lunes, 2 de marzo de 2015

"Tal vez tenemos tiempo"

Memorias bolivianas de Volodia Teitelboim

Hace 25 años, en Santiago, el escritor y dirigente comunista desgranó sus recuerdos de Bolivia, entre ellos, su misión como enviado de Allende para iniciar conversaciones con el gobierno de Torres; Teitelboim murió en 2008

 

La Razón (Edición Impresa) / Mariano Baptista Gumucio - periodista
00:00 / 01 de marzo de 2015
Había conocido a Volodia Teitelboim en la presentación de su libro Un hombre de edad media, y cuando me acerqué a felicitarlo me sorprendió diciéndome que conocía bastante Bolivia, pues había estado por lo menos tres veces de visita. Añadió que actuó como enviado del presidente (Salvador) Allende ante el presidente (Juan José) Torres. Esta sorprendente declaración despertó por cierto mi interés y le pregunté si estaría dispuesto a que le grabe sus recuerdos. “A esta altura de mi vida”, me respondió, “no tengo nada que perder ni que ganar y con mucho gusto lo recibiré en casa”, Teitelboim es autor de novelas, ensayos, biografías y sus propias memorias, y a sus noventa y pico de años es la figura patricia de la cultura chilena. Miembro del Partido Comunista desde su juventud, él bromea diciendo que ostenta el récord mundial como miembro del comité central donde ha estado por medio siglo. El golpe militar lo sorprendió en Europa donde se quedó hasta el retorno a la democracia. En los últimos años, los más fecundos de su vida, ha escrito las biografías, consagradas ya, de Neruda, Gabriela Mistral y Huidobro, así como Los dos Borges, vida, sueños y enigmas, premiada por la Academia Chilena de la Lengua.
Nuestra reunión tuvo lugar en su biblioteca donde pareciera que no cabe un libro más. Un gato que no se separa de su lado fue el testigo de nuestra conversación grabada. Antes de entrar al tema de Bolivia charlamos de libros y autores, entre ellos Regis Debray, que de su prisión en Bolivia salió a Chile a reposar y meditar en casa de Neruda, en Isla Negra. Volodia recordó luego a sus amigos bolivianos. Ésta es la versión textual de sus palabras.
José Antonio Arze fue muy amigo mío, trabajó aquí en la biblioteca del Congreso e incluso se casó con una chilena encantadora, a quien conoció también en la biblioteca; yo lo quise muchísimo, teníamos muchas afinidades intelectuales, él era sobre todo inclinado a la sociología; yo, en el primer momento en el que le conocí, estudiaba Derecho, era presidente del Centro de Derecho y lo llevé varias veces a dar conferencias en la facultad.
Otro tipo de relación fue con el embajador Ostria Gutiérrez, una persona distinguida que al ser despedida de su cargo diplomático quedó de asesor de la editorial Zig-Zag y publicó Un pueblo en la cruz. A mí me impresionó mucho, en ese momento yo hacía crítica literaria y dediqué un largo artículo a ese libro en el que compartía el sufrimiento del pueblo boliviano y sus desdichas. Una vez, recuerdo, debió ser el año 47, me invitó a la embajada, a la recepción del 6 de agosto. Habíamos tenido una reunión borrascosa con el presidente Gonzales Videla que ya se preparaba para prescindir de nosotros. De pronto alguien me abrazó por la espalda reclamándome por qué no habíamos ido a verlo, que éramos unos ingratos. Era el propio Gonzales Videla. Volvimos a reunirnos con él, pero fue inútil, pues ya no le servíamos pese a nuestro enorme aporte electoral, ya que habíamos llegado a ser la segunda fuerza política del país.
También conocí a Ricardo Anaya, el segundo de Arze. Cuando viajaba a Bolivia me alojaba en la casa de José María Alvarado, cuya familia me trataba como  a un miembro más. Solamente he conocido la Bolivia andina y recuerdo que di una conferencia en la Universidad de Potosí. Te voy a contar algo que es poco conocido. Nosotros teníamos una escuela de cuadros en el partido y venían muchachos del Ecuador, del Perú, de Bolivia. Un día los jóvenes del PIR que estaban aquí me contaron que estaban haciendo un documento teórico para proponer la creación del Partido Comunista… y lo hicieron. Eso fue alrededor del año 50. Los bolivianos eran muy estudiosos y muy apreciados aquí, impresionaban su don de gentes y su amabilidad. Muchos años después conocí a Simón Reyes, que pasó un exilio en Santiago. Vi a Lechín Oquendo, pero lo traté poco. No conocía a gente del MNR.
En los años 60 estuve en el Congreso como diputado y senador, y trabajé en la comisión de relaciones exteriores. He tenido siempre mucho interés en mirar hacia el mundo y, desde luego, hacia América Latina, particularmente a los vecinos. Me desagradó mucho lo sucedido con el río Lauca, diferendo por el que Bolivia suspendió relaciones con mi país. Yo manifesté que no se debía desviar esas aguas, y el Canciller Alessandri nos dijo que era una situación coyuntural y que todo se iba a arreglar pronto, pero han pasado los años y no sucedió nada.
Allende era mi compañero en el Parlamento, y él recibió personalmente a los pocos guerrilleros que sobrevivieron al Che. Era un hombre muy arrojado, de mucho coraje, de mucha decisión. Cuando los sobrevivientes de la guerrilla llegaron al norte de Chile, los llevaron a Investigaciones, de donde los recuperó Allende acompañándolos nada menos que hasta la isla de Tahití, lo que causó un gran escándalo. La gente de la derecha decía: ¿Cómo es posible que un senador acompañe a unos guerrilleros derrotados?
Años después, Allende fue elegido presidente. Yo seguía trabajando en la Comisión de Relaciones Exteriores. Debo hacer una digresión en mi relato. Antes de que él se hiciera cargo de la Presidencia, me buscó un grupo de generales indicándome que el Alto Mando deseaba saber cuáles eran las intenciones del nuevo Presidente. Me pidieron que fuera intermediario. Consulté a Allende y él estuvo de acuerdo. Trajeron a casa un cuestionario que tenía muchas cosas infantiles. Por ejemplo, preguntaban si los soldados rasos podían llegar a generales sin pasar por la Escuela Militar. También les preocupaba que la izquierda —según ellos— estuviese manejando una lista de oficiales a ser fusilados. Todas estas elucubraciones se hacían en las Escuelas de Altos Estudios que manejaban ellos, donde cualquier disparate era tomado como artículo de fe. Traté de tranquilizarlos pero noté que ya tenían el gusto de la sangre en la boca. Mucho especulaban en esos centros de ‘estudio’ que existía una ‘entente’ izquierdista en el Cono Sur, por la presunta afinidad de Velasco Alvarado, Allende y Torres. La verdad es que cada uno de esos gobiernos obedecía a distintas circunstancias internas de cada país.
Lo más preocupante era, sin embargo, los escenarios bélicos con los que jugaban. Estaban convencidos que antes del 79, Perú iniciaría una guerra de reconquista de sus antiguas provincias y, entonces, Chile estaba en el deber de hacer una guerra preventiva contra sus vecinos del norte. Mencionaban como ejemplo fehaciente el ataque que había hecho Israel a los árabes adelantándose a una operación envolvente de ellos. Todo era un completo delirio.
Y así como no pensaron en el desastre que podían causar si ponían en marcha sus proyectos bélicos, tampoco midieron la tremenda responsabilidad al destruir nuestra vida institucional y bombardear el Palacio de la Moneda.
Fue en esa atmósfera enrarecida que el presidente Allende envió gente de su confianza al Perú, que se entrevistó con el presidente Velasco Alvarado. Yo recibí el encargo de visitar La Paz y entrevistarme con el presidente Torres. El mensaje de Allende fue: ‘Hay que buscar acuerdos, soluciones. Nosotros somos completamente contrarios a cualquier solución violenta, somos latinoamericanos, tenemos que ayudarnos, tener seguras nuestras espaldas. Nosotros no somos un peligro para nadie y menos un peligro bélico.’
El presidente Torres me escuchó con atención. Me dijo que por supuesto a él también le interesaba un arreglo entre nuestros países. Era consciente de que sería necesario crear un clima de opinión favorable en los tres países. Me impresionó como un hombre muy simpático, no un intelectual, pero sí un militar con sentido común, muy agradable en su trato. Quedamos en articular una agenda, sacar en limpio qué era lo que quería cada país para terminar con un problema de incomunicación y recelo que ya tenía casi un siglo. Volví con ese mensaje a Santiago, donde Allende me recibió de inmediato. Quedó muy satisfecho y me dijo que debía volver tan pronto como fuera posible a Bolivia para reanudar las conversaciones. En efecto, volví a La Paz. No recuerdo si el Canciller boliviano fue parte de esas conversaciones; quizás no, pues lo cierto es que desde el aeropuerto me recogían funcionarios de Palacio. Nunca aparecí en los diarios de Bolivia ni de Chile y la relación se mantuvo en un plano de absoluto secreto, tan es así que es la primera vez que me refiero a ella.
En la segunda reunión con el presidente Torres hablamos de las aspiraciones bolivianas y él me indicó que la consigna de todos los partidos de derecha o de izquierda de su país, y por cierto la doctrina de sus Fuerzas Armadas, era que Bolivia recuperará su cualidad marítima dentro de un gran arreglo con Chile, en el que se tomarán en cuenta planes de desarrollo conjunto de una región hasta ahora desértica y semiabandonada. Hablamos de la posibilidad de un corredor a lo largo de la Línea de la Concordia o de un enclave que satisficiera el anhelo boliviano. Lo que logró Allende es convencer a los dos vecinos que su gobierno buscaba sobre todo la paz  y el entendimiento con ellos. Las conversaciones debían mantenerse todavía en un nivel reservado.
Pero sucedió que Torres fue derrocado por un movimiento militar el año 71 —y luego asesinado en Buenos Aires—, y el Ejército chileno, el 73, usó sus armas contra su propio pueblo, siendo la primera víctima inmolada el propio presidente Allende. Entonces se inició una dictadura sangrienta prolongada por 17 años. Convirtiose en portavoz contra Bolivia un loco apellidado Merino que no estaba en el manicomio sino en la Junta donde representaba al Poder Legislativo, ya que se repartieron entre los tres miembros los roles de los poderes del Estado. Pinochet era el que mandaba, y al otro se le iba la lengua.
Con el tiempo, el propio Pinochet se dio cuenta de que había que buscar un arreglo con Bolivia y ahí vino la negociación del año 75, que no tuvo éxito por razones de dominio público.
Al concluir nuestra charla, Teitelboim reiteró su afecto a los bolivianos. Me obsequió su libro de memorias con una gentil dedicatoria y formuló votos para que la aproximación que se había producido en los últimos dos años culminara en una negociación exitosa para bien de ambos países. El gato no se había movido de nuestro lado en las dos horas que duró mi visita.
NOTA
Este texto se publicó en el periódico Presencia de La Paz, el 26 de mayo de 2000. Fue recogido en el libro compilado por Mariano Baptista Gumucio: ‘Pensando en Bolivia. Gabriela Mistral, Vicente Huidobro, Pablo Neruda Pablo de Rokha’. Baptista Gumucio fue Cónsul de Bolivia en Santiago de Chile. 

