado. Además, ya en 2007, el sociólogo Fernando Mayorga notaba en el partido de gobierno una tensión entre el indigenismo y el nacionalismo.
Ahora, con un panorama más cierto a partir de la vigencia de la Constitución de 2009, la neonacionalización de los hidrocarburos y el fortalecimiento del Estado, se puede encontrar paralelismos entre hoy y el 52 que quizás permitan hablar de un ‘nacionalismo revolucionario del siglo XXI’ en el proyecto del MAS.
Atender a estos ecos se hace pertinente en razón de los 63 años de las jornadas del 9, 10 y 11 de abril de 1952, gracias a las cuales ascendió al poder el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), pero que dejó puntos pendientes o que los cumplió con matices. Varios puntos de esa agenda han sido recogidos por el MAS de acuerdo con la coyuntura actual. Por ejemplo, la nacionalización de las minas del MNR es tan diferente de la neonacionalización de los hidrocarburos del MAS, que un purista podría llegar a objetar el uso de esta palabra en el caso masista; aunque, desde el otro lado, en crítica al 52, también alguien podría cuestionar la exorbitante indemnización que dio el gobierno del MNR a las empresas nacionalizadas...
Con signo negativo, por ejemplo, el demógrafo Raúl Prada habló repetidas veces de la gestión del proceso de cambio como la reproducción del Estado-Nación del 52. Pero ¿cómo y dónde se escuchan estos ecos nacionalistas en el MAS? Mayorga primero deja en claro que entre las corrientes internas en el partido de gobierno, no se trata de indigenismo versus nacionalismo, sino de su articulación.
¿Qué se plantea el nacionalismo revolucionario del 52 como eje? Responde Mayorga: que la estructura de poder esté en manos del Estado y no de empresarios mineros articulados a las transnacionales; soberanía sobre los recursos naturales; integración territorial; conformación de una colectividad con identidad propia, es decir, cohesión social bajo la idea de nación. Desde 1952, en estos puntos hubo pasos adelante y retrocesos.
SUJETO Y NACIÓN. En lo relativo a la búsqueda de cohesión social, la crítica indígena al MNR fue que se la quiso lograr bajo una homogeneización excluyente. El mestizaje apuntó hacia hacer desaparecer la diferencia occidentalizando a los originarios bajo la categorización de “campesinos”.
“Entonces —dice el sociólogo—, con un Estado Plurinacional se tiene un reconocimiento de la diversidad étnica, se toma una serie de medidas de discriminación positiva, se reconoce en la Constitución una serie de usos y costumbres propios que se institucionalizan en el Estado, y con eso se obtiene mayor cohesión; entonces se logra una comunidad política con fuerte sentido de pertenencia”. Ese sentido patriótico es el que ahora el Gobierno quiere exponer y mostrar: el orgullo de ser boliviano. “La vigorosa interpelación indígena termina por alimentar un sentimiento nacionalista, la idea de ‘Bolivia potencia’. Se podría decir que en los discursos del Gobierno se está repitiendo aquella frase de (Franz) Tamayo: ‘Atrevámonos a ser bolivianos’”.
El senador del MAS Carlos Romero también analiza las dos influencias de las que habla Mayorga (nacionalismo e indigenismo) para leer las continuidades, pero también las distancias, entre el nacionalismo revolucionario y el MAS.  El contexto de la revolución nacional es de homogeneizar, como se dijo. El Convenio 107 (1957) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) expuso que las “poblaciones indígenas” (aún no se hablaba de ‘pueblos’) debían “incorporarse al Estado en términos de asimilación de los valores occidentales para desarrollarse”, parafrasea Romero.
“Eso se pensaba como un salto cualitativo porque el enfoque anterior decía que eran poblaciones bárbaras y salvajes, en este caso se las reconocía en abstracto. Lo que señalaba ese convenio era lo que el gobierno del 52 creía. Entonces, si bien es homogeneizante, se incorpora a la vida política, se da acceso a la tierra y educación a la población rural”.
Así, la Revolución del 52 “se ha complementado con el proceso de cambio (impulsado por el MAS)”, en el sentido en que el Convenio 169 de la OIT (1989) (que sustituye al 107), reconoce que los pueblos originarios “son ciudadanos iguales al resto, pero son diferentes desde lo colectivo y así se respeta su diferencia cultural”.