 

Pablo Neruda (1904-1973)


TAL VEZ TENEMOS TIEMPO

... Tal vez tenemos tiempo aún
para ser y para ser justos.
De una manera transitoria
ayer se murió la verdad
y aunque lo sabe todo el mundo
todo el mundo lo disimula:
ninguno le ha mandado flores:
ya se murió y no llora nadie.

Tal vez entre olvido y apuro
un poco antes del entierro
tendremos oportunidad
de nuestra muerte y de nuestra vida
para salir de calle en calle,
de mar en mar, de puerto en puerto,
de cordillera en cordillera,
y sobre todo de hombre en hombre,
a preguntar si la matamos
o si la mataron otros,
si fueron nuestros enemigos
o nuestro amor cometió el crimen,
porque ya murió la verdad
y ahora podemos ser justos.

Antes debíamos pelear
con armas de oscuro calibre
y por herirnos olvidamos
para qué estábamos peleando.

Nunca se supo de quién era
la sangre que nos envolvía,
acusábamos sin cesar,
sin cesar fuimos acusados,
ellos sufrieron y sufrimos,
y cuando ya ganaron ellos
y también ganamos nosotros
había muerto la verdad
de antigüedad o de violencia.
Ahora no hay nada que hacer:
todos perdimos la batalla.

Por eso pienso que tal vez
por fin pudiéramos ser justos
o por fin pudiéramos ser:
tenemos este último minuto
y luego mil años de gloria
para no ser y no volver.

(de Memorial de Isla Negra)



Translation:

MAYBE WE STILL HAVE TIME

Maybe we still have time
to be and to be just.
Yesterday, truth died,
a most untimely death,
and although every one knows it,
they all go on pretending.
No one has sent it flowers,
it is dead now and no one weeps.

Maybe between grief and forgetting,
a little before the burial,
we will have the chance
of our death and our life
to go from street to street,
from sea to sea, from port to port,
from mountain to mountain,
and above all, from man to man,
to find out if we killed it
or if other people did,
if it was our enemies
or our love that committed the crime,
because now truth is dead
and now we can be just.

Before, we had to battle
with weapons of doubtful calibre
and, wounding ourselves, we forgot
what we were fighting about.

We never knew whose it was,
the blood that shrouded us,
we made endless accusations,
endlessly we were accused.
They suffered, we suffered,
and when at last they won
and we also won,
truth was already dead
of violence and old age.
Now there is nothing to do,
we all lost the battle.

And so I think that maybe
at last we could be just
or at last we could simply be.
We have this final moment,
and then forever for not being,
for not coming back.

Translated by Alastair Reid1

Hacia La Haya, recta final

Bolivia y Chile se retan a cumplir fallo sobre competencia de la CIJ

Incidente. Se prevé que la Corte se pronuncie este año tras las audiencias de mayo.
Holanda. La sede de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ubicada en el Palacio de la Paz de La Haya. Foto: FLICKR
Holanda. La sede de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) ubicada en el Palacio de la Paz de La Haya. Foto: FLICKR
La Razón (Edición Impresa) / Mauricio Quiroz,  Luis Mealla / La Paz
05:16 / 02 de marzo de 2015
Bolivia y Chile se desafiaron a cumplir el futuro fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre su competencia ante la demanda marítima. Ayer, el canciller chileno, Heraldo Muñoz, preguntó si el país acataría una decisión adversa y desde el Legislativo ratificaron la seriedad del reclamo.
La posición del responsable de la diplomacia chilena, reproducida ayer en una entrevista que publicó El Mercurio, aparece en un momento marcado por la preparación de los equipos jurídicos de ambos países para defender sus respectivas posiciones ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que fijó para mayo las audiencias públicas.
La Corte, que es la máxima instancia jurídica de las Naciones Unidas, debe decidir —luego de oír a ambas partes— si es competente para conocer  la demanda que planteó Bolivia a Chile con la perspectiva de lograr una negociación sobre una salida soberana al océano Pacífico.
“Las autoridades bolivianas debieran responder si van a respetar el fallo de la Corte Internacional de Justicia en caso de que les sea adverso. ¿O solo respetarán si les es favorable?”, declaró Muñoz en la entrevista dominical del diario chileno. Además, el ministro descalificó la voluntad de diálogo que planteó el país para restablecer las conversaciones bilaterales y volvió a señalar que se quiere desconocer el Tratado de 1904 con la acción jurídica planteada en 2013, un extremo desmentido por Bolivia.
Seriedad.  Las máximas autoridades de la Asamblea Legislativa de Bolivia también expresaron el deseo de que Chile acate los fallos de la CIJ y que pueda continuar el juicio planteado por el país para buscar “un diálogo con resultados” sobre la demanda marítima, actualmente congelada por efecto del recurso preliminar de competencia solicitado por Santiago en contra del tribunal internacional.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño, aseguró además que Bolivia es un país que ha demostrado seriedad cuando apeló a los mecanismos reconocidos por la comunidad internacional. “La seriedad que demuestra Bolivia al recurrir a una corte internacional, en el marco del derecho internacional, es algo que hemos cumplido permanentemente y lo vamos a seguir cumpliendo (...) nuestra posición siempre ha sido de diálogo”, remarcó la autoridad.
El presidente de la Cámara de Senadores, José Alberto Gonzales, precisó que fue Chile quien pidió desconocer el mandato de la CIJ respecto a la demanda boliviana. “Quien tiene que demostrar su voluntad de cumplir lo que manifieste esa Corte es Chile; ellos han dejado muchas dudas sobre su comportamiento con los países vecinos y una  primera señal de eso fue cuando ellos han pretendido la incompetencia de ese tribunal, con el recurso que han presentado. Han tratado de inhabilitar ese escenario como el camino para eludir este centenario tema”, insistió el legislador tras ratificar el acompañamiento de la Asamblea en favor de la demanda.
Estrategias. Muñoz anticipó que en mayo viajará a la ciudad holandesa de La Haya, sede de la CIJ, para acompañar al equipo jurídico de su país que debe demostrar que esta instancia no es competente para resolver la demanda planteada por Bolivia.
Bolivia, que fundamentó su reclamo en los actos unilaterales de Chile orientados a resolver el enclaustramiento geográfico del país,  afina su estrategia y  el 13 abril se reunirá el equipo jurídico en Santa Cruz de la Sierra.
La defensa del Tratado de 1904
  • Incidente
Chile defenderá la incompetencia de la CIJ con el argumento de que Bolivia quiere afectar el Tratado de 1904, un pacto fuera del alcance del Pacto de Bogotá que reconoce a la CIJ a partir de 1948.
“Bolivia tiene más confianza en su campaña que en su argumentación jurídica”, sostiene Muñoz.
El Tratado de 1904 en la aladi
  • Tránsito
Bolivia, que negó la incorporación del Tratado de 1904 en la demanda ante la CIJ, exige a Chile en la Aladi que cumpla con el régimen de libre tránsito al que está obligado. Santiago tomó medidas unilaterales al margen del Tratado, sostuvo el vicecanciller Juan Carlos Alurralde.



Los cuatro actos unilaterales de Chile citados en la demanda ante la CIJ

La demanda boliviana ante la CIJ menciona cuatro actos unilaterales de Chile. A continuación, se muestran casos similares al boliviano, además de reproducirse las pruebas de los comportamientos unilaterales chilenos con los que ese país ofreció una salida soberana al mar a Bolivia.

La Razón (Edición Impresa) / Ricardo Aguilar es periodista de La Razón / La Paz
00:00 / 01 de marzo de 2015
 