El Estado Plurinacional —sigue el senador— entonces profundiza el reconocimiento de ese sujeto colectivo, que además se constituye en uno de los núcleos organizativos del Estado. “Desde ese punto de vista, hay una correlación entre la Revolución Nacional del 52 y la Revolución Democrática y Cultural que lidera el Movimiento Al Socialismo”. Esta continuidad de tareas en lo cultural sigue en la agenda política, como lo demostró la polémica, posiblemente falsa, sobre la noción de “mestizo”, en referencia a una pregunta del último Censo (2012).
“Antes, la nación era una, ahora se la piensa como pluralidad, pero representada por el Estado —expresa  Mayorga. El Estado Plurinacional está terminando las tareas de formación de comunidad política iniciada el 52, por eso se puede hablar de un nacionalismo revolucionario del siglo XXI”. Eso quiere mencionar  —afirma— que se da con un nuevo sistema de actores y un nuevo modelo de desarrollo (“porque incorpora el Vivir Bien en sus planes de nacionalización”). Quien le ha dado un nombre pertinente, asegura, es Fernando Calderón: “neodesarrollismo indígena”. Entonces, se insiste en que hay tareas pendientes de construcción nacional que tuvieron un momento importante de realización bajo la Revolución de abril de 1952.
En los últimos 30 años surgieron otras interpelaciones que pusieron en cuestión la dimensión cultural e ideológica de pertenencia a la nación —argumenta Mayorga—, particularmente planteamientos desde lo étnico indígena y lo regional. Había varias maneras de responder a esta crisis del Estado, pero “eso implicaba articular elementos del nacionalismo y del indigenismo”.
Cuando el MAS asumió el proyecto de Constitución del Pacto de Unidad, el acento era puesto sobre su carácter indigenista: “esta propuesta se trataba de un Estado Plurinacional solo sobre la base de autonomías indígenas con autodeterminación y no autonomías departamentales”, precisa. “Ahí había una crítica al nacionalismo como comunidad política de expresión de lo boliviano y su intento homogeneizador; sin embargo, también se reforzaba la idea nacionalista de que es el Estado el que debe administrar los recursos”. Entonces, el nacionalismo estaba vigoroso por el posicionamiento del tema hidrocarburífero como una demanda fuerte, pero articulada a lo indígena.
“En la Asamblea Constituyente, no obstante, el diseño final incorpora autonomías departamentales. Ya en la implementación de la nueva Constitución se ven estos contrastes y las diferentes formas de articulación que se van a ir tamizando”. Para ejemplificar esta última afirmación, el sociólogo pone el ejemplo del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (TIPNIS), cuando el Gobierno quiso construir una carretera por ese reservorio y sus pobladores lo rechazaron inicialmente, ganando el apoyo de la población urbana, sobre todo de La Paz. Posteriormente, hubo una consulta previa y aceptaron el proyecto desarrollista, pero el movimiento indígena quedó dividido hasta hoy y el Gobierno no dio un paso más para concretar el proyecto.
En el TIPNIS —argumenta— se tiene una clara disputa entre la vigencia de la soberanía territorial (que es prerrogativa del Estado desde el nacionalismo más convencional) y los derechos colectivos de las naciones y pueblos indígenas (“que constituyen la médula de la concepción plurinacional del Estado”). Entre los derechos colectivos está la consulta previa para definir una acción en su territorio. “En el TIPNIS entra en contradicción la voluntad de soberanía estatal versus la vigencia de un derecho colectivo. El Estado opta por subordinar el derecho colectivo particular al colectivo nacional, representado por el Estado. Entonces, se pide la consulta previa y ahí el Estado termina incorporando la interpelación indígena, reforzando de este modo la capacidad representativa del Estado.
NACIONALIZACIÓN. Tras la caída del MNR, el MAS retomó la nacionalización, pero esta vez no de la minería, sino de los hidrocarburos y de las empresas estratégicas, a fin de que el Estado controle el excedente (actualmente hay voces dentro del MAS en favor de una nacionalización de la minería).