Si se recuerda la jurisprudencia respecto a los actos unilaterales de los Estados que dejó sentada, entre otras, la sentencia sobre el Estatuto Jurídico de Groenlandia (1933) o el fallo contra Francia sobre las pruebas nucleares de Mururoa, es posible hacer un paralelo con la demanda de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) y acaso pensar que Bolivia podría ganar hasta cuatro juicios diferentes a Chile, con base a igual número de actos unilaterales del país vecino, que plantea la tesis jurídica boliviana en el documento presentado en La Haya: Solicitud para instaurar procedimientos ante la Corte Internacional de Justicia, abril de 2013.
En 1933, el Tribunal Permanente de Justicia Internacional (TPJI) de la Liga de las Naciones —organización que tuvo atribuciones que hoy tiene la Organización de las Naciones Unidas— emitió una sentencia en el asunto del estatuto de Groenlandia Oriental, un litigio entre Dinamarca y Noruega sobre su potestad en esa superficie. El primero se atribuía el derecho total sobre el territorio y el segundo, la parte oriental.
Antes, el 22 de julio de 1919, el ministro de Asuntos Exteriores noruego, Nils Claus Ihlen, señaló: “He dicho hoy al ministro de Dinamarca que el Gobierno noruego no pondría dificultades al arreglo de este asunto (refiriéndose a la pretensión de derecho total de Dinamarca sobre Groenlandia)”. Éste es el acto unilateral de Noruega en que ese tribunal se basó para sentenciar: “El Tribunal considera como fuera de toda duda que tal respuesta a la gestión del representante diplomático de una potencia extranjera, hecha por el Ministro de Asuntos Exteriores (en este caso Ihlen) en nombre del Gobierno, en un asunto que pertenece a su ámbito de competencia, obliga al país del cual es Ministro” (Noruega) (TPJI, serie A/B, N° 53, pp. 69-71).
Así, el desaparecido TPJI basó su sentencia en un “comportamiento de Estado” o en “un acto unilateral” fundado en la declaración que más de diez años atrás pronunciara una alta autoridad con competencia en el tema del pleito.
Aún más, en el juicio de Australia y Nueva Zelanda contra Francia, la CIJ tomó en cuenta, como acto unilateral, la declaración a la prensa de un ministro francés, que dijo que su país ya no haría pruebas de armas nucleares en la atmósfera de la polinesia francesa de Mururoa.
En ese caso, la sentencia de la CIJ fue: “Se reconoce en general que las declaraciones hechas mediante actos unilaterales, respecto a situaciones jurídicas o de hecho, pueden tener el efecto de crear obligaciones jurídicas (...) el carácter obligatorio del compromiso resulta de los términos del acto y se basa en la buena fe; los Estados interesados tienen derecho a exigir que la obligación se respete. (…) El objetivo de los demandantes (Nueva Zelanda y Australia que no quieren más pruebas nucleares) se cumplió de hecho, en la medida en que Francia se había comprometido a no efectuar nuevos ensayos (...)”, señala el documento oficial de la Corte.
Hay más casos similares que fueron resueltos en la CIJ que utilizan la misma tesis jurídica que hoy Bolivia sostiene en relación a su derecho a una salida soberana al mar.
Bolivia enumera en la demanda presentada cuatro de estos comportamientos unilaterales chilenos, los cuales tienen la naturaleza de la figura del estoppel, categoría ligada a la teoría de los actos unilaterales, que en el derecho internacional significa que un Estado no puede negar o afirmar derechos que antes reconoció o negó, correspondientemente. Lo contrario a esto se da cuando un Estado crea una situación de confianza con otro Estado; luego, el segundo Estado basa su comportamiento —e invierte tiempo— en la confianza derivada de la actitud del primer Estado; por último, el primer Estado cambia de actitud contradiciendo la situación que había creado y genera un perjuicio al segundo Estado.
Cada uno de estos cuatro casos son similares a los argumentos mencionados en los dos anteriores de Groenlandia y Francia con los que el TPJI o la CIJ fallaron en el pasado, si bien hay todavía más jurisprudencia como por ejemplo el caso del templo Preah Vihear entre Camboya y Tailandia; la polémica fronteriza entre Libia y Chad; Camerún versus Nigeria en cuanto a sus límites terrestres y marítimos, entre otros.
1. TRATADO DE 1895. Tras el Tratado de Ancón entre Chile y Perú, Bolivia junto a Chile suscriben un protocolo complementario (Tratado de Transferencia de Territorios) que muestra la actitud del Estado chileno de no dejar a Bolivia enclaustrada. El documento de Ancon preveía un plebiscito en que se decidiría si Tacna y Arica pertenecerían al Perú o a Chile. Si Chile ganaba la consulta debía transferir esos territorios “a la República de Bolivia en la misma forma i con la misma estension que los adquiera” (sic). En ese caso, Bolivia debía abonar como indemnización por la transferencia cinco millones de pesos de plata, “de veinticinco gramos de peso i nueve décimos de fino, quedando especialmente afecto para responder a este pago el cuarenta por ciento (40%) del rendimiento bruto de la Aduana de Arica” (sic).En caso contrario, si Perú ganaba el plebiscito, entonces Chile se comprometía “a ceder a Bolivia la caleta de Vítor, hasta la quebrada de Camarones, u otra análoga, i ademas la suma de cinco millones de pesos de plata de veinticinco gramos de peso i nueve décimos de fino” (sic).Por supuesto que la presentación de este documento como parte de la demanda no pretende en absoluto Tacna o Arica para Bolivia, sino mostrar una actitud pasada del Estado chileno con la que no ha sido consecuente de modo sistemático.
2. ACTA PROTOCOLIZADA. En 1920, Chile y Bolivia firman un acta protocolizada de relevancia porque Chile —reafirmando su posición ya manifiesta en el Tratado de Transferencia de Territorios de 1895— expresa que quiere terminar con el enclaustramiento de Bolivia y habla de una salida soberana para el país, más allá del Tratado de Paz y Amistad de 1904.
“Existe de parte del Gobierno de Chile el mejor deseo de propiciar una política de sincero y más estrecho acercamiento con Bolivia; que a este objeto reproduce las bases que en líneas generales sometió al Honorable señor don Darío Gutiérrez (diplomático Boliviano) en Septiembre último para procurar un acuerdo que permita a Bolivia satisfacer su aspiración de obtener una salida propia al Pacífico, independientemente de la situación definitiva creada por las estipulaciones del Tratado de Paz y Amistad de 20 de Octubre de 1904”, dice el acta firmada por el diplomático boliviano Carlos Gutiérrez y el chileno Emilio Bello, este último también firmante del Tratado de 1904 en representación de Chile.
Además, la propuesta chilena establece una zona más o menos concreta en el parágrafo IV: “La situación creada por el Tratado de 1904, los intereses radicados en esa zona y la seguridad de su frontera norte, imponen a Chile la necesidad de conservar la costa marítima que le es indispensable; pero, con el propósito de cimentar sobre sólidas bases la unión futura de los países, Chile está dispuesto a procurar que Bolivia adquiera una salida propia al mar, cediéndole una parte importante de esa zona al norte de Arica y de la línea del ferrocarril que se halla dentro de los territorios sometidos al plebiscito estipulado en el Tratado de Ancón”.
Este documento tiene la importancia de contradecir lo que los últimos años vienen repitiendo los diferentes gobiernos de Chile —desde mediados de los 80— en el sentido de que ese país no tendría nada pendiente con Bolivia bajo el supuesto de que el Tratado de 1904 habría saldado todo. Bello, además, como Ihlen del caso de Groenlandia, es una autoridad competente en el tema que se trata —Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República de Chile— por lo que se está ante otro acto unilateral del Estado chileno.
3. LAS NOTAS DE 1950. Del 1 al 20 de junio de 1950 se intercambian dos notas diplomáticas de las cancillerías boliviana y chilena.La nota boliviana —haciendo referencia a las declaraciones y compromisos ya mencionados y otros que no figuran en la solicitud de Bolivia en el juicio en La Haya como la del delegado de Chile a la Sociedad de Naciones en 1920, Agustín Edwards; del presidente de Chile, Arturo Alessandri, en su mensaje al Congreso chileno en 1922; la nota del canciller chileno Luis Izquierdo en 1923; además de otras declaraciones y negociaciones de ese mismo nivel— pide “que los Gobiernos de Bolivia y Chile ingresen formalmente a una negociación directa para satisfacer la fundamental necesidad Boliviana de obtener una salida propia y soberana al océano Pacífico”.
La respuesta chilena es positiva y figura en su Nota 9 del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile del 20 de junio de 1950. Su quinto párrafo ratifica la conducta demostrada por Chile en los casos de 1895 y 1920: “En la presente oportunidad, tengo el honor de expresar a Vuestra Excelencia que mi Gobierno será consecuente con esa posición y que, animado de un espíritu de fraternal amistad hacia Bolivia, está llano a entrar formalmente en una negociación directa destinada a buscar la fórmula que pueda hacer posible dar a Bolivia una salida propia y soberana al océano Pacífico, y a Chile obtener las compensaciones que no tengan carácter territorial y que consulten efectivamente sus intereses”, escribe el canciller chileno Horacio Walker Larraín.
Es de notar acá que Chile ese momento no pretendía una compensación territorial, como sí sucederá después durante las negociaciones de Charaña en los setenta.
Más de una década después, en 1962, el embajador Manuel Trucco ratifica la Nota 9 ya citada.
4. CHARAÑA. La negociación de Charaña —iniciada hace cuarenta años, en febrero de 1975, como hace notar el diplomático Ramiro Prudencio en su columna del 25 de este mes— es posiblemente la más importante que se haya abordado, pues si en el acta notariada de 1920 Chile habló de una salida al norte de Arica, en Charaña (1975) se habla de manera aún más precisa.
El 8 de febrero de 1975, Augusto Pinochet y Hugo Banzer firman un acta que menciona en su punto cuarto: “Ambos mandatarios, con ese espíritu de mutua comprensión y ánimo constructivo, han resuelto se continúe el diálogo a diversos niveles, para buscar fórmulas de solución a los asuntos vitales que ambos países confrontan, como el relativo a la situación de mediterraneidad que afecta a Bolivia, dentro de recíprocas conveniencias y atendiendo a las aspiraciones de los pueblos Boliviano y Chileno”.
Meses después, en diciembre de ese año, Chile contesta con la Nota 686: “Chile estaría dispuesto a negociar con Bolivia la cesión de una franja de territorio al norte de Arica hasta la Línea de la Concordia en base a las siguientes delimitaciones: Límite norte: el actual límite de Chile con Perú. Límite sur: la quebrada de Gallinazos y el borde norte superior de la quebrada del río Lluta, (en forma de que la carretera A-15 de Arica a Tambo Quemado quede en su totalidad en territorio Chileno) hasta un punto al sur de la Estación Puquios y luego una línea aproximada recta que pase por la costa 5370 del Cerro Nasahuento y se prolongue hasta el actual límite internacional de Chile con Bolivia. Superficie: la cesión incluiría el territorio terrestre ya descrito y el territorio marítimo comprendido entre los paralelos de puntos extremos de la costa que se cedería (mar territorial, zona económica y plataforma submarina)”.
A cambio de esto “Chile recibiría contemporáneamente a cambio de lo que entrega, una superficie compensatoria equivalente como mínimo al área de tierra y mar cedida a Bolivia”.
Las negociaciones se rompieron así como la relación diplomática que se había restituido; sin embargo, queda una propuesta clara de parte de Chile para solucionar el enclaustramiento de Bolivia; si bien no fue bien visto en Bolivia que el país tenga que ceder territorio, cosa que en una hipotética negociación futura deberá ser al menos debatido con contrapropuestas.
De esa ruptura en adelante, las respuestas chilenas a las propuestas bolivianas conducentes a solucionar el tema pendiente del mar han recibido portazos. Su negativa a partir de mediados de los años 80 no es consecuente con el comportamiento que demostró el Estado chileno en estos cuatro casos que figuran en la demanda boliviana ante la CIJ y tampoco con otros que no figuran en ella, como el inicio de negociaciones entre los gobiernos de Salvador Allende y Juan José Torres (ver nota de Jorge Magasich Airola, en esta misma edición).
Muy posiblemente la Memoria boliviana —un documento que es confidencial hasta el inicio de los alegatos orales— presente aún más actos unilaterales de Chile que no son honrados por las autoridades de ese país, pues es claro que existen aún más ofrecimientos directos de ese país de una solución con soberanía al enclaustramiento boliviano; sin embargo, al ser la Solicitud para instaurar procedimientos ante la Corte Internacional de Justicia un documento (público) que debe ser preciso y corto solo figuran los cuatro mencionados en este texto.