El MNR nacionalizó las minas para contrarrestar a la Rosca que controlaba las minas para el capitalismo extranjero. El Estado recuperó así el control del excedente, lo que se tradujo en inversión pública, como enumera Carlos Romero: unos 25 millones de dólares para los complejos agroindustriales en el oriente, infraestructura caminera, rutas interprovinciales sobre todo en el oriente, más otros temas de seguridad social. “No obstante, no se dio el paso a la industrialización, lo que produjo un intercambio desigual que frustró la liberación económica”.
Entre la nacionalización de las minas y la de los hidrocarburos (hecha por Morales), “hay un parangón”: “ambas generaron excedente, ambas representan un control estatal del nucleo principal de la economía boliviana y la recuperación de soberanía económica en contextos políticos distintos”. La diferencia que nota el senador está en que la medida del MNR se revirtió tras la descapitalización que significó la aprobación de indemnizaciones excesivas a los potentados mineros de la época; ahora (bajo el gobierno del MAS) el Estado no se ha descapitalizado. Empero, la tarea pendiente de la industrialización que debió operar hace 50 años se está iniciando recién con las refinerías y proyectos objeto de crítica, como Papelbol y otros.
Otros dirán, sin embargo, que la nacionalización de los hidrocarburos no existió, sino que solo fue una compra mayor de acciones de las empresas antes capitalizadas, lo que contrasta con la escena mediática de policías militares tomando los campos hidrocarburíferos en 2006.
TERRITORIO. En el tema de la soberanía territorial, Mayorga hace un paralelo. La forma de ejercerla para el MNR fue “la marcha hacia el oriente; en los 80 fue la descentralización municipal que implicó la institucionalidad estatal en todo el territorio; hoy se tiene un diseño más fuerte con las autono-mías departamentales e indígenas. Ése es claramente un discurso del Gobierno de cara a la presencia del Estado en todo el país”.
En el ámbito territorial también pesa la medida de 1953 de la Reforma Agraria. En occidente se impulsó un modelo de desarrollo farmer (formación del pequeño productor campesino) para liberar a los pongos de su condición servidumbral y darles tierra para que las familias campesinas se incorporen al mercado capitalista —explica Romero— mientras que en oriente se dio un modelo junker (formación del gran terrateniente, latifundista) para transformar las haciendas de características medievales en modernas unidades capitalistas.
“El proceso de cambio también ha hecho transformaciones en la estructura agraria, como la modalidad de las Tierras Comunitarias de Origen. 24 millones de hectáreas están bajo el control y la propiedad jurídica colectiva de los pueblos indígenas, lo que falta es mejorar su gestión territorial y productiva que aún es limitada”, concluye Romero.
AGENDA 2025. Si algo muestra a Mayorga el “giro programático” con tilde en el nacionalismo revolucionario es precisamente la adopción de la Agenda Patriótica 2025, “donde se tiene la continuidad y la ruptura plasmada en política pública”.
“Ya no es agenda plurinacional, sino patriótica —que es un sentido convencional del nacionalismo. La agenda señala la celebración de la fundación de la República, del país, del pasado”. Además, la palabra que más se repite es “soberanía” (alimentaria, tecnológica) —interpreta—. “¿Quién representa a la soberanía?, ¿el pueblo? Sí, el día de las elecciones, porque quien encarna la soberanía es el Estado y eso es nacionalismo en general; pero ¿por qué revolucionario?, porque aquí hay un sujeto popular que impulsa la transformación, que no es el pueblo como alianza de clases, sino esta coalición campesino indígena que se traduce en el sujeto plurinacional reconocido por la Constitución”. El “giro programático” sugerido por Mayorga no ve que se deje el indigenismo, sino que pone el acento sobre el nacionalismo revolucionario. La consecución de la agenda 2025, en lo más importante (eliminación de la pobreza, acceso universal a servicios básicos y seguridad alimentaria), “haría diluir los elementos ideológicos de que el proceso sea más o menos indigenista”.