sábado, 28 de febrero de 2015

Uruguay - Bolivia

Exportarán minerales y alimentos por Uruguay

El acceso a la concesión portuaria es una ‘gran alternativa’, dice Morales.
El embajador Carlos Flanagan. Foto: Pedro Laguna
El embajador Carlos Flanagan. Foto: Pedro Laguna
La Razón (Edición Impresa) / Aline Quispe / La Paz
06:01 / 28 de febrero de 2015
Con el acuerdo suscrito entre Bolivia y Uruguay, que le permitirá al país contar con una salida al océano Atlántico, el Gobierno prevé exportar minerales y productos agropecuarios por la concesión portuaria de Aguas Profundas.
El presidente Evo Morales afirmó que acceder a la concesión representa “una gran alternativa” y que se trabaja en la construcción de un ferrocarril que una las localidades fronterizas de Motacucito con Puerto Busch (Santa Cruz), para el traslado de esa carga.
“Hemos mejorado la plataforma en Puerto Busch para enviar nuestra carga ya sea minerales o productos agropecuarios por el río Paraná-Paraguay para llegar hacia Aguas Profundas de Rocha-Uruguay y enviar hacia otros continentes”, dijo el Mandatario.
El jueves, Morales y el presidente de Uruguay, José Mujica, firmaron un memorándum de entendimiento que identificará las “facilidades y condiciones” para que Bolivia tenga una salida a ese océano por la concesión portuaria de Aguas Profundas, que se construirá en Rocha, que está situada en las costas del océano Atlántico, en la frontera con Brasil.
Avance. Ese día, Morales expresó su satisfacción por el convenio suscrito para contar con una salida al citado océano por el Uruguay. “Este es el primer paso para trabajar de forma conjunta en lo que será el principal punto de salida de Bolivia hacia el Atlántico”.
A decir de Mujica, el acuerdo es “muy favorable para Bolivia, para Paraguay, para el Mato Grosso del Sur (Brasil) y para buena parte de los pueblos argentinos”.
El 9 de junio, La Razón informó que el embajador de Uruguay en Bolivia, Carlos Flanagan (foto), indicó que con el proyecto Bolivia no solo encaminará la exportación de gas a Uruguay, sino también a otros mercados de ultramar.
El 5 de diciembre de 2013, el Gobierno uruguayo ofreció a Bolivia una concesión portuaria en Rocha a cambio de la provisión de durmientes (madera dura usada en los trayectos de ferrocarriles) para reformar la infraestructura de ferrocarriles de su país. La oferta se efectuó en el marco de la integración del bloque Mercosur.
La medida es parte de un plan para consolidar la hidrovía Paraguay-Paraná, que ayudará a la exportación boliviana y paraguaya.
Morales señaló que la hidrovía es la mejor ruta para salir al Atlántico, aunque hay dificultades, “porque trabajadores de ese afluente se sienten dueños” del río. Señaló que es importante buscar más facilidades para tener una salida al Atlántico, aunque eso significa más tiempo y más combustible para las embarcaciones. “El transporte más barato es vía fluvial, (por) los océanos Pacífico y Atlántico y esos proyectos están orientados a mediano y largo plazo”, acotó.

Audiencias de Bolivia y Chile en la CIJ serán transmitidas por Tv

Audiencias de Bolivia y Chile en la CIJ serán transmitidas por Tv 

Mar. Entre el 4 y 8 de mayo, La Paz y Santiago expondrán sus alegatos orales en La Haya
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La Razón (Edición Impresa) / Luis Mealla
05:00 / 26 de febrero de 2015
Bolivia y Chile expondrán, entre el 4 y 8 de mayo, sus argumentos sobre la competencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de conocer la demanda marítima a través de audiencias públicas que serán televisadas por el sistema de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“Se trata de audiencias orales públicas en las que concurre la gente que está en las delegaciones y puede asistir a un espacio que está definido, según el reglamento de la Corte. Las audiencias serán transmitidas en vivo con traducción simultánea (al castellano), con el sistema de transmisión de las Naciones Unidas”, informó el agente de Bolivia ante la CIJ, el expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé, tras una reunión reservada con senadores.
La autoridad diplomática fue convocada a la Asamblea Legislativa junto al portavoz de la demanda, Carlos Mesa, para exponer los alcances y las bases del juicio que fue interpuesto en 2013 para que la CIJ obligue a Chile a negociar un acceso soberano al océano Pacífico en favor de Bolivia.
La demanda se basa en ofertas  unilaterales que el Estado chileno no cumplió a lo largo de la historia. Santiago rechazó el proceso y en 2014 impugnó al tribunal internacional en el marco de los procedimientos.proceso. Rodríguez sostuvo que Bolivia tiene lista la estrategia para defender la competencia de la CIJ, aunque adelantó que los detalles se conocerán durante la exposición de alegatos orales a inicios de mayo.
Mientras tanto, el juicio de fondo está paralizado y aunque no hay una fecha para que la CIJ se pronuncie sobre el recurso que presentó Chile, se prevé que hasta fin de año se conocerá una resolución al respecto y el proceso judicial seguirá su curso.
“Son cuatro audiencias, la primera arrancará el lunes 4 de mayo con la presentación de alegatos de Chile; luego, el miércoles (6) responderá Bolivia; Chile responde de nuevo el jueves (7); y Bolivia cierra la ronda el viernes (8 de mayo). Las dos primeras audiencias durarán tres horas con un breve intermedio, las dos siguientes serán de una hora y media”,  detalló el agente de Bolivia en la CIJ.
Los argumentos chilenos serán divulgados primero porque fue el país vecino el que alegó la incompetencia de la CIJ. Un comunicado del tribunal, hecho público la pasada semana, señala que “las audiencias se referirán únicamente a la objeción de la jurisdicción planteada preliminarmente por Chile”, es decir, su competencia para conocer el juicio interpuesto por el Estado Plurinacional.
El procurador del Estado, Héctor Arce, afirmó: “Estamos absolutamente seguros y tranquilos; preparándonos para escuchar a ver qué argumentos nuevos o reeditados tendrá Chile” respecto a la impugnación.
En cuanto al país vecino, el Tratado de 1904, que definió los actuales límites entre ambos países, será la base de las razones que llevará a la Corte para defender su posición, según un comunicado de esa Cancillería.
Todos los actos a ser realizados durante las audiencias orales serán analizados por el equipo de abogados extranjeros que asesora a Bolivia durante una reunión que se realizará el 13 de abril con el presidente Evo Morales en Santa Cruz de la Sierra. El Mandatario presentará al país y a la comunidad, a los expertos que acompañan al equipo nacional que  trabajará en la preparación de las presentaciones orales. Esa labor se realizará en “sesiones reservadas”, aseguró el agente Rodríguez Veltzé.
Por su parte, el portavoz de la demanda manifestó que continuará con una serie de visitas a distintos países “clave” para informar y aclarar a la comunidad internacional que Bolivia busca un diálogo de “buena fe” con Chile y “en ningún caso” desconocer el Tratado de 1904. “Bolivia respeta el orden internacional y por eso no quiere poner en riesgo el sistema internacional de tratados”, insistió ayer el exgobernante.
El proceso oral en La Haya
AgendaEntre el 4 y el 8 de mayo, Bolivia y Chile presentarán en La Haya (Holanda), sede de la CIJ, los alegatos orales en favor y en contra de la competencia de este tribunal internacional. ProcesoChile abrirá el lunes 4 de mayo entre las 15.00 y 18.00 (10.00-13.00 hora boliviana); el miércoles 6 será el turno de Bolivia, de 10.00 a 13.00 (05.00-08.00). VueltaLa segunda ronda será de una hora y media: Chile, el jueves 7 de mayo, de 16.30 a 18.00 (11.30-13.00); y, al día siguiente, Bolivia, de 15.00 a 16.30 (10.00-11.30). La CIJ fallará sobre este recurso a fines de este año.
Mesa intensifica explicación del juicio
Carlos Corz - La Paz
El vocero de la demanda marítima, Carlos Mesa, intensificará su agenda internacional en los próximos dos meses con reuniones y visitas a presidentes de países de América del Sur y Europa para explicar los argumentos de la demanda marítima interpuesta ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
El expresidente, junto al agente de la demanda Eduardo Rodríguez, asistió ayer a una reunión informativa y reservada en el Senado, donde informó a sus miembros el curso del juicio contra Chile en procura de que se le obligue a negociar una salida soberana al Pacífico, en función a los ofrecimientos de solución hechos a lo largo de la historia por autoridades de ese país. Ambos ofrecieron una conferencia de prensa.
reunión. Mesa manifestó que hasta antes de la primera semana de mayo cumplirá una apretada agenda internacional para contrarrestar la estrategia de la administración del gobierno de Michelle Bachelet, referida a que la demanda busca tocar el Tratado de 1904, que definió los límites fronterizos tras la Guerra del Pacífico.
“Ya la Cancillería ha hecho la solicitud de audiencia a jefes de Estado en América del Sur; tenemos intención de acercarnos a la Unión Europea y países de Europa, eso es, básicamente, lo que vamos a hacer hasta antes de la primera semana de mayo (inicio de la fase oral de alegatos por la impugnación a la jurisdicción de la CIJ)”,  dijo.
Mesa afirmó que, con prioridad, se buscará un acercamiento con “países clave”, es decir, un conjunto de naciones, cuyos representantes tienen “gran influencia” en la comunidad internacional para informar sobre el juicio. Anunció algunas visitas a personalidades de Estados Unidos y China.