jueves, 9 de abril de 2015

Cómo vienen cubriendo algunos medios el asunto Bolivia-Chile en La Haya

Bolivia niega haber planteado a Chile negociar una salida al mar a espaldas de La Haya, como publicó la prensa de este país

La propuesta, difundida por la prensa chilena y que supuestamente incluía la cesión de un enclave marítimo y garantías de uso de la conexión por carretera, ha sido tildada de "falacia" por el gobierno Boliviano.
La Cancillería boliviana planteó a finales de diciembre, según un reportaje que publica hoy el diario chileno La Tercera, una propuesta concreta a Chile para obtener una salida soberana al mar a cambio de retirar la demanda que desde 2013 mantiene ante la Corte Internacional de Justicia,
El Gobierno boliviano lo negó posteriormente: "Es una falacia que Bolivia quiera negociar con Chile un enclave a cambio de retirar la demanda marítima ante La Haya", aseguró la ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, a través de su cuenta en la red social Twitter. Y acusó a la prensa chilena de "iniciar una campaña de desinformación".
También la viceministra de Gestión Institucional y Consular de la Cancillería boliviana, Leonor Arauco, negó que su Gobierno haya hecho oferta alguna a Chile. En declaraciones a la agencia estatal ABI, Arauco señaló que "Bolivia no ha hecho llegar a Chile ningún mensaje ni formal ni informalmente" y agregó que su país ratifica la demanda ante La Haya como una instancia válida para resolver pacíficamente problemas entre países.
La supuesta propuesta habría consistido en la entrega por parte de Chile de un enclave con soberanía al norte de la caleta de Pisagua en el municipio de Huara, en la región de Tarapacá (en el extremo norte del país), según se detalla en la nota, que cita, sin identificar, a fuentes de alto nivel de ambos gobiernos.
Complejo portuario soberano y carretera con garantías
La idea habría sido ubicar en esa zona instalaciones portuarias, turísticas, realizar proyecto inmobiliarios, una planta para industrialización de gas y garantías especiales para el uso de la carretera que une a Chile con la localidad de Oruro, en Bolivia. Ya en el pasado se había explorado la posibilidad de establecer ahí un enclave boliviano debido a la escasa población y poco desarrollo de la zona, sumado a la profundidad de las aguas que permitirían la instalación de un puerto.
A cambio se sugería la posibilidad de terminar con la demanda interpuesta en 2013 por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya precisamente reclamando una salida soberana al mar que perdió en una guerra en el siglo XIX.
Consultado por esta propuesta, el canciller boliviano se limitó a responder a La Tercera que "las negociaciones de Cancillería no son a través de los medios de comunicación". Por su parte, la Cancillería chilena declinó referirse al tema debido a que su presentación fue informal, valorándola sólo como "una idea, la expresión de un deseo, una exploración de la voluntad de Chile de avanzar".
LGC (EFE / La Tercera)
  • Fecha 11.01.2015 
http://www.dw.de/bolivia-niega-haber-planteado-a-chile-negociar-una-salida-al-mar-a-espaldas-de-la-haya-como-public%C3%B3-la-prensa-de-este-pa%C3%ADs/a-18184798

Patrimonio recuperado

Bolivia recupera dos lienzos robados hace 13 años

El presidente Evo Morales recibió hoy los lienzos Huida a Egipto y Virgen de la Candelaria, que fueron robados en junio de 2002, junto con otras 10 piezas, de la iglesia San Martín de la ciudad de Potosí y recuperados en Estados Unidos 13 años después.
Cuadros robados y recuperados para Bolivia
Cuadros robados y recuperados para Bolivia
La Razón Digital / ABI / La Paz
08:53 / 09 de abril de 2015
El presidente Evo Morales recibió hoy los lienzos Huida a Egipto y Virgen de la Candelaria, que fueron robados en junio de 2002, junto con otras 10 piezas, de la iglesia San Martín de la ciudad de Potosí y recuperados en Estados Unidos 13 años después.
"Dos recuperamos, saludamos a la familia Huber, gracias por la decisión de devolvernos", dijo en un acto que se realizó en Palacio de Gobierno.
La familia estadounidense Huber compró ambos cuadros de una galería de arte privada en San Pablo, Brasil, y al comprobar que se trataba de las obras sustraídas de Bolivia decidió devolverlas sin reclamar la inversión efectuada.
Morales manifestó que así como se robaron cuadros y obras de arte se llevaron también "nuestra identidad" y bienes patrimoniales del pueblo boliviano.
En tiempos del liberalismo y militarismo, dijo, que la práctica del saqueo era "permanente" por lo que la tarea de los bolivianos es recuperar los recursos naturales sustraídos.
Indicó que en cuanto a obras de arte y otras piezas, los robos se producen, principalmente, en iglesias católicas, por lo que decidió que los cuadros recuperados sean llevados a la Casa de la Moneda en la Villa Imperial.
"Hemos decidido que estos cuadros vayan a la Casa de la Moneda de Potosí. Si devolvemos a la Iglesia tal vez otra vez se pierdan", mencionó. 
El lienzo Huida a Egipto data del siglo XVII, mientras que el cuadro Virgen de la Candelaria es del siglo XVIII. Ambos son de estilo barroco, con la especialidad de pintura de caballete. La técnica es al óleo y son de autores anónimos.
El Presidente indígena destacó el desprendimiento de la familia Huber y expresó su deseo de que otras familias y coleccionistas actúen de la misma manera devolviendo los bienes robados de Bolivia.
A propósito de la devolución de los cuadros, reflexionó también sobre la necesidad de "recuperar" a quienes están "desorientados" y aún siguen con políticas neoliberales y neocoloniales, aunque -dijo- que esa es "una batalla interna".