"Aghh I can't look! Tell me what happens!" (tomado de Elayne Boosler)
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‘Bolivia ha hecho una rectificación histórica’

Rodríguez Zapatero espera diálogo ‘de hermanos’ entre Bolivia y Chile

Gira. El expresidente del Gobierno de España inició ayer una visita de tres días al país.
Condecoración. El exgobernante español recibió ayer el título Doctor Honoris Causa de la UMSA. Foto: Ángel Illanes
Condecoración. El exgobernante español recibió ayer el título Doctor Honoris Causa de la UMSA. Foto: Ángel Illanes
La Razón (Edición Impresa) / Marilyn Choque, Mauricio Quiroz / La Paz
05:31 / 28 de febrero de 2015
El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011), que ayer inició una visita de tres días al país, espera que Bolivia y Chile resuelvan sus diferencias “como países hermanos” a través del diálogo.
“Espero que haya entre dos países hermanos, como son Bolivia y Chile, dos países amigos, una solución, porque todo se consigue con el diálogo, las cosas más difíciles se han conseguido con el diálogo en la historia de la humanidad, eso es lo que yo deseo”, afirmó el exgobernante en un improvisado contacto con los periodistas tras recibir el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
Rodríguez Zapatero, no obstante, aclaró que no le corresponde fijar una posición oficial de su país respecto al diferendo que enfrentan Bolivia y Chile en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por efecto del reclamo del país de un acceso soberano al mar.
Bilateral. “Debo ser respetuoso, este es un tema que tienen que resolver Chile y Bolivia y es un tema que, fundamentalmente, tiene que tener una dimensión del acuerdo bilateral; no creamos que los pleitos no exijan luego acuerdos, negociación y diálogo. Hay que tener una (...) perspectiva más allá de lo que pase (en el) carácter inmediato”, declaró la exautoridad.
Además de recibir el Doctor Honoris Causa en la sede de la UMSA, Rodríguez Zapatero brindó una conferencia magistral sobre la nueva impronta de América Latina en el mundo, especialmente el papel que juega Bolivia en un proceso de transformaciones políticas y sociales. También valoró el esfuerzo de los bolivianos residentes en su país.
“El poder de una nación no está en las conquistas militares ni en las historias de las banderas; la fuerza de una nación está en la capacidad que tenga, en la voluntad y la determinación de que nadie quede atrás por razón de su origen de su nacimiento, del color de su piel, de su lengua, de su cultura”, sostuvo Rodríguez Zapatero desde la testera del Salón de Honor del monoblock de la UMSA.
Posteriormente, el exmandatario español fue al Palacio Quemado, donde recibió el Cóndor de los Andes, la máxima condecoración del Estado boliviano por los servicios prestados al país. Allí, el presidente Evo Morales recordó la ayuda que recibió el país durante el mandato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), especialmente en la dotación de ambulancias para los sectores sociales bolivianos.
Bolivia planteó a Chile una demanda legal ante la CIJ pidiendo que este tribunal ordene una negociación bilateral que permita al país retornar al mar con soberanía. Santiago rechazó esta acción legal y luego impugnó la competencia de la Corte para conocer este caso aduciendo que La Paz intenta desconocer los tratados, especialmente el de 1904, un extremo que ha sido negado por las autoridades del país.
Precisamente, el expresidente boliviano Carlos Mesa fue designado como portavoz internacional de la demanda. El dignatario planea, en ese marco, visitar Chile el venidero mes con la idea de dialogar con sectores académicos y de la sociedad civil.
‘Bolivia ha hecho una rectificación histórica’
El expresidente del Gobierno de España José Luis Rodríguez Zapatero afirmó que Bolivia “ha hecho una rectificación histórica” y que merece el apoyo de Estados Unidos y del resto de la comunidad internacional para continuar con sus políticas como la de la inclusión social en el país.
El exmandatario llegó ayer a Bolivia y se reunió con el presidente Evo Morales, con quien almorzó, y recibió la condecoración del Cóndor de los Andes luego de que España brindara cooperación en salud y educación, durante la gestión de Rodríguez. Horas más tarde, fue distinguido con el título Doctor Honoris Causa en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA).
“Bolivia está en marcha, créanme, así lo sabe la comunidad internacional. Bolivia ha hecho una rectificación histórica y es uno de los países que merece el apoyo de la comunidad internacional, de Latinoamérica, de Estados Unidos, de Europa”, dijo en la oportunidad.
Durante la visita, Evo Morales le agradeció por interponer sus buenos oficios para la despenalización del uso tradicional de la hoja de coca en la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). El Jefe del Estado invitó al exgobernante a visitar el Chapare para cosechar coca. }
García va a la investidura de Vázquez
Luis Mealla / La Paz
El vicepresidente Álvaro García Linera asistirá mañana a la toma de juramento del nuevo presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, quien reemplazará en el cargo a José Mujica, confirmó ayer el presidente Evo Morales en rueda de prensa.
“Pasado mañana es la posesión del compañero Tabaré Vázquez (...) Hemos previsto que el compañero Álvaro García Linera, como vicepresidente, va a acompañar”, sostuvo el Jefe del Estado.
Morales hizo el anuncio tras visitar a Mujica, el jueves, en su país, con quien firmó un acuerdo que permitirá a Bolivia acceder al Atlántico ante la eventual construcción de un puerto de Aguas Profundas en la costa este de Uruguay.
Visita. En la oportunidad, el Presidente boliviano aprovechó, en tono de despedida, de agradecer el apoyo y los consejos que le brindó su homólogo uruguayo.
“Hermano Pepe, vamos a extrañarle bastante en las cumbres de jefes de Estado (...). Su humildad y su compromiso nos inspira a seguir trabajando por nuestros pueblos; sus mensajes de orientación, sus mensajes de liberación y de interacción nos alientan bastante”, dijo en la oportunidad.
Morales argumentó que se quedará en territorio nacional para “acompañar” las campañas proselitistas que realizarán este fin de semana los candidatos del MAS, que postulan a las elecciones subnacionales de marzo, según la agencia de noticias EFE.
Vázquez, de 74 años, sucederá mañana a Mujica, de 79, luego que el Frente Amplio ganó, en diciembre de 2014, una segunda vuelta electoral a Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional.
A la ceremonia de traspaso de mando también se prevé la asistencia de los gobernantes de Brasil, Dilma Rousseff; de Chile, Michelle Bachelet; de Cuba, Raúl Castro; de Ecuador, Rafael Correa; de Paraguay, Horacio Cartes, y de Venezuela, Nicolás Maduro. Además del rey Juan Carlos, de España, y los vicepresidentes de Estados Unidos, Joseph Biden; Costa Rica, Ana Helena Chacón, y Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens.

jueves, 26 de febrero de 2015

Memorias non sanctas de Carvalho, urge

Los años feroces

La Razón (Edición Impresa) / Seres de palabras - Homero Carvalho Oliva
05:30 / 26 de febrero de 2015
Estando en La Paz, visité la librería El Pasillo para saludar a sus propietarios, Carmen Vargas y Carlos Ostermann, quienes siempre están dispuestos a brindar una buena conversación y a recomendar títulos y autores. Compré el último libro de Julio Barriga, El hombre que amaba a Amy Winehouse, y esa noche lo leí de una sentada, recordando anécdotas de mi juventud en la ciudad del Illimani, esa montaña tan hermosa que repite tres veces su hermosura; leyéndolo volví a sentir el frío de las amanecidas de mi juventud.
Entre otras cosas, Julio cuenta acerca de su vida en La Paz a finales de los setenta y de los ochenta, años en los que yo empezaba a escribir y a publicar mis primeros cuentos; y como Dios los cría y el Diablo los junta, nos conocimos en uno de los tantos bares que frecuentábamos en ese entonces y que fueron desapareciendo con el tiempo (en realidad eran unos avezados tugurios). Julio era un lector empedernido y también escribía sus primeros poemas, irreverentes e iconoclastas como él mismo. En esa época no había muchas editoriales, y publicar un libro era todo un acontecimiento, porque era un acto de liberación y de rebeldía al mismo tiempo. Como anarquistas y aprendices de la palabra revelada, todos queríamos tener nuestras propias revistas para publicar los textos que impenitentes acometíamos sin amos en la tierra ni dioses en el cielo. Así fue que aparecieron revistas publicadas en policopiadoras, trabajadas en esténcil, con títulos como Papel higiénico, dirigida por Humberto Quino, y Camarada Máuser, comandada por Jorge Campero, quien luego publicó otras que llegaron a ser de colección.
De todas las revistas de esos años, solamente tengo una llamada nada menos que Vidrio molido, que hicimos con Adolfo Cárdenas y Vladimir Montesinos, ejemplar que, hace un par de años, me fue obsequiado por Mauricio Souza. El ejemplar mimeografiado se abre con un cuento de mi autoría; continúa con poemas de Vladimir; un cuento de Adolfo; dos prosas poéticas de Julio, una de ellas es la ya famosa El fuego está cortado; poemas de Jorge Campero, de Fernando Rosso y otros textos de escritores y poetas bolivianos así como de latinoamericanos.
La lectura del libro de Julio me hizo buscar este ejemplar y al hojearlo; también revisé mi vida en esos años feroces en los que abandoné mis estudios de Sociología en la Universidad Mayor de San Andrés con la ilusión de convertirme en escritor y me dediqué, durante un tiempo, a la más desenfrenada bohemia, quizá siguiendo las enseñanzas del “Viejocomealmas” que afirmaba que solamente se puede llegar a la iluminación a través del alcohol.   
Sin embargo, en esos años de vago y malentretenido conseguí lo que fue el mejor empleo de mi vida. Resulta que un rico ganadero del Beni, conociendo que me gustaba la lectura, me contrató para hacer su biblioteca en una amplia oficina que había alquilado por la calle México; la quería para jactarse ante sus amigos. Durante unos meses fui llenando los estantes de libros y pude costear mi propia pequeña biblioteca, así como mis incursiones por las más infames tabernas.  

Chile y Bolivia en la Aladi

En la Aladi, Evo Morales llama a Chile a cumplir con su compromiso de libre tránsito

El Presidente dijo que espera lograr una solución favorable en el marco del diálogo y convocó a los países que conforman este organismo a promover un encuentro con organizaciones sociales para el diseño de una agenda de integración latinoamericana.
El presidente Evo Morales es condecorado con la medalla de la Integración por la Asociación de Latinoamericana en la cuidad de Montevideo Uruguay. Fotos: ABI
El presidente Evo Morales es condecorado con la medalla de la Integración por la Asociación de Latinoamericana en la cuidad de Montevideo Uruguay. Fotos: ABI
La Razón Digital / B. Montero / La Paz
09:24 / 26 de febrero de 2015
El presidente Evo Morales convocó hoy a Chile a cumplir con su compromiso de garantizar el libre tránsito para las exportaciones e importaciones bolivianas y lo hizo en la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) donde Bolivia interpuso una denuncia por incumplimiento de este compromiso, fijado en el Tratado de 1904.
“Queremos agradecer a este comité de representantes por atender a Bolivia en su legítimo reclamo contra las medidas unilaterales aplicadas a nuestros transportistas en su tránsito hacia puertos del Pacífico, valoro mucho este espacio, agradecemos las recomendaciones para solucionar este grave problema y llamamos a Chile a cumplir con su compromiso de otorgar un amplio y libre tránsito a Bolivia”, demandó.
Morales asistió a la sede de la Aladi para recibir la máxima condecoración que otorga ese organismo multilateral y tras el acto se dirigió a la Casa de Gobierno de Uruguay para sostener un encuentro privado con el presidente José Mujica.
Bolivia denunció a Chile ante la Aladi por poner trabas al libre tránsito establecido en el Tratado de 1904 con perjuicio a las exportaciones y a las importaciones bolivianas desde y hacia los puertos chilenos. En diciembre de 2014 ese organismo dispuso cuatro meses para que ambos países encuentren una solución en el marco del diálogo.
A mediados de este mes se realizó un primer encuentro bilateral en la sede de la Asociación Latinoamericana de Integración, donde la delegación boliviana observó la asistencia de emisarios chilenos no autorizados para la toma de decisiones.
“En Bolivia practicamos la cultura del diálogo y esperamos que en el marco de las reuniones que estamos teniendo en este comité logremos soluciones concretas a nuestro reclamo”, declaró esta mañana Morales, luego de reflexionar sobre la necesidad de trabajar en un proceso de integración que vaya más allá de las necesidades comerciales.
En ese marco, propuso a los países que conforman la Aladi convocar a una reunión en Montevideo con presencia de los movimientos sociales de Latinoamérica, “para que sean los pueblos  los que dialoguen y diseñen la agenda de integración de América Latina para los próximos años”